Cameron rebate al Papa sobre 'Charlie'

El primer ministro de Gran Bretaña sale al paso de las declaraciones del pontífice y defiende la libertad de expresión sobre las creencias.
Más protestas se registraron ayer en Lahore (Pakistán) contra la caricaturización del profeta Mahoma.
Más protestas se registraron ayer en Lahore (Pakistán) contra la caricaturización del profeta Mahoma. (Mohsin Raza/Reuters)

Washington y París

El primer ministro británico, David Cameron, defendió la libertad de expresión sobre las creencias religiosas, en respuesta al papa Francisco, quien sostuvo que debería tener límites.

En entrevista divulgada ayer en la cadena estadunidense CBS, Cameron dijo que los países de Occidente deben mostrar que sus valores, como la libertad de expresión, son más fuertes que los de los extremistas islámicos.

“Creo en una sociedad libre, hay derecho a ofender a las religiones. Yo soy cristiano. Si alguien dice alguna vez algo ofensivo sobre Jesús, puedo encontrarlo ofensivo, pero en una sociedad libre no tengo el derecho a pedir venganza”, dijo Cameron.

“Tenemos que aceptar que los periódicos y revistas pueden publicar cosas que son ofensivas para algunos, siempre que estén dentro de la ley”, agregó.

Tras el ataque la revista satírica francesa Charlie Hebdo el 7 de enero, por la publicación (2006, 2012) de unas caricaturas de Mahoma consideradas ofensivas por los  musulmanes, el Papa dijo el jueves en Filipinas que “hay límites” a la libertad de expresión.

En total 12 periodistas y caricaturistas, la plana mayor de Charlie, incluyendo a su director, Stéphane Charbonnier, fueron acribillados por dos hombres armados en la redacción del semanario durante la junta editorial.

“No puedes provocar, no puedes insultar la fe de otras personas, no puedes burlarte”, dijo el Papa. “La libertad de expresión es un derecho y una obligación que debe hacerse sin ofender”.

Pero el nuevo director de Charlie también defendió las caricaturas: “Cada vez que dibujamos a Mahoma, cada vez que dibujamos a profetas, cada vez que dibujamos a dios, defendemos la libertad de religión”, dijo Gerard Biard en la televisión estadunidense.

“La religión no debe ser un argumento político, (…) si dios se enreda en la política, entonces la democracia está en peligro”, dijo Biard en el programa Meet the Press de la cadena NBC.

Tras el ataque, la nueva directiva de Charlie —con un tiraje habitual de 60 mil ejemplares—, hizo un número “superviviente” especial, que ya vendió 2.7 millones de copias solo en Francia, pero prevé imprimir un total de siete millones.

En Yedá (Arabia Saudí), la Comisión de Derechos Humanos Organización para la Cooperación Islámica (OCI), que reúne a expertos de 57 países, dijo ayer que Charlie hace apología del “odio” al caricaturizar a Mahoma, luego de los estallidos de violencia, en especial en Níger, ante la última tapa de la revista con el profeta llorando y un cartel que reza: “Yo soy Charlie”.

“La caricatura es  irrespetuosa y una señal de odio e insensibilidad para con millones de musulmanes”, afirmó el OCI, aunque condenó claramente la “barbarie” contra el semanario satírico.

La líder de la opositora extrema derecha francesa, Marine Le Pen, del Frente Nacional, instó al gobierno socialista de François Hollande a llamar “islamistas” a los autores de los mortíferos ataques y en un artículo publicado ayer en el New York Times aprovechó la crisis para pedir controles fronterizos nacionales, mayores restricciones a la inmigración, despojar de la ciudadanía francesa a los “yihadistas” y “tolerancia cero frente a cualquier comportamiento que socave la laicidad y el derecho francés”.

Sobre las declaraciones del Papa, el nuevo director de Charlie Hebdo dijo a la cadena NBC que “nosotros defendemos una sola cosa: la libertad, nuestra libertad, el laicismo, la libertad de conciencia, la democracia”.

“Nosotros no matamos a nadie. Tenemos que dejar de confundir a los asesinos y las víctimas”, añadió.  

OPINIÓN DE FRANCESES, DIVIDIDA

Según una encuesta del instituto IFP para el semanario parisino Le Journal du Dimanche, 50% de los franceses apoya limitar la libertad de expresión en la web y las redes sociales, 57% dice que “no hay que tener en cuenta las reacciones de los musulmanes y seguir publicando caricaturas” y 42% de los franceses cree que la prensa “debe evitar difundirlas”. Otro 49% se dijo en contra de limitar las libertades en internet.

También, 81% de los interrogados se dijo a favor de quitar “la nacionalidad francesa a los binacionales condenados por terrorismo en suelo francés”, y 68% es favorable a “la prohibición de regresar a Francia para los ciudadanos franceses sospechosos de haber partido a luchar en países o regiones controlados por grupos terroristas”.

Otro 57% rechazó las “otras intervenciones militares francesas en Siria, Yemen o Libia”, y 63% tampoco quiere “una intensificación de las operaciones militares francesas en Irak”.