Canciller colombiana dice que espera “rectificación” de Venezuela

María Ángela Holguín aseguró que su gobierno mantendrá la controversia bilateral y diplomática con Caracas por el decreto venezolano que fijó límites marítimos en un área en disputa.
La canciller colombiana, María Ángela Holguín, conversa con periodistas hoy en el Palacio de Convenciones de La Habana
La canciller colombiana, María Ángela Holguín, conversa con periodistas hoy en el Palacio de Convenciones de La Habana (EFE)

La Habana, Bogotá

La canciller de Colombia, María Ángela Holguín, dijo hoy en La Habana que su gobierno mantendrá en los planos bilateral y diplomático una controversia con Venezuela, que fijó por decreto los límites marítimos entre los dos países en un área en disputa.

Esa decisión “va en contra del derecho internacional y le hemos pedido a Venezuela que haga un nuevo decreto donde las coordenadas” excluyan las zonas en litigio, dijo Holguín en la capital cubana, donde participó en una nueva ronda de negociaciones con las guerrillas de las FARC.

“Nosotros estamos convencidos de que estas diferencias se deben mantener en lo bilateral, lo vamos a mantener a nivel diplomático (…) y esperamos que Venezuela responda” a una nota de protesta presentada el domingo pasado, dijo.

Venezuela delimitó recientemente cuatro zonas marítimas para reforzar su defensa, que incluyen el área de La Guaira, donde los dos países enfrentan desde hace décadas un diferendo por límites marítimos.

La canciller, sin embargo, no hizo referencia a las conversaciones de paz con las insurgentes Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), que también hoy arremetieron contra uno de los negociadores del gobierno,  que calificó de “gran cinismo” una declaración de las guerrillas sobre los miles de desplazados por el conflicto armados en ese país.

Ese pronunciamiento del Alto Comisionado de Paz, Sergio Jaramillo, “rompe el compromiso de mutuo reconocimiento y respeto entre las partes” que negocian la paz en La Habana desde noviembre de 2012, dijo la guerrilla en un comunicado leído por Ricardo Téllez.

En video conferencia el viernes desde La Habana con periodistas en Colombia, Jaramillo calificó de “declaración de gran cinismo” un llamado de las FARC a que el gobierno adopte medidas a favor de los desplazados y exiliados por la confrontación armada en el país suramericano.

"Ésta no es hora de estar pidiéndole al gobierno que monte programas para desplazados, ni estar diciéndole al país como se deben gastar sus impuestos en las víctimas (...), sino de reconocer responsabilidad", "de poner la cara y decir: nosotros también fuimos agentes de desplazamiento", declaró también Jaramillo en la videoconferencia.

El número dos del equipo negociador del gobierno, el alto comisionado de paz Sergio Jaramillo, "rompe el compromiso de mutuo reconocimiento y respeto entre las partes" en las negociaciones, dijo la guerrilla en un comunicado leído a la prensa por Ricardo Téllez, uno de sus delegados de paz.

"Invitamos al alto comisionado a desescalar ese lenguaje que nos distancia y lesiona la confianza construida, y a asumir con absoluta responsabilidad y sensatez la conducción de este gran propósito nacional que es el de la paz para Colombia", agregó Téllez. La delegación del gobierno, que encabeza Humberto de la Calle, no comentó las críticas de Téllez.

La guerrilla afirmó que las declaraciones de Jaramillo "sólo conducen a sobresaltos inoportunos en momentos en que debemos enfocar nuestros esfuerzos en sacar adelante el proceso" de paz, que atraviesa su etapa más complicada por el recrudecimiento de las hostilidades. "Al alto comisionado lo hemos respetado como plenipotenciario del gobierno en la Mesa de Diálogo de La Habana porque esas son las reglas del juego", declaró Téllez.

"Aunque tengamos contradicciones o puntos de vista divergentes, le dispensamos tolerancia y comprensión", y "jamás utilizaremos el calificativo de 'cínicos' en referencia a ninguno de los plenipotenciarios con los que estamos conversando en la Mesa", agregó.

Esta nueva controversia irrumpe mientras las hostilidades recrudecen en Colombia, con bajas principalmente en las FARC, pero también en los militares, lo que ha levantado nubes grises sobre el proceso de paz, iniciado en noviembre de 2012.

Ese conflicto,  que dura más de medio siglo,  ha dejado 220 mil muertos y seis millones de desplazados,  y el gobierno y las guerrillas se acusan mutuamente de ser los principales responsables por las víctimas y los desplazamientos forzosos. En este ciclo de pláticas,  las partes debaten sobre cómo resarcir a las víctimas del conflicto, tema sobre el cual mantienen hondas diferencias.

El gobierno y las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) han consensuado hasta ahora tres de los seis puntos de la agenda, además de un plan de desminado y la creación de una Comisión de la Verdad.

En este ciclo de pláticas -el 38º desde noviembre de 2012- ambas partes discuten sobre justicia por los crímenes cometidos a lo largo del conflicto, tema sobre el que tienen grandes desacuerdos. En esta ronda, que culminará el sábado, participa la canciller colombiana María Ángela Holguín en el equipo del gobierno.

Ataque de las FARC

De otra parte, cuatro militares murieron y seis resultaron heridos este lunes en un ataque de la guerrilla FARC en el noreste de Colombia, en el que un helicóptero explotó al aterrizar sobre un campo minado durante operaciones de protección de la infraestructura petrolera, afirmaron las autoridades.

El subcomandante del Ejército, general Luis Maldonado, atribuyó el atentado a la cuadrilla Resistencia del Catatumbo de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC, comunistas), el principal y más antiguo grupo rebelde del país, actualmente en conversaciones de paz con el gobierno en Cuba, sin una tregua en terreno.

"Los explosivos fueron colocados y activados por terroristas (...) en un sitio donde las tropas realizaban las maniobras ofensivas para apoyar a las unidades en tierra, que desde hace varios días adelantan operaciones", indicó Maldonado.

"Fueron asesinados cuatro militares, dos resultaron heridos y cuatro sufrieron contusiones menores producto de la detonación", agregó el uniformado, e informó que los heridos ya fueron evacuados y se encuentran en centros asistenciales en recuperación.

Fuentes militares dijeron a la AFP que el helicóptero afectado, un Black Hawk de matrícula EJC2185, "no fue derribado", sino que explotó en tierra por la activación de carga explosiva.

El hecho ocurrió pasado el mediodía en una zona rural del municipio de Teorama, departamento de Norte de Santander, fronterizo con Venezuela, mientras efectivos Ejército, vigilaban el oleoducto Caño Limón-Coveñas, uno de los principales del país.

"4 valientes militares murieron hoy en Teorama, víctimas de esta guerra que debemos terminar. Nuestras profundas condolencias a sus familias", escribió en su cuenta Twitter el presidente Juan Manuel Santos.

Los ataques atribuidos a las FARC, con unos ocho mil combatientes según cifras oficiales, aumentaron tras el levantamiento el 22 de mayo de un alto al fuego unilateral de esa guerrilla iniciado en diciembre pasado, en el marco de las negociaciones que buscan poner fin a más de 50 años de conflagración interna.

Una quincena de uniformados han muerto desde entonces en diversos atentados, según el gobierno. En los últimos días, ataques atribuidos a las FARC contra oleoductos han dejado sin servicio de luz y agua a varios municipios del suroeste y noreste del país, así como cientos de miles de galones de crudo derramados.