Capriles denuncia que Maduro está vendiendo activos petroleros

El líder opositor acusó al presidente de Venezuela de pactar pagos con la banca internacional y negociar reservas internacionales de oro para cubrir sus "necesidades de divisas".
El opositor Henrique Capriles Radonski, durante la rueda de prensa hoy en Caracas
El opositor Henrique Capriles Radonski, durante la rueda de prensa hoy en Caracas (AFP)

Caracas

El líder opositor venezolano, Henrique Capriles, denunció hoy que el gobierno de Nicolás Maduro está vendiendo activos petroleros, pactando pagos con la banca internacional y negociando reservas internacionales de oro para cubrir sus "necesidades de divisas". Citando fuentes "dentro del mismo gobierno" que no especificó, Capriles aseguró en rueda de prensa que la estatal Petróleos de Venezuela (Pdvsa) negocia la venta de "acciones menores y poliductos" de su filial Citgo, cuya sede se encuentra en Houston (Estados Unidos), por un monto de 300 millones de dólares.

El también gobernador del rico y populoso estado de Miranda aseguró que el gobierno negocia con el banco de inversión Goldman Sachs "la venta de 1'450,000 onzas de oro de sus reservas internacionales, que equivalen a más de 1,800 millones de dólares", para atender a sus necesidades financieras.

Capriles aseguró que el gobierno de Nicolás Maduro está pactando un crédito por tres mil millones de dólares para pagar la deuda que mantiene el órgano regulador de divisas Cadivi con parte de los importadores venezolanos. Además, el Gobierno busca impulsar la industrialización de la extracción de oro al sur de Venezuela para superar la "terrible situación económica" que, en opinión del dirigente opositor, vive el quinto exportador mundial de petróleo.

Capriles emplazó al gobierno a desmentir sus informaciones y lo responsabilizó de conducir a Venezuela a más escasez de productos y a una mayor inflación, que este año podría cerrar en más de 50%, la más alta de América Latina. "¡Que me desmientan que (lo dicho) no es verdad!", expresó Capriles, dirigente de la coalición opositora Mesa de la Unidad Democrática. Contactado por la AFP, el Banco Central de Venezuela (BCV) no comentó esas informaciones ni respondió a cuánto ascienden las reservas en oro en la actualidad.

Capriles aseguró que la economía del país "no se soluciona con decretos, con el uso de la fuerza, con tener a la Fuerza Armada ocupada para que no hayan saqueos; un país no se construye así". "Hoy Venezuela es el país del mercado negro" y "todo de lo mucho que el país importa y lo poco que produce va a un mercado negro creado por los enchufados que tienen contactos o nexos con alguien del Gobierno", remarcó en su programa semanal por internet.

Capriles responsabilizó al Gobierno de la crisis económica y de la corrupción que ha generado el sistema de control de cambios que desde 2003 impide el libre acceso a la compraventa de divisas. En ese sentido, afirmó que la oposición no va a defender nunca a los especuladores, "pero tampoco al Gobierno que nos ha llevado a esta situación", sostuvo. Afirmó que si el gobierno no cambia y rectifica, los venezolanos terminarán hartándose y puede haber revueltas en las calles, algo que, dijo, está en la agenda del oficialismo y que, subrayó, rechaza la oposición.

"Yo no creo que aquí haya que esperar hasta la mitad del periodo porque a este paso de destrucción que Maduro está llevando al país esto no puede esperar tres años", dijo en alusión a la posibilidad de convocar a un referéndum revocatorio en ese periodo de tiempo, como establece la constitución. Indicó que en Venezuela rige desde hace una década un control estatal de divisas que impide el libre acceso a la moneda extranjera y que ha convertido en saqueadores a los funcionarios del Gobierno, y afirmó que si el Gobierno no cambia la gente no se lo va a permitir.

Con este panorama, aseguró que las elecciones municipales del 8 de diciembre serán el momento de plasmar esa situación. "Si nuestro pueblo vota va a haber una derrota aplastante del Gobierno", indicó.

Mientras, Maduro continúa su particular ofensiva contra los precios y hoy anunció la ampliación de la intervención de los comercios al sector automotriz, ante el rechazo de la oposición, que replicó que los problemas económicos del país no se solucionan con militares.

Un día después de asegurar que crearía tribunales especiales contra la usura, y en la calle, frente a un público formado por trabajadores chavistas del sector del transporte, Maduro anunció que tras la intervención en el sector de los electrodomésticos el próximo objetivo está en las empresas de autopartes.

"No hagas más nada en estas próximas 72 horas hasta que regularicemos los precios de los productos de autopartes, repuestos, cauchos y baterías", dijo Maduro dirigiéndose a su ministro de Transporte, Haiman El Troudi, ante el alborozo de los asistentes.

Las calles de las principales ciudades de Venezuela se habitúan a las escenas de colas ante negocios de electrodomésticos, con cientos de personas que tratan de conseguir un televisor, una lavadora o un frigorífico de ocasión, después de que Maduro optara por intervenir con la Guardia Nacional (policía militarizada) y la Fiscalía los negocios "especuladores".

El anuncio, que se realiza en momentos en que la inflación llega al 48.5 % y el dólar paralelo ilegal se cotiza hasta ocho veces por encima del valor oficial de 6.3 bolívares, generó la respuesta inmediata de la gente y degeneró en actos de saqueo el pasado fin de semana en un negocio en Valencia (centro) de la cadena Daka, intervenida por Maduro el viernes.

El presidente venezolano rechazó hoy los "hechos de violencia puntuales que ha habido" y aseguró que quien participe en ellos irá preso, pero como hizo ayer, responsabilizó de ellos a la oposición asegurando que han infiltrado las filas de compradores motivados por el deseo de generar violencia. "Yo llamo al pueblo a la paz a no caer en provocaciones y si usted ve un parasito amarillo tratando de romper una vidriera, captúrelo, entréguelo a las autoridades porque lo que queremos es paz, paz y paz", sostuvo.

Luego, pidió a los venezolanos que no caigan "en la ansiedad consumista" y que acudan a los establecimientos "poco a poco", ya que esos precios de esos productos se van a mantener. En sus acusaciones Maduro también incluyó hoy a la Embajada de Estados Unidos en Caracas a los que responsabilizó de coordinar acciones con los sectores empresariales y opositores "para dañar la economía de Venezuela".