Cardenal hondureño pide vender bienes incautados a narcos

El resultado de la venta iría destinado, según el arzobispo de Tegucigalpa, a pagar la deuda social del país centroamericano y lamentó el asesinato de nueve niños en las últimas semanas por ...
Un periódico hondureño, con la noticia de la extradición del narcotraficante Carlos Arnaldo Lobo a EU, en un kiosko de Tegucigalpa
Un periódico hondureño, con la noticia de la extradición del narcotraficante Carlos Arnaldo Lobo a EU, en un kiosko de Tegucigalpa (EFE)

Tegucigalpa

El cardenal arzobispo de Tegucigalpa, Óscar Andrés Rodríguez Maradiaga, pidió hoy a las autoridades de Honduras que vendan los bienes incautados a los narcotraficantes para pagar la deuda social que tiene el país, al tiempo que lamentó el asesinato de al menos nueve niños presuntamente por pandilleros.


"Que triste lo que hemos visto, que se confisquen propiedades porque no son lícitamente obtenidas, hablo de todos aquellos que se enriquecen con el narco negocio (...) esos bienes deberían de ser asegurados y vendidos y así se empieza a pagar la deuda social que ocurre en nuestro país", dijo el prelado en una homilía.

El cardenal cuestionó que en Honduras se estén "acuñando costumbres a base del robo, del saqueo, y a base del crimen organizado, eso no puede seguir". Además, lamentó el asesinato de al menos nueve niños en las últimas semanas presuntamente por pandilleros por negarse a integrar esos grupos.

"Qué tristeza lo que hemos visto en días pasados, asesinatos de niños y tres personas que ya están completamente embrutecidas por el mal; si un niño lo que inspira es ternura, respeto, cariño y hemos llegado a esto porque le han cerrado las puertas a Cristo y le han abierto la puerta al mal", enfatizó el arzobispo de Tegucigalpa.

En las últimas semanas, nueve niños han muerto en la colonia La Pradera, en la ciudad norteña de San Pedro Sula, presuntamente por negarse a formar parte de las pandillas en Honduras. Hasta el momento, las autoridades han detenido a tres presuntos pandilleros de la "Mara 18", entre ellos dos mujeres, como responsables de los crímenes.

La "Mara 18" es una de las pandillas más violentas de Honduras y vive en permanente disputa por el control de territorios y negocios como la venta de drogas con la "Mara Salvatrucha", su principal rival. El cardenal Rodríguez también pidió a los hondureños "no cansarse" de hacer el bien y que "no se desanimen" cuando tengan dificultades.

"Hemos cerrado las puertas en tantas familias, en tantos lugares, le hemos cerrado la puerta a Cristo y quien entra es el ladrón, el sinvergüenza y el bandido", enfatizó el jerarca de la Iglesia católica. Un promedio de quince asesinatos al día registra en lo que va de año Honduras, uno de los países más violentos del mundo, según autoridades locales.