El liberal Joaquim Levy, ministro de Hacienda de Brasil

Dilma Rousseff anunció hoy un equipo económico de línea ortodoxa para su segundo período presidencial, cuyo desafío principal será reactivar el crecimiento, aumentar el ahorro público y convencer ...
Los nuevos ministros de Hacienda, Joaquim Levy (d) y Planificación, Nelson Barbosa (i) hoy en el Palacio de Planalto, en Brasilia
Los nuevos ministros de Hacienda, Joaquim Levy (d) y Planificación, Nelson Barbosa (i) hoy en el Palacio de Planalto, en Brasilia (AFP)

Brasilia

La presidenta brasileña, Dilma Rousseff, anunció hoy un nuevo equipo económico de línea ortodoxa para su segundo mandato, que tendrá el desafío de reactivar el crecimiento, aumentar el ahorro público y convencer al mercado. El nuevo equipo de la mandataria de izquierda incluye a Joaquim Levy, un hombre cercano al mercado, al frente del Ministerio de Hacienda.

Según el futuro ministro de Hacienda, el Ejecutivo fijará una meta de superávit fiscal primario (ahorro para el pago de intereses de la deuda pública) de 1.2% del PIB para 2015 y "no menor al 2%" para 2016-2017. También prometió un drástico control de la inflación. Los mercados esperaban un cambio tras la reelección de Rousseff, después de cuatro años de magro crecimiento económico.

Aumentar la confianza

"Alcanzar esa meta (de superávit fiscal) será fundamental para el aumento de la confianza en la economía brasileña", dijo Levy en conferencia de prensa tras el nombramiento. La meta, que era de 3.1% del PIB, disminuyó a 1.9% en 2013 y se esperaba una cifra similar para el 2014. Sin embargo, hasta septiembre de este año, el gobierno sólo ha conseguido ahorrar el equivalente al 0.61% del PIB.

El Congreso debate ahora un proyecto de ley para poder reducir la meta de este año, fijada en el presupuesto, y descontar de ese ahorro la totalidad de lo que el gobierno gasta en su Programa de Aceleración del Crecimiento (PAC) así como exoneraciones tributarias.

Levy -quien reemplazará al ministro saliente Guido Mantega, el más longevo del gobierno de Rousseff, en el cargo desde 2006- es un liberal de 53 años, con una amplia experiencia en el sector financiero privado y la administración pública. Era desde 2010 el director de la gestión de fondos de inversión del banco Bradesco, el segundo mayor banco privado de Brasil.

"Es un excelente nombre. Considerado austero, riguroso. Esto nos puede dar una señal de que se vienen ajustes fiscales", dijo a la AFP el economista de TAG Investimentos, André Leite. El diario Folha de Sao Paulo lo describió como "adicto al trabajo, franco en el límite de lo maleducado" y "tan terco como Dilma" Rousseff.

"La competitividad, el emprendimiento y la innovación también son indispensables para el crecimiento sostenible, y el ministerio de Hacienda hará todo lo posible para reducir eventuales barreras a estos tres motores del desarrollo", dijo Levy en relación al apoyo que se le entregará al sector privado del país.

La presidenta enfrenta un segundo mandato complicado. El PIB de la séptima economía mundial, que en 2010 se disparó 7.5%, crecerá apenas por encima de cero este año y la industria está en retroceso. La inflación es elevada, en 6.59% en doce meses, por encima del techo de la meta oficial.

La agencia de calificación financiera Moody's revisó en septiembre la perspectiva de la nota soberana de Brasil de estable a negativa y levantó temores de que el país pueda perder su grado de inversión.

"Manos de Tijera"

Conocido ya en los pasillos de la presidencia brasileña como "Manos de Tijera", Levy también fue secretario del Tesoro en el primer gobierno de Luiz Inacio Lula da Silva (2003-2010), cuando un equipo económico ortodoxo dio tranquilidad a los mercados ante los temores por la llegada al poder del sindicalista de izquierda.

Formado en ingeniería naval en Brasil y doctorado en economía por la Universidad de Chicago, ocupó asimismo varios cargos en organismos internacionales como el FMI, el BID y el Banco Central Europeo. El mercado reclamaba insistentemente un cambio en el liderazgo económico del país, menos injerencia gubernamental en empresas y bancos estatales y más austeridad.

La mandataria, reelecta en octubre por menos de tres puntos porcentuales frente a su rival socialdemócrata Aecio Neves, completó su nuevo equipo económico con el nombramiento como ministro de Planificación de Nelson Barbosa, de 45 años. Barbosa fue secretario ejecutivo del Ministerio de Hacienda entre 2011 y 2013.

Alexandre Tombini, presidente del Banco Central desde 2011, fue confirmado en el cargo. De 50 años, es un funcionario de carrera de la institución monetaria pero es considerado también un hombre del mundo financiero. "No seremos complacientes con la inflación", dijo Tombini en la conferencia de prensa del nuevo equipo.

La designación de Levy en el gobierno de Rousseff es "lo mismo que invitar a un funcionario de la CIA para dirigir la KGB", dijo Aecio Neves al diario O Globo. Buena parte del izquierdista Partido de los Trabajadores (PT, en el poder desde 2003) no ocultó su desilusión con la designación de Levy.

Pese a un nuevo equipo económico que complace al mercado, la Bolsa de Sao Paulo cerró con una caída de 0.8% a 54,721. El real, en tanto, perdió un 0.91%, a 2.53 unidades por dólar.