La CIA se disculpa por haber espiado computadoras del Senado de EU

La agencia de inteligencia estadunidense registró sin autorización las computadoras usadas por los investigadores de una comisión sobre el uso de la tortura entre 2002 y 2006.
La senadora Dianne Feinstein, al llegar hoy al Capitolio en Washington
La senadora Dianne Feinstein, al llegar hoy al Capitolio en Washington (AFP)

Washington

El director de la CIA, John Brennan, ofreció sus disculpas a funcionarios del Senado estadunidense por los registros que hicieron sus agentes de las computadoras de investigadores parlamentarios, anunció hoy un portavoz de la agencia de inteligencia.

"Algunos empleados de la CIA actuaron de forma inconsistente con el acuerdo alcanzado entre el Comité (de Inteligencia del Senado) y la CIA en el año 2009" sobre el acceso a la red de ordenadores conocida como RDINet, dijo hoy en un comunicado el portavoz de la agencia de inteligencia, Dean Boyd.

La red RDINet estaba reservada exclusivamente para que investigadores del Comité de Inteligencia del Senado pudiesen revisar documentos de la CIA como parte de su pesquisa sobre la tortura por parte de la agencia de espionaje e inteligencia. Boyd señaló en el comunicado que Brennan solicitó disculpas a la presidenta del comité, la demócrata Dianne Feinstein, así como a su vicepresidente, el republicano Saxby Chambliss.

Una tormenta política se desató en marzo tras la acusación de que la CIA había hurgado sin autorización las computadoras usadas por los investigadores de la comisión de inteligencia del Senado para un informe sobre el uso de la tortura entre 2002 y 2006.

Feinstein acusó a la agencia en marzo de violar los límites impuestos por la Constitución al espiar al Senado. La polémica se remonta al uso de controvertidos procesos de interrogación a sospechosos de terrorismo, incluida la asfixia simulada, durante la Presidencia de George W. Bush (2001-2009).

Feinstein acusó a la CIA de destruir documentos sobre el programa de interrogaciones y la agencia de espionaje, a su vez, culpó al comité dirigido por la senadora demócrata por California de sustraer indebidamente documentos del sistema RDINet. Según la senadora, Brennan le dijo que la CIA había penetrado computadores del comité para ver si alguno de sus miembros había extraído de la red de la agencia un informe interno sobre los polémicos procedimientos de interrogación.

La comisión de inteligencia inició una investigación en 2009 sobre el programa de interrogatorios violentos de la CIA, y tuvo acceso a más de 6 millones de documentos entregados por la CIA, que los senadores podían consultar en computadoras protegidas y a las cuales la CIA no debía tener acceso, según un acuerdo entre el Senado y la agencia de inteligencia.

Pero en 2010 más de 900 páginas con documentos particularmente importantes desaparecieron de los expedientes protegidos de los investigadores, explicó Feinstein. Entre los documentos sensibles desaparecidos había algunos relativos a un memorándum secreto difundido por el anterior director de la CIA, Leon Panetta que, según la comisión, contradecía la posición oficial de la CIA sobre los interrogatorios.

El director de la CIA, John Brennan, negó entonces que la CIA "espiara" a la comisión, pero pidió al inspector general de la agencia iniciar una investigación interna.

"El director Brennan fue informado de los resultados de la investigación de la oficina del inspector general, que incluye una advertencia de que algunos trabajadores de la CIA no respetaron el acuerdo al que se había llegado entre la comisión y la CIA en 2009", dijo hoy Dean Boyd, portavoz de la CIA, en un comunicado. Boyd agregó que Brennan abrió una investigación en el seno de la CIA que podría conducir a sanciones disciplinarias.

El senador demócrata Mark Udall, miembro también del Comité de Inteligencia, dijo hoy haber perdido la confianza en Brennan. "He perdido la confianza en John Brennan", afirmó Udall, quien insistió en que el espionaje de ordenadores de miembros del Senado "no tiene precedentes" y lamentó que Brennan se haya negado a reconocer ningún error por parte de la agencia.

El jefe de la CIA dijo en marzo, cuando el asunto saltó a la luz pública, que cuando se diesen a conocer los hechos se demostraría que "mucha de la gente" que aseguraba que la agencia había espiado a miembros del Senado estaba "equivocada".