Rousseff sanciona ley contra el feminicidio con mayores penas

La presidenta de Brasil pidió a las mujeres denunciar la violencia : "la cultura machista ve como algo normal la agresión a la mujer por el hecho de ser mujer", afirmó la presidenta tras firmar la ...

Brasilia

La presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, sancionó hoy una ley que incluye el feminicidio en el código penal y pidió a las mujeres que no acepten como algo "inevitable" la violencia de género, que mata a quince brasileñas cada día.

"Sabemos que quince mujeres mueren por día en Brasil (...) apenas por el hecho de ser mujeres", dijo Rousseff, la primera mujer presidenta del país, al darle el visto bueno definitivo a una ley que fue votada por el Congreso la semana pasada.

La nueva norma agrava las penas para quienes asesinan a una mujer por razones de género, es decir, cuando el crimen involucra violencia doméstica y familiar, o menosprecio y discriminación contra su condición de mujer. La pena por cometer el delito de feminicidio puede variar entre doce y 30 años de prisión.

Además, antes de ser condenados, los sospechosos no tienen derecho a libertad bajo fianza y después de la condena no pueden solicitar amnistía y el plazo para obtener la libertad condicional es mayor.

"Los números son chocantes, muestran cómo las brasileñas son sometidas a una violencia inaceptable, que ocurre en todas las clases sociales, en las calles, en los lugares de trabajo, en las escuelas y, sobre todo, dentro de casa", agregó Rousseff.

Según el gobierno, en Brasil cien mil mujeres perdieron la vida por medios violentos desde 1980; el 68% de las muertes ocurrió en la casa de la víctima. Rousseff también recalcó que cada año 500 mil mujeres son víctimas de violaciones al año en Brasil, aunque, según se estima, sólo el 10% hace la denuncia.

"Les hago un llamado: no acepten la violencia, dentro o fuera de casa, como algo inevitable. No permitan que la fuerza física o el machismo destruyan su dignidad e incluso su vida. Denuncien", concluyó Rousseff, quien reafirmó que la violencia doméstica no es un asunto "de marido y mujer".

La presidenta recordó la aprobación de la ley "Maria da Penha", que en 2006 endureció las penas por violencia doméstica y colocó el asunto bajo responsabilidad del Estado. La norma fue apodada en homenaje a una bioquímica que luchó durante años para que su marido, un profesor colombiano, fuese condenado por intentar asesinarla dos veces y por haberla dejado parapléjica.

Brasil es el 16º país de América Latina en aprobar una ley que tipifica el feminicidio, como ya lo han hecho Argentina, Chile, Colombia, México, Perú, Guatemala y El Salvador. 














AP

La presidenta brasileña Dilma Rousseff promulgó el lunes una ley que penaliza con dureza los asesinatos de mujeres por violencia doméstica o discriminación y tipifica estos crímenes como feminicidios. Rousseff señaló que castigar estos asesinatos con más severidad ayudará a combatir la violencia de género en Brasil.

"Tenemos la obligación de combatir esa violencia que tiene su origen en la intolerancia, la discriminación", resaltó la mandataria tras firmar la Ley de Feminicidio. "La cultura machista ve como algo normal la agresión a la mujer por el hecho de ser mujer".

Al calificar esos asesinatos como feminicidios, bajo un modelo de la ley brasileña que endurece castigos para los llamados "crímenes aberrantes", las sentencias se elevan de entre 12 a 30 años de prisión. El código penal establece sentencias de entre ocho y 20 años para los homicidios.

Además, antes de ser condenados, los sospechosos no tienen derecho a libertad bajo fianza y después de la condena no pueden solicitar amnistía y el plazo para obtener la libertad condicional es mayor.

La nueva ley también estipula penas aún más severas si las víctimas son mujeres embarazadas, que acaban de dar a luz, niñas menores de 14 años, mujeres mayores de 60 años o personas con discapacidades. También aplica penas mayores si el asesinato es cometido en presencia de algún hijo o padre de la víctima.

La presidenta señaló que 15 mujeres son asesinadas por día en Brasil, muchas como resultado de agresiones domésticas.

"Los números nos asustan y esos números muestran a brasileñas sometidas a una violencia inaceptable que ocurre en todas las clases sociales", expresó Rousseff.

En 2006 Brasil puso en vigor la denominada Ley Maria da Penha para reducir la violencia doméstica mediante el endurecimiento de las sanciones contra los agresores.