Campaña electoral acaba en Ucrania en plena guerra

Los comicios se celebran este domingo en un momento extremadamente difícil, con un conflicto bélico que ha dejado 3,700 muertos desde mediados de abril, y más de 824 mil desplazados.
Una mujer fuma frente a un cartel electoral de Yulia Timoshenko mientras otra toma una bebida, en el centro de Kiev
Una mujer fuma frente a un cartel electoral de Yulia Timoshenko mientras otra toma una bebida, en el centro de Kiev (AFP)

Kiev

La campaña electoral de las elecciones legislativas anticipadas en Ucrania terminó hoy con los proocidentales situados en buena posición en un contexto de guerra contra los separatistas prorrusos del este del país.

"Escogeremos por fin un parlamento proucraniano y no pro Moscú, determinado a luchar contra la corrupción (...) y proeuropeo", declaró el presidente ucraniano, Petro Poroshenko, durante su último acto de campaña. "Tenemos que reformar el país (...), reformar el ejército", ya que el conflicto en el este de Ucrania redujo sensiblemente sus capacidades, añadió.

Los comicios se celebran en un periodo extremadamente difícil para este país, que en marzo perdió la península de Crimea, incorporada a Rusia, y se enfrenta a una insurrección armada prorrusa en la cuenca minera de Donbass. El conflicto ha dejado 3,700 muertos desde mediados de abril.

Según Naciones Unidas, más de 824 mil personas se han visto obligadas a abandonar sus hogares en Ucrania a causa de los combates: 430 mil desplazados internos, 387 mil refugiados en Rusia y 6,600 demandantes de asilo en la UE.

El proceso de paz lanzado por Poroshenko no logró detener los combates. Y los separatistas, que controlan una parte de las regiones de Donetsk y Lugansk, pretenden organizar sus propias elecciones el 2 de noviembre.

A principios de septiembre, se decretó un alto el fuego entre Kiev y los separatistas, con participación de Moscú y de la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE), pero ambas partes violaron el acuerdo en numerosas ocasiones, con duros combates y muertos casi a diario.

En Donetsk, este viernes podían oírse disparos de artillería en la zona del aeropuerto, una de las más disputadas en las últimas semanas. Durante la tarde, una fábrica encargada del reciclaje de municiones se prendió fuego, según el ayuntamiento. Las autoridades de Kiev y los separatistas prorrusos indicaron a la AFP que esperan próximamente una reanudación de los combates.

El presidente ruso, Vladimir Putin, acusado por Kiev y los países occidentales de apoyar a los prorrusos con armas y soldados, lamentó el viernes "la falta de buena voluntad por parte de las autoridades de Kiev" para resolver el conflicto "por la vía pacífica".

El secretario general de la OTAN, Jens Stoltenberg, instó de nuevo a Moscú a retirar a los soldados rusos desplegados en territorio ucraniano, acusaciones que el Kremlin siempre ha negado.

Moscú ayudó a Yanukovich a huir de Ucrania

Por primera vez en la historia de la Ucrania postsoviética, el parlamento podría contar con una mayoría prooccidental a causa de un aumento de un sentimiento antirruso en el oeste del país y a que 36.5 millones de electores del este y el sur, tradicionalmente prorrusos, no podrán votar por vivir en Crimea o en territorios controlados por los separatistas.

Dos formaciones herederas del Partido de las Regiones del presidente destituido en febrero Viktor Yanukovich, Ucrania Fuerte y Bloque de Oposición, podrían superar la barrera del 5% necesaria para entrar en la cámara legislativa.

Putin reconoció este viernes por primera vez que ayudó a Yanukovich a huir de Ucrania en febrero, cuando Kiev, especialmente, estaba sumido en una oleada de protestas prooccidentales. "Lo digo abiertamente: Yanukovich pidió que lo lleváramos a Rusia y lo hicimos", aseguró el presidente ruso.

El bloque liderado por Poroshenko, elegido en mayo con la promesa de pacificar el este, cuenta con el 30% de intenciones de voto, seguido de otras formaciones prooccidentales.

El dirigente espera formar una "mayoría constitucional" que le permita poner en marcha reformas consideradas vitales para este país tocado por la corrupción y la recesión, que el conflicto armado ha agravado aún más.

Con el invierno acercándose, Kiev debe solucionar el conflicto gasístico con Moscú, que de no resolverse podría dejar desabastecida a Ucrania y también a varios países de la Unión Europea. Las negociaciones deben reanudarse la próxima semana y Kiev ya ha pedido a sus socios occidentales dos mil millones de dólares para comprar gas ruso.