Cae un autobús a abismo en sur de Perú: 19 muertos

El vehículo de transporte público cayó a un barranco de unos 500 metros, en una zona afectada por intensas lluvias, y a la que no pueden acceder equipos de búsqueda y rescate.

Lima

Al menos 19 personas murieron y otras 37 resultaron heridas después de que un autobús de pasajeros cayera hoy a un abismo en la provincia de Lucanas, en la región surandina de Ayacucho, informaron fuentes oficiales.

El representante de la fiscalía provincial de Puquio-Lucanas, Daniel Sotelo, explicó a la agencia oficial Andina que los diecinueve cuerpos ya fueron recuperados y trasladados al hospital de Puquio, donde se encuentran a la espera de ser identificados por sus familiares.

El doctor Carlos Saravia, director de la red de salud de la ciudad de Puquio, la capital de Lucanas, declaró al Canal N de televisión que en el lugar del accidente murieron trece personas, mientras que el resto falleció mientras recibían atención médica.

"El lugar del accidente es un abismo y no podemos ingresar porque es de unos 500 metros porque no contamos con equipos de búsqueda y rescate", acotó. "Es una zona donde siempre se dan este tipo de accidentes", remarcó.

El jefe de la Policía de Carreteras, Orfiles Bravo, informó al noticiero de la cadena de televisión Latina que enviaron patrullas de rescate hasta la zona, que ha sido afectada en los últimos días por intensas lluvias.

"El auxilio de los heridos es dificultoso por la misma situación climatológica y la dificultad del terreno", confirmó. Las informaciones preliminares indican que el autobús se despistó a las 05:30 hora local (10:30 hora GMT) a la altura del kilómetro 148 de la carretera de penetración entre las localidades de Nazca y Puquio por circunstancias aún no precisadas.

La semana pasada, el choque entre tres autobuses y un camión dejó al menos 37 muertos y 70 heridos en una autopista a unos 270 kilómetros al norte de Lima. Los accidentes de esta magnitud son habituales en las carreteras de Perú, causados en su mayoría por la imprudencia de los conductores, el mal estado de las carreteras y del parque automotor y las condiciones agrestes de la geografía.