Celebran el primer día del alto al fuego en Colombia

Tras 52 años de confrontación interna en la nación sudamericana, cuyo saldo fueron cientos de miles de víctimas, las iglesias se sumaron a los festejos tras el cese el fuego.
El presidente Juan Manuel Santos ayer en un acto en Bogotá.
El presidente Juan Manuel Santos ayer en un acto en Bogotá. (Guillermo Legaria | AFP)

Bogotá

Campanas y sirenas anunciaron ayer en Colombia el primer día de silencio definitivo de los fusiles de las FARC tras 52 años de conflicto armado, luego del histórico acuerdo de paz alcanzado entre el gobierno y esa guerrilla marxista.

"¡Se acabó la guerra en Colombia con las FARC!", exclamó el Alto Comisionado de Paz, Sergio Jaramillo, al subrayar el "momento extraordinariamente importante" que supone el cese el fuego y de hostilidades bilaterales con las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).

La medida, ordenada por el presidente Juan Manuel Santos a la fuerza pública, y por el líder de las FARC, Timoleón Jiménez, Timochenko, a sus tropas guerrilleras, cierra casi cuatro años de negociaciones en Cuba y pone fin a una conflagración fratricida que deja cientos de miles de víctimas, entre muertos, desaparecidos y desplazados.

"Se van a salvar muchas vidas humanas con este gran paso que damos hoy", apuntó Jaramillo en rueda de prensa en la presidencial Casa de Nariño, mientras el jefe negociador del gobierno, Humberto de la Calle, describía conmovido cómo, a las 00H00 (05H00 GMT) del lunes, las campanadas en las iglesias y las sirenas de los bomberos habían sonado en "muchos lugares donde el conflicto ha sido más intenso".

"Ha comenzado la alborada de la paz", tuiteó su contraparte de las FARC, Luciano Marín Arango, Iván Márquez, alias Iván Márquez, comandante del Bloque Caribe y miembro del Secretariado de las FARC. Aunque se negoció en Cuba sin una tregua en Colombia, las FARC, con unos 7 mil 500 combatientes según cifras del gobierno, mantenían desde el 20 de julio de 2015 un alto el fuego unilateral, al que el gobierno respondió cesando los bombardeos aéreos, pero sin dejar de perseguirles.

La Fuerza Pública seguirá ejerciendo su misión constitucional contra toda manifestación del delito, afirmó el ministro de Defensa, Luis Villegas.

Jaramillo explicó que se comenzará a aplicar un protocolo para que la misión de Naciones Unidas que verificará el fin del conflicto "se despliegue lo más rápido posible" en todo el país y que las FARC comiencen el "agrupamiento de todas sus unidades" en puntos predeterminados.

Este protocolo busca asegurar que el plebiscito del 2 de octubre, que debe refrendar el acuerdo de paz con las FARC, "se desarrolle de la mejor manera".

De cara a esta votación, muchos colombianos, liderados por el ex presidente de derecha y actual senador Álvaro Uribe, hacen campaña por el 'No' al considerar que el acuerdo traerá impunidad. Otros no ocultan su escepticismo.

Para el analista de la Fundación Paz y Reconciliación, Ariel Ávila, este "día de fiesta nacional" no generó "el júbilo que se esperaba", entre otras cosas porque el cese unilteral de las FARC ya se había dado y se cumplió "muy bien". La población no ha logrado dimensionar lo que esto significa", añadió.

Pero para Adelaida Bermúdez, dueña de una tienda en Gaitania, donde las FARC se levantaron en armas en 1964, la paz con esta guerrilla significa que su hija no esté "en medio de las bombas" luego de nueve años en filas insurgentes.

"Ojalá se dé la paz (...) para que los hijos vuelvan", dijo desde la vereda San Miguel, uno de los 28 puntos donde se congregará la guerrilla para su desarme y posterior reinserción en la sociedad.

Los miembros de las FARC se concentrarán luego de que Santos y Timochenko sellen el acuerdo de paz en una fecha y lugar a definir. La firma "podría" darse "en el marco de la ONU, de la Asamblea General", que se abre el 20 de septiembre en Nueva York, dijo la canciller María Holguín, aunque aclaró que "esto está por definirse".