Brasil bate récord de población carcelaria

En el primer semestre de 2014, 607 mil 700 personas estaban tras las rejas en el país, en su mayoría negros o mulatos menores de 29 años.

Brasilia

La cantidad de brasileños presos prácticamente se duplicó en la última década hasta conformar la cuarta población carcelaria del mundo, según un informe oficial divulgado en momentos en que el Congreso local discute la reducción de la edad penal de 18 a 16 años en casos de delitos graves, una iniciativa que el gobierno de Dilma Rousseff combate frontalmente.

En el primer semestre de 2014, 607 mil 700 personas estaban tras las rejas en el país, en su mayoría negros o mulatos menores de 29 años, constata el estudio, elaborado por el Ministerio de Justicia, responsable del sistema penitenciario del país.

En 2004 se contabilizaron 336 mil 400 reclusos en todo el país, algo más de la mitad que en la actualidad.

Solamente Estados Unidos con 2.2 millones de presos, China con 1.6 millones y Rusia con 673 mil encarcelados tienen más personas presas que el gigante sudamericano.

"Me pareció correcto anticipar este informe para que el Congreso y la sociedad puedan discutir sobre algo que yo considero trágico, la reducción de la edad penal y el profundo agravamiento que la situación del sistema penitenciario brasileño sufrirá" en caso de aprobarse esa medida, afirmó el ministro de Justicia, José Cardozo, al presentar el documento en Brasilia.

Según el estudio, 56% de los presos tiene entre 18 y 29 años. Mientras en el conjunto de la sociedad brasileña los negros o mulatos representan la mitad de la población, los afrodescendientes totalizan 67% de los presos.

Las unidades de reclusión están superpobladas. En un espacio donde caben 10 personas, hay 16 presos, apunta el estudio. Además, 41% de los detenidos no tenía condena al momento del relevamiento.

El gobierno izquierdista de Rousseff, del Partido de los Trabajadores (PT), así como numerosas organizaciones de defensa de derechos humanos e incluso la Iglesia católica han señalado que juzgar penalmente a los adolescentes del mismo modo que a los adultos es una respuesta equivocada a los problemas de seguridad que enfrenta el país, donde además se registran niveles llamativos de crimen y de violencia, como expresión de las fuertes desigualdades sociales aún sin resolver.

Sin embargo, 87% de los brasileños está de acuerdo con reducir la edad de imputabilidad penal, según la última encuesta publicada el pasado lunes por el instituto Datafolha.