8 momentos que llevaron a Rousseff a juicio político

Pérdida de sus aliados políticos y una aceptación del 10 por ciento son algunos de los factores que ayudaron a aprobar el juicio político contra Dilma Rousseff. 
Durante su segundo mandato, se incrementaron las protestas contra la presidenta Dilma Rousseff.
Durante su segundo mandato, se incrementaron las protestas contra la presidenta Dilma Rousseff. (Reuters)

Sao Paulo, Brasil

Pérdida de popularidad, el abandono de su aliado en el gobierno los escándalos de corrupción son algunos de los sucesos que contribuyeron a que Dilma Rousseff sea sometida a un juicio político y abandone la presidencia por un periodo de hasta seis meses.

Estos son ocho sucesos clave de la crisis política que dejó a Rousseff fuera de la presidencia, tras la decisión del Senado de abrir un juicio político en su contra.

Abandono de su aliado político

A fines de marzo la crisis gana fuerza cuando la dirección del PMDB, el mayor partido de Brasil y aliado clave en el poder, aprueba la ruptura con el gobierno de Rousseff. Esta decisión genera una reacción en cadena de otras fuerzas aliadas y se sella la suerte de la presidenta: dos partidos centristas de la coalición gubernamental, el PP y el PRB, apoyan la destitución de la presidenta. El PSD y el PTB, otros ex aliados, toman la misma decisión.

Pérdida de popularidad

La mayor economía de América Latina está en recesión desde el segundo trimestre de 2015 con un cóctel que combina alza de la inflación y del desempleo con un profundo deterioro de las cuentas públicas. La actividad se contrajo 3.8 por ciento en 2015, por lo que Rousseff fue perdiendo popularidad hasta alcanzar el 10 por ciento de aceptación, según los últimos sondeos.

Protestas contra Rousseff

Desde marzo de 2015, cinco meses después de su reelección, opositores a Rousseff convocaron varias manifestaciones para pedir su salida del poder o protestar contra la corrupción, a la que asocian principalmente al Partido de los Trabajadores (PT). El 13 de marzo de este año unos tres millones de manifestantes salieron a las calles en ciudades de todo el país al grito de "¡Fuera Dilma!".

Investigación contra Lula por corrupción

El 4 de marzo, el ex presidente Luiz Inacio Lula da Silva (2003-2010), el padrino político de Rousseff, fue llevado a la fuerza para ser interrogado por la Policía Federal por supuestos vínculos con la trama de corrupción en Petrobras. La operación se produjo al día siguiente de la divulgación por la prensa del acuerdo de "delación premiada" del ahora ex senador del PT Delcidio do Amaral, que implicó en casos de corrupción a Lula y a Rousseff.

Los delitos de Rousseff

Durante los últimos meses, una catarata de acusaciones de corrupción contra la élite política sacude al país en el marco de la llamada "Operación Lava Jato". La ahora apartada presidenta no es objeto de ninguna acusación ni investigación judicial por corrupción. La acusación para iniciar el impeachment contra Rousseff en el Congreso consiste en que sistemáticamente maquilló el déficit presupuestario, lo que según sus detractores agravó la crisis económica del país.

Nombramiento de Lula como ministro

Rousseff nombró a Lula como ministro jefe de gabinete el 16 de marzo. Horas después, el juez Sergio Moro, que investiga el escándalo Petrobras, libera la grabación de una conversación entre Rousseff y Lula considerada por la oposición y juristas como prueba de que el nombramiento buscaba librarlo de la justicia ordinaria y de una eventual orden de prisión. Se desatan manifestaciones de indignación en la calle mientras poco después un juez de la Corte Suprema suspende su nombramiento. Hasta hoy el caso sigue detenido en la máxima corte.

Según los principales medios de prensa nacionales, la Fiscalía pidió autorización para abrir una investigación a Rousseff por supuesta obstrucción a la Justicia al nombrar a Lula en su gabinete.

Congreso aprueba el juicio político

La Cámara de Diputados aprueba la moción de impeachment por una mayoría de más de dos tercios en una maratónica jornada el domingo 17 de abril y el asunto pasa al Senado, que decidió este jueves por 55 votos (de un pleno de 81) dar luz verde al juicio político.

Resta ahora que el Senado decida si destituye definitivamente a Rousseff. En ese caso, el mandato de esta ex guerrillera lo cumplirá hasta 2018 el vicepresidente Michel Temer, quien asume este jueves como presidente interino.

Rousseff no renunciará

Rousseff, una ex guerrillera detenida y torturada por la dictadura militar, ha proclamado durante todos estos meses que "nunca" renunciará. Ha denunciado reiteradamente una tentativa de "golpe de Estado" en su contra e insistido en la ilegalidad de su destitución, afirmando que está respaldada por los 54 millones de votos con que fue reelegida en 2014.