Brahimi renunciará como mediador en Siria, dicen fuentes diplomáticas

El negociador de la ONU y la Liga Árabe para el conflicto dimitiría el mes próximo debido al estancamiento de las negociaciones entre el gobierno de Asad y la oposición, mientras al menos 61 ...
Rescatistas salvan a un hombre enterrado bajo los escombros de un edificio destruido por un bombardeo en Alepo
Rescatistas salvan a un hombre enterrado bajo los escombros de un edificio destruido por un bombardeo en Alepo (AFP)

Ginebra, Damasco

El mediador de la ONU y la Liga Árabe para Siria, Lajdar Brahimi, podría dimitir el mes próximo, ante el estancamiento de las negociaciones entre el gobierno y la oposición del país, informaron hoy fuentes diplomáticas en las dependencias de la ONU en Ginebra. La situación de bloqueo en Siria no deja otra opción a Brahimi, dijeron las fuentes en condición de anonimato. "Esperamos que Brahimi haga pública su decisión en mayo", añadió un diplomático de alto rango.

Según la información, el mediador argelino, de 80 años, habría informado al secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, de sus planes, pero estaría manteniendo el puesto hasta que se encuentre un sucesor, señalaron las fuentes. Una portavoz de la ONU en Ginebra, donde Brahimi tiene su sede, rechazó sin embargo informaciones publicados por algunos medios que aseguraron que Brahimi ya dimitió, aunque no comentó sus planes de futuro.

Brahimi presidió dos rondas de negociaciones en enero y febrero en Ginebra que no arrojaron más resultados que una semana de alto el fuego en Homs. "Estamos atravesando una fase difícil", dijo un diplomático occidental sobre el proceso de Ginebra. Brahimi sustituyó como enviado para Siria al ex secretario general de la ONU Kofi Annan en septiembre de 2012, que había renunciado también tras la falta de avances.

Hace unos días, Ban acusó a las partes en guerra de impedir el reparto de ayuda a los civiles. Según sus datos, a 3.5 millones de personas se les impide el acceso a las ayudas y a la atención médica. La oposición siria culpó de ello al gobierno de Bashar al Asad y pidió hoy al Consejo de Seguridad de la ONU que actúe y que imponga el reparto. La opositora Coalición Nacional siria dijo hoy en Estambul que una resolución aprobada en febrero contempla más pasos en el caso de que siga bloqueado el suministro de ayuda humanitaria a los civiles, una situación que es real ahora.

Según círculos opositores, el presidente de la Coalición, Ahmed al Yarba, viajará a comienzos de mayo a Washington con una delegación para pedir apoyo. Según datos de la oposición, al menos 150 mil personas han muerto en el conflicto que dura más de tres años. Mientras, Rusia negó hoy que el gobierno de Asad haya usado armas químicas recientemente, afirmando tener pruebas de que las acusaciones al respecto son falsas.

"Se siguen fabricando acusaciones de presunto uso de agentes químicos contra las fuerzas gubernamentales. Según informaciones fiables de las que dispone la parte rusa, estas afirmaciones son falsas", indicó el ministerio de Exteriores ruso en un comunicado. Washington y París han asegurado tener elementos que prueban la utilización reciente de productos químicos tóxicos en Kafarzita, un bastión rebelde de la provincia de Hama (centro).

La Casa Blanca aseguró que se produjo un ataque de este tipo en Kafarzita, sitio en el que el opositor Observatorio Sirio de Derechos Humanos (OSDH), con sede en Gran Bretaña, había denunciado que el pasado 12 de abril se produjeron casos de asfixia tras ataques con barriles explosivos. La televisión oficial siria había acusado al Frente Al Nosra, brazo en el país de la red Al Qaeda, de haber atacado Kafarzita con "cloro tóxico".

Militantes opositores al régimen de Damasco también señalaron otros ataques realizados utilizando cloro, el más reciente de ellos habría tenido lugar el lunes en la provincia de Idleb (noroeste). Según Hamish de Bretton-Gordon, un experto en armas químicas interrogado por la AFP, el cloro es un producto ampliamente utilizado en el ámbito civil y Damasco no tiene necesidad de comunicar cuáles son sus existencias del mismo.

Su toxicidad es bastante débil, pero se vuelve "muy eficaz en este tipo de guerra; en las zonas urbanas las armas químicas se introducen en cualquier rincón", señaló este especialista. Por otra parte, Siria entregó el 86% de sus armas químicas, anunció el martes la Organización para la Prohibición de las Armas Químicas (OPAQ). Siria se había comprometido en agosto a entregar la totalidad de su armamento químico antes del 27 de abril, para que sea destruido al 30 de junio como fecha tope.

De otra parte, al menos 61 personas han muerto entre ayer y hoy en choques entre las fuerzas del régimen y rebeldes islamistas en la zona de Tal Yabía, en la provincia meridional siria de Derá, informó el Observatorio Sirio de Derechos Humanos. Al menos dieciséis efectivos gubernamentales perdieron la vida hoy al intentar recuperar el control de Tal Yabía, que fue tomada ayer por miembros del Frente al Nosra y de otras facciones islamistas.

La ONG agregó que el número de insurgentes muertos ayer en los combates asciende ya a 45. Helicópteros del régimen bombardearon hoy la región, mientras que los islamistas lanzaron cohetes contra la zona de Tal Yumua, donde están concentrados los leales al presidente Bashar al Asad. Tal Yabía es una área próxima a la localidad de Nawa, que está cerca de la carretera que une Derá con Damasco.

Ayer, el Frente al Nosra y otros grupos islamistas anunciaron en un comunicado el inicio de la batalla para "liberar" Tal Yabía. Según la nota, difundida en internet, el objetivo de la operación es "abrir el camino de Nawa y desde él la carretera a Damasco con la toma de control de Tal Yabía".

Mientras, la Agencia de Naciones Unidas para los refugiados palestinos (UNRWA) distribuyó hoy, por segundo día consecutivo, raciones de comida en el campo de Yarmuk, en el sur de Damasco, asediado por la guerra y el hambre. De acuerdo con el portavoz de esa agencia de la ONU, Chris Gunness, al menos 432 familias recibieron las citadas raciones, pensadas para la alimentación básica de una familia de cinco o seis miembros durante seis días.

La cifra, sin embargo, apenas sirve para paliar la hambruna que se abate sobre el campo, tras quince días sin reparto alguno debido a la falta de seguridad. La UNRWA agradece las facilidades a las autoridades sirias pero recuerda que no es suficiente. La agencia espera que esta apertura de dos días continúe y se consolide.

"Es vital que se permita a la UNRWA incrementar la cantidad y la duración de la distribución de comida en Yarmuk, sobre parámetros diarios", explicó Gunness. El portavoz volvió a recordar, una vez más, que la resolución 2139 adoptada en febrero por el Consejo de Seguridad de la ONU exhortaba a todas las partes en conflicto en Siria a facilitar el acceso seguro, substancial y humanitario a Yarmuk y el resto de las áreas civiles.

El pasado domingo la UNRWA advirtió de que el reparto de comida se agotaba y condenaría a miles de personas al hambre extrema, y precisaba que habían transcurrido diez días desde la última distribución de alimentos al campo, plazo que duran las raciones. Gunness resaltó, asimismo, que el incremento de la violencia y los combates durante marzo causó que la UNRWA solo pudiera acceder al campamento de refugiados diez días entre el 11 de marzo y el 10 de abril, y distribuir 3,390 raciones de alimentos.

La UNRWA logró entrar por última vez en Yarmuk el pasado 10 de abril con la intención de repartir comida y con el visto bueno previo de los bandos en conflicto, incluido el gobierno sirio. En Yarmuk quedan unos 18 mil palestinos de los cerca de 160 mil que residían antes de que en marzo de 2011 estallara la actual guerra civil en Siria.

Los insurgentes asumieron su control en diciembre de 2012 y desde entonces sus calles ha sido escenario de enfrentamientos entre grupos opositores y las fuerzas gubernamentales, apoyadas por el grupo marxista Frente Popular de Liberación de Palestina-Comando General (FPLP-CG). Desde julio de 2013, el régimen sirio lo mantiene cercado, un asedio que ha deteriorado hasta el extremo las ya de por sí trágicas condiciones de vida de sus habitantes y causado la muerte de al menos un centenar de personas por hambre y falta de medicinas.