Cajas negras de avión ruso detectaron una explosión

Medios franceses afirman que el Airbus siniestrado sufrió una “despresurización explosiva”, lo que refuerza la versión de que fue objeto de un atentado.
Un sacerdote ortodoxo espera la llegada de los cadáveres de las víctimas en San Petersburgo.
Un sacerdote ortodoxo espera la llegada de los cadáveres de las víctimas en San Petersburgo. (Dmitry Lovetsky/AFP)

Londres-París

El análisis de las cajas negras del avión ruso que se estrelló en el Sinaí sustenta la hipótesis de un atentado, afirmaron ayer funcionarios cercanos a la investigación, al tiempo que Moscú parecía confirmar la versión al ordenar suspender todo vuelo comercial de nacionalidad rusa a Egipto.

Casi una semana después del siniestro que costó la vida de las 224 personas a bordo del Airbus A321 de la compañía rusa MetroJet, que se estrelló pocos minutos después de despegar del balneario egipcio de Sharm el Sheij y que se dirigía a San Petersburgo, todo parece apuntar a la explosión de una bomba.

Poco después del incidente, el grupo terrorista Estado Islámico (EI) reivindicó su responsabilidad, pero sin explicar cómo lo llevó a cabo.

De a cuerdo a la agencia de noticias francesa AFP y al canal de televisión de la misma nacionalidad  France 2, un funcionario cercano a la investigación aseguró que los datos de las cajas negras muestran que “todo sucede de manera normal, absolutamente normal durante el vuelo y súbitamente se acaba todo”, un fenómeno que sustenta la hipótesis de una “muy súbita despresurización explosiva”.

“La hipótesis de una explosión originada en un fallo técnico, un incendio u otra cosa, parece sumamente improbable, ya que los aparatos que graban hubieran señalado algo antes de la ruptura y/o los pilotos hubieran dicho algo”, estimó el funcionario.

“Un avión no deja de transmitir datos tan bruscamente en plena altitud de crucero si no ocurre una súbita explosión”, puntualizó.

También afirmó que, en las fotos de los restos del avión, algunos de ellos parecen llenos de impactos del interior hacia el exterior del aparato, “lo cual tiende a dar crédito a la tesis de un artefacto explosivo”.

El presidente estadunidense Barack Obama evocó el jueves por la noche la “posibilidad de que hubiera una bomba” en el Airbus ruso, añadiendo que era una pista tomada “muy en serio”. En Londres, el primer ministro británico David Cameron estimó, por su parte, “es más que probable que se trate de una bomba terrorista”.

Las autoridades rusas optaron en un principio por la prudencia ante esas hipótesis, pero ayer el presidente Vladimir Putin ordenó suspender los vuelos de las compañías aéreas rusas hacia Egipto.

“El jefe de Estado ruso aceptó las recomendaciones” del jefe de los servicios secretos (FSB), Alexandre Bortnikov, y “ordenó al gobierno elaborar los mecanismos que permitan aplicar estas recomendaciones”, declaró el portavoz del Kremlin, Dimitri Peskov.

Más tarde, el presidente egipcio Abdel Fatah al Sisi acordó con Putin reforzar la coordinación para garantizar la seguridad de los vuelos rusos lo más pronto posible.

El Reino Unido comenzó ayer a repatriar a los 20 mil turistas británicos que se encontraban en Sharm el Sheij. La aviación civil egipcia decidió autorizar solo ocho de los 29 vuelos previstos para ayer con el objetivo de repatriarlos.

Los pasajeros solo pueden llevar equipaje de mano y el resto de sus pertenencias llegarán posteriormente, una medida que responde a la desconfianza en el manejo del equipaje en los aeropuertos egipcios y a la tesis de que alguien colocó una bomba en la bodega del avión siniestrado, según medios británicos.

En ese tenor, la aerolínea holandesa KLM prohibió ayer que cargaran el equipaje en la bodega de uno de sus aviones que despegaba de El Cairo.

Para las cinco de la tarde, hora de El Cairo, el jefe del equipo de investigación egipcio dará una rueda de prensa.

***

EU ordena más seguridad

El secretario de Seguridad Nacional de Estados Unidos, Jeh Johnson, anunció ayer nuevas medidas de seguridad aeroportuaria como consecuencia de la investigación en curso del avión ruso que cayó en la Península del Sinaí.

“Estas mejoras complementarán los requisitos de seguridad de la aviación de EU actualmente en vigor en todos los aeropuertos extranjeros que sean punto de salida, así como las mejoras de seguridad adicionales que ordené el verano pasado en ciertos lugares del extranjero”, informó el funcionario.

Johnson detalló en su comunicado que el aumento de las medidas de seguridad “temporales” incluye un mayor escrutinio de los objetos que los viajeros pretendan introducir en la aeronave, evaluaciones de los aeropuertos en colaboración con sus socios internacionales y la oferta de Washington de asistencia en seguridad a determinadas terminales aéreas extranjeras” de Medio Oriente.

(EFE/Washington)