Rousseff y Putin duplicarán comercio hasta 10 mil mdd

La mandataria de Brasil y el líder de Rusia acuerdan en Brasilia reforzar el intercambio y ampliar los lazos en energía e infraestructuras, e impulsar otras economías emergentes.
Dilma Rousseff destacó la integración de Rusia y el jefe del Kremlin “al sur que reivindica su identidad”.
Dilma Rousseff destacó la integración de Rusia y el jefe del Kremlin “al sur que reivindica su identidad”. (Eraldo Peres/AP)

Brasilia

La presidenta brasileña, Dilma Rousseff, y su par ruso, Vladimir Putin, ratificaron su objetivo de duplicar el valor del comercio bilateral y elevarlo hasta 10 mil millones de dólares anuales, durante una reunión previa a la sexta Cumbre del foro Brics en Fortaleza y Brasilia.

Rousseff recibió a Putin en Brasilia un día después de que ambos asistieron en Río de Janeiro a la final del Mundial de futbol, que en 2018 será organizado por Rusia.

La reunión fue previa a la sexta Cumbre del grupo Brics, que Rusia y Brasil integran junto con India, China y Sudáfrica, la cual será celebrada hoy en la ciudad de Fortaleza (noreste) y mañana en Brasilia.

Hace tres años, Rusia y Brasil se propusieron lograr un intercambio de 10 mil mdd. En 2013, fue de 5.5 mil mdd, 2.2% menos que en 2012. Pero según Rousseff y Putin, la meta de duplicar la cifra es "real" y puede ser lograda en el medio plazo. Para ello, firmaron ayer un acuerdo para potenciar el comercio promoviendo las inversiones mutuas.

En rueda de prensa junto a Putin, Rousseff —que en octubre aspira lograr su reelección para otro mandato de cuatro años— también invitó a Rusia a aprovechar los nichos de su país para la inversión extranjera en infraestructuras y energía, en particular en las áreas de petróleo, puertos y ferrocarriles.

Putin propuso explorar un eventual acuerdo de cooperación entre la Unión de Naciones Sudamericanas (Unasur), de la cual es parte Brasil, y la Unión Económica Euroasiática, que Rusia integra con Bielorrusia y Kazajistán.

Otros siete acuerdos fueron firmados en materia de defensa, educación, cooperación energética, gas, salud y ciencia y tecnología.

En defensa, se acordó seguir negociando para que Brasil adquiera sistemas de defensa antiaérea rusos, en la mesa desde 2011.

La operación, estimada en mil millones de dólares, se refiere a cinco baterías de misiles antiaéreos, tres del tipo Pantsir-S1 y dos Igla, junto vehículos auxiliares y armamento completo, con una dotación de misiles tierra-aire y cañones de 30 milímetros.

Los líderes también coincidieron en que es esencial coordinar sus acciones en la agenda del Grupo de los 20 (G20), la "única forma de hacer del Fondo Monetario Internacional (FMI) un mecanismo realmente multilateral y democrático", afirmó Rousseff.

Al respecto, valoró las opciones que ofrecerá el nuevo Banco de Desarrollo de los Brics, cuya constitución puede formalizarse hoy en la sexta cumbre.

"En esta coyuntura y en este mundo tan complejos, vemos a Rusia geopolíticamente integrada al sur del mundo, a un sur que reivindica su identidad", dijo Rousseff al destacar el "gran empeño" ruso en la creación del banco, con un capital inicial de 50 mmdd y un Fondo de Reservas, con 100 mil mdd.

En lo político, abogaron por el multilateralismo y la necesidad de construir "un mundo de paz, desarrollo y justicia social".

No obstante, pasaron de puntillas sobre el conflicto de la ex península ucraniana de Crimea, frente al cual Brasil tiene una posición "neutral" y, hasta ahora, se ha limitado a pedir que sea resuelto mediante el diálogo.

Los Brics se fortalecen

-Los líderes de las cinco potencias emergentes, Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica (Brics) se disponen a fijar hoy en la ciudad brasileña de Fortaleza los cimientos de una nueva arquitectura mundial.

-En su sexta cumbre, los respectivos líderes Dilma Rousseff, Vladimir Putin, Narendra Modi, Xi Jinping y Jacob Zuma crearán el Banco de Desarrollo y un fondo de Reservas de Contingencia para financiar infraestructuras.

-La idea de los Brics, que apoyarán a otros emergentes, es convertirse en una opción al FMI y el Banco Mundial, dominados por los intereses de Estados Unidos y Europa desde hace 70 años.