Canadá pondrá fin a ataques aéreos en Siria e Irak el 22 de febrero

Mientras el gobierno canadiense pone fin a sus bombardeos contra objetivos del Estado Islámico y regresará los seis aviones F18 enviados a la zona, triplicará sus asesores militares hasta llegar a ...
Un avión F-18 Hornet de la fuerza aérea canadiense despega de la base militar de Campia Turzii, en Rumania, el 28 de mayo de 2014
Un avión F-18 Hornet de la fuerza aérea canadiense despega de la base militar de Campia Turzii, en Rumania, el 28 de mayo de 2014 (AFP)

Ottawa

Canadá pondrá fin a sus bombardeos aéreos contra objetivos de la organización Estado Islámico en Siria e Irak el 22 de febrero y regresará las seis aeronaves F18 que había enviado a esa zona, anunció este lunes el gobierno.

En su lugar, Ottawa triplicará el número de sus militares responsables de tareas de capacitación y entrenamiento hasta llegar a unos 210, señaló el ministro de Defensa, Hargit Sajjan, en una conferencia de prensa con el primer ministro Justin Trudeau y altos oficiales.

Igualmente, Canadá entregará durante tres años unos 718 millones de dólares estadunidenses en ayuda humanitaria y apoyo al desarrollo a los países de Oriente Medio. El primer ministro canadiense había propuesto acabar con los bombardeos durante la campaña legislativa del año pasado.

"Sabemos que Canadá es más fuerte, mucho más fuerte que esta amenaza planteada por una banda criminal de matones que están aterrorizando a algunas de las personas más vulnerables de la Tierra", señaló hoy Trudeau.

"Pueden decirnos pasados de moda, pero creemos que debemos evitar hacer precisamente lo que nuestros enemigos quieren que hagamos. Ellos quieren hacer que los enaltezcamos, que cedamos al miedo y caigamos en el odio y en el recelo mutuo".

"El enemigo mortal de la barbarie no es el odio, es la razón. Y la gente aterrorizada por Estado Islámico todos los días no necesitan nuestra venganza, necesitan nuestra ayuda", agregó el primer ministro. Las encuestas no coinciden, sin embargo, con la propuesta de Trudeau pues muestran que dos tercios de los canadienses apoyan las misiones de bombardeos e incluso quieren que se expandan.

Visto bueno de Obama

El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, dio hoy el visto bueno a la decisión canadiense de retirar de Irak los seis cazabombarderos que tiene desplegados para combatir al Estado Islámico (EI) y multiplicar sus asesores militares en ese país.

Obama conversó hoy por teléfono con el primer ministro canadiense, Justin Trudeau, "sobre las contribuciones canadienses a la coalición global para combatir al EI", explicó la Casa Blanca en un comunicado.

"El presidente (Obama) dio la bienvenida a las contribuciones actuales y nuevas de Canadá a la coalición y subrayó el liderazgo canadiense" en la alianza que lidera Estados Unidos contra el EI, afirmó la Casa Blanca.

Trudeau anunció hoy que el próximo 22 de febrero retirará los seis cazabombarderos CF-18 que el anterior Gobierno conservador desplegó en Irak en 2015, una promesa que hizo durante la campaña electoral que culminó con su victoria en las elecciones generales de octubre pasado.

El portavoz del Departamento de Estado, John Kirby, negó hoy que esa reducción en la potencia aérea canadiense en Irak "decepcione" a Estados Unidos, mientras que su equivalente en el Departamento de Defensa, Peter Cook, ensalzó la decisión.

"(Los canadienses) seguirán contribuyendo a la campaña aérea, con aportaciones al repostaje y a la vigilancia aérea. El secretario (de Defensa, Ash Carter), considera que estas son contribuciones significativas", aseguró hoy Cook en una conferencia de prensa.

"El anuncio canadiense es el tipo de respuesta que el secretario (Carter) ha estado buscando por parte de los miembros de la coalición a medida que Estados Unidos y nuestros aliados tratamos de acelerar la campaña contra el EI", agregó Cook.

En su conversación telefónica, Obama y Trudeau evaluaron los "recientes avances sobre el terreno contra el EI en Irak y Siria, y coincidieron en que los recientes ataques del EI fuera de Oriente Medio solo han exacerbado la necesidad de mantener la presión" sobre ellos, de acuerdo con la Casa Blanca.