Carrera de Bachelet por reformas marca su primera etapa

Los cien primeros días de la segunda presidencia de la mandataria chilena han supuesto un inicio trepidante, con cambios profundos que el Congreso debe aprobar, por iniciativa de la dirigente ...
Bachelet, durante una actividad hoy en la comuna de El Bosque en Santiago de Chile
Bachelet, durante una actividad hoy en la comuna de El Bosque en Santiago de Chile (EFE)

Santiago

Michelle Bachelet cumplió hoy los cien primeros días de su gobierno en Chile, con un inicio trepidante, que tiene ocupado al Congreso con las reformas más profundas de los últimos años, y polarizado el debate sobre la velocidad y profundidad de las mismas. La Iglesia habló de "frenesí" legislativo. Los analistas dicen que son "las más profundas reformas desde la (recuperación de la) democracia", según el profesor de la Universidad Adolfo Ibáñez, Max Colodro.

Lo cierto es que Bachelet comenzó su mandato a un ritmo trepidante, y con dos catástrofes a cuestas que apenas distrajeron su autoexigente agenda de 56 medidas para los cien primeros días, de la que cumplió un 86%, según un análisis de Fundación 21. La mandataria empezó con la reforma tributaria que busca recaudar un 3% del PIB chileno.

Después envió al Congreso una reforma del sistema electoral binominal, una de las principales herencias de la Constitución impuesta durante la dictadura, que levanta ampollas entre los partidos que se han beneficiado de él. Sumó también el primer paquete de leyes de la reforma educativa para poner fin al lucro, la selección y el copago en escuelas subvencionadas, y manifestó su intención de aprobar el aborto terapéutico por tres causas.

Por el momento, en vista del enfrentamiento que supone la reforma educativa con la Iglesia Católica chilena, decidió dejar el debate sobre el aborto hasta el segundo semestre. Y posponer para 2015, la discusión sobre el cambio de Constitución. El aborto será a juicio del analista de la Universidad de Valparaíso, Guillermo Holzmann, "el gran distractor permanente" del gobierno frente al complejo debate político que le espera.

Bachelet tiene mucha prisa y muy poco tiempo para hacer tantos cambios. "Los tiempos políticos útiles son los dos primeros años, porque el tercer año se reinicia el ciclo electoral por las municipales y el cuarto año las presidenciales. Ella sabe que tiene que aprobar rápido las reformas y tratar de implementarlas", explica Colodro.

Luego de un primer gobierno que no fue lo lejos que ella hubiera querido por falta de apoyos, Bachelet cuenta ahora con una mayoría simple que quiere aprovechar para avanzar cómodamente. La oposición, arrinconada y desorientada aún tras la derrota electoral, critica las prisas en el Congreso y la falta de acogida de sus propuestas.

"La celeridad que el gobierno ha impuesto a las reformas atenta contra la calidad de lo que se está discutiendo", afirma Colodro, poniendo de ejemplo los roces por la reforma tributaria. Para Holzmann, "se están condicionando cambios que son importantes y van a modificar el futuro del país, en una visión de cuatro años y no de futuro".

La derecha y el empresariado buscan mayor presencia en el diseño de los cambios. "El diálogo no significa que tengo que hacer lo que el otro me dice", respondió Bachelet tras las críticas. Según Holzmann, "hoy se ve un diálogo selectivo (de parte del gobierno) pero no una negociación" con el resto de actores.

La amplitud y complejidad de su agenda es apoyada mayoritariamente por la opinión pública, según sondeos, pero muchos desconfían que logre concretarla. El liderazgo de la mandataria es clave, y trasciende a los partidos que la acompañan. Además ha logrado nutrir su equipo político de nuevas generaciones. Sin embargo, necesita de los partidos para hacer realidad sus reformas.

El segundo tiempo va a tener mucho que ver con su capacidad de poder concretar, dice Holzmann. "Ha sido capaz de mostrar un gobierno muy proactivo y con una voluntad transformadora muy grande. Ahora, lo que le falta es empezar a materializar sus reformas en proyectos políticos que sean viables desde el punto de vista legislativo", coincide Colodro.