Capitán del barco de Greenpeace arrestado en Rusia "lo lamenta"

Los miembros del Artic Sunrise, de la organización ecologista, fueron inculpados de "piratería" en Rusia tras llevar a cabo una acción de protesta contra una plataforma petrolera en el Ártico.

Moscú

Peter Willcox, el capitán del [i]Artic Sunrise[/i], el barco de Greenpeace, cuyos miembros fueron inculpados de "piratería" en Rusia tras llevar a cabo una acción de protesta contra una plataforma petrolera en el Ártico, dijo hoy "que si pudiera dar marcha atrás, lo haría". "Si pudiera dar marcha atrás, me quedaría en Nueva York. Lo lamento mucho", agregó el capitán de 60 años, citado por la agencia Ria Novosti.

Willcox cumple una pena de detención preventiva de dos meses. "Hace 40 años que practico este oficio y jamás hubo una acusación semejante", declaró Peter Willcox ante un tribunal de Murmansk (noroeste de Rusia), que rechazó el lunes por la noche su recurso de apelación.

El tribunal decidió también el lunes mantener en detención preventiva a la argentina Camila Speziale, de 21 años, que intentó escalar la plataforma petrolera rusa Gazprom, antes de ser detenida por guardacostas rusos. "Soy inocente, no entiendo de qué se me acusa", dijo la joven ante el tribunal.

"Fui detenida por algo que no hice. Quiero regresar a mi país y seguir trabajando y estudiando. Me consideran peligrosa para la sociedad, ¿cómo puede ser esto posible?", añadió la muchacha. El capitán del barco declaró también ante el tribunal que sufre de "problemas cardíacos".

En 1985, Peter Willcox comandaba un barco de la organización de defensa del medioambiente Greenpeace, el [i]Rainbow Warrior[/i], cuando fue dinamitado por agentes secretos franceses en el puerto de Auckland, en Nueva Zelanda, mientras hacía una campaña contra los ensayos nucleares en Polinesia.

Esa operación, que dejó un muerto, el fotógrafo Fernando Pereira, de 35 años, provocó un enorme escándalo internacional. Al igual que los otros miembros de la tripulación, el capitán ya fue condenado a pagar una multa de 20 mil rublos (450 euros) por negarse a obedecer a las autoridades.

El [i]Artic Sunrise[/i] fue inspeccionado por un comando transportado por helicóptero de los guardacostas rusos en el Mar de Barents (Ártico ruso) después de que varios de sus tripulantes, a bordo de botes inflables, abordaron una plataforma petrolera rusa y trataron de escalarla para, según ellos, colocar una banderola denunciando los riesgos ecológicos.

Toda la tripulación del barco --28 militantes de Greenpeace, 26 de ellos extranjeros, y dos periodistas freelance --, fue inculpada de "piratería en grupo organizado" y podría ser condenada a quince años de cárcel.

El miércoles pasado, el comité investigador ruso anunció que estudiaba nuevas inculpaciones por "crímenes agravados" contra la tripulación, afirmando que se habían decomisado

"productos estupefacientes" a bordo del [i]Artic Sunrise[/i].