Carromero explica "toda la verdad" sobre la muerte de Oswaldo Payá

El joven político conservador español, que estuvo preso en Cuba por el accidente de tráfico en que murió el disidente cubano, presentó hoy en Madrid, acompañado de la viuda del opositor, un libro ...
Angel Carromero (d) y la viuda de Oswaldo Payá, Ofelia Acevedo, durante la presentación del libro en Madrid
Angel Carromero (d) y la viuda de Oswaldo Payá, Ofelia Acevedo, durante la presentación del libro en Madrid (AFP)

Madrid

Comparándose a un "secuestrado de Al Qaeda" durante su detención en Cuba, el joven político conservador español Ángel Carromero presentó hoy en Madrid un libro en el que dice explicar "toda la verdad" sobre la muerte del disidente Oswaldo Payá. "Para mi familia es muy importante el testimonio de Ángel", afirmó Ofelia Acevedo, viuda de Payá, el líder disidente muerto en julio de 2012 junto a otro joven opositor, Harold Cepero, después que el automóvil en el que viajaban, con Carromero al volante, se saliera de la carretera cerca de la localidad cubana de Bayamo.

El español, de 28 años, responsable de las juventudes del conservador Partido Popular (PP), formación del jefe de gobierno Mariano Rajoy, fue condenado a cuatro años de cárcel por homicidio imprudente por la justicia cubana, quien determinó que conducía con exceso de velocidad. Repatriado en diciembre de 2012 a España, donde cumple su pena fuera de la cárcel, aseguró después que la muerte de Payá, de 60 años, galardonado en 2002 con el premio europeo Sajarov de Derechos Humanos, fue provocada por los servicios secretos cubanos.

Para explicar "toda la verdad sobre el caso", escribió un libro titulado Muerte bajo sospecha, con prólogo de la hija del disidente Rosa María Payá, contra cuya publicación admitió, sin precisar, haber recibido presiones en España. "Lógicamente ha habido gente que habría preferido que me callara", dijo, asegurando que "lo difícil es haber hablado". Mantiene que un vehículo de la policía secreta de la isla los embistió aquel día para "eliminar a dos personas muy importantes de la disidencia y por tanto muy peligrosas para la dictadura comunista".

"La realidad es que ni Oswaldo ni Harold murieron en el momento, la realidad es que no hubo ningún choque con ningún árbol, la realidad es que nos sacaron de la carretera y se deshicieron de los dos disidentes cubanos, por eso los dos europeos estamos ilesos", afirmó. El joven político conservador sueco Jens Aron Modig, que viajaba con ellos, asegura que dormía y no recuerda nada de lo ocurrido. Denunciando "una manipulación muy burda de los hechos", Carromero calificó de "inverosímiles" las fotos presentadas por las autoridades cubanas.

"Hay veces que en la foto el coche está al lado de un riachuelo, otras veces al lado del camino y otras en medio de la selva. Hay fotos en las que el parachoques aparece puesto, en otras aparece caído. Si veis el golpe, hay fotos en las que el embellecedor aparece puesto sobre el golpe, en otras también está hundido", enumeró. Y reafirmó haber sido obligado por militares cubanos a dar una versión falsa de lo ocurrido.

"A mí me llevan a un hospital donde lo primero que digo es que nos han sacado de la carretera y nos han chocado. Ahí me golpean, el hospital se militariza, consigo mandar un mensaje a España diciendo 'socorro, estoy rodeado de militares' y ahí es cuando, después de golpearme, me obligan a cambiar la versión", explicó.

Su declaración quedó grabada en "un vídeo propio de los secuestrados de Al Qaeda o cualquier otra organización terrorista", afirmó. "Es un vídeo en el que se me ve que tengo la cara golpeada, que se me ve que me cuesta hablar, que se ve que estoy leyendo". Para lograr repatriarlo a España, el gobierno español tuvo que dar validez a la sentencia de la justicia cubana, que, según denunció Acevedo, "no tiene garantía ninguna".

"¿Qué iba a hacer yo, aislado en un calabozo en un cuartel perdido de la mano de Dios en Bayamo, sin acceso a mis abogados, a un cónsul ni a nadie, más que los militares que me obligaron a hacerlo? No tenía otra opción", aseguró Carromero.

"¿Esto qué significa? Que si hubiera sido condenado por una tribu aborigen del Amazonas, hubieran tenido que reconocer la validez de ese juicio en medio de la selva con tal de traerme", afirmó Carromero para justificar que la justicia española se negase a abrir una investigación como solicitó la familia de Payá. "Es casi un crimen perfecto, es una trampa redonda", afirmó Acevedo, cuya familia se exilió en junio a Miami asegurando haber recibido amenazas de muerte en Cuba.

Carromero lanzó también duras críticas al castrismo. "La realidad de Cuba no son las playas de Varadero" sino "una población que está absolutamente subyugada bajo el pie de la dictadura castrista", afirmó. "Cuba no es un paraíso de dos playas bonitas, Cuba es mucho más, Cuba es una isla destruida durante 50 y pico años de dictadura", añadió.