Boris y la apuesta que lo puede convertir en primer ministro

El carismático ex alcalde londinense lideró la campaña del 'brexit' aumentando sus bonos electorales tras los resultados.
El político conservador también fue periodista y presentador de televisión.
El político conservador también fue periodista y presentador de televisión. (Mary Turner | EFE)

Londres

Con su carácter mediático y despeinado pelo rubio, Boris Johnson es el antiguo alcalde de Londres que ganó su apuesta por el brexit, la salida británica de la UE.

Este "tory" (como se les conoce a los miembros del partido Conservador) es para unos un político simpático y para otros un bufón, pero a pocos deja indiferente.

Johnson, diputado por la circunscripción de Uxbridge & Ruislip, noroeste de Londres, fue el rostro de la campaña a favor del brexit, con sus discursos apasionados sobre el futuro del Reino Unido, que algunos compararon con el estilo de Winston Churchill.

Con fama de histriónico y un sentido del humor que hace reír hasta a sus más acérrimos enemigos políticos, Johnson, de 52 años, es el típico "tory": partidario del Estado pequeño y de la mínima intervención estatal, y defensor de las tradiciones del país.

Alexander Boris de Pfeffel Johnson nació el 19 de junio de 1964 en Nueva York, pero su familia regresó poco después al Reino Unido.

Sus orígenes no son puramente británicos, ya que su abuelo paterno fue un periodista llamado Ali Kemal que sirvió en el gobierno de Ahmed Pasha, gran visir (primer ministro) del Imperio Otomano.

Aunque se ha educado en los mejores colegios y tiene un acento inglés asociado a las clases privilegiadas, Johnson ha conseguido romper un poco esa imagen clasista para ganarse votos que le permitieron ocupar la alcaldía de Londres entre 2008 y 2016.

"Boris", como le llama todo el mundo y como le grita la gente en la calle cuando viaja en su bicicleta, estudió en el exclusivo colegio de secundaria de Eton y luego Humanidades en el Balliol College de la Universidad de Oxford.

Junto con el líder del Partido Conservador, y premier saliente, David Cameron, que estudió en la misma Universidad, Johnson fue miembro del club Bullingdon de Oxford, una asociación estudiantil famosa por sus fiestas.

Johnson fue periodista de medios conservadores como los diarios The Times (fue despedido por inventarse una cita) y The Daily Telegraph, y director del semanario Spectactor.

Pero se hizo famoso como moderador del popular programa de televisión "Have I got news for you?" (¿Tengo noticias para ti?), en el que los invitados debaten con mucho humor las noticias de la semana y juegan con titulares de los periódicos.

En 2001 fue elegido diputado por Henley-on-Thames, circunscripción muy conservadora.

Desde entonces, su carrera política ha ido en ascenso. Fue portavoz de las Artes bajo el liderazgo conservador de Michael Horward y después responsable de Educación Superior con Cameron.

Dada su creciente popularidad, el Partido Conservador —que era oposición desde 1997— vio rápido en Johnson una oportunidad y lo presentó como candidato a alcalde de Londres en 2007, venciendo un año después al laborista Ken Livingstone.

Tras asumir la alcaldía, Johnson prohibió el consumo de alcohol en el transporte público. También puso otra vez en las calles el "Routemaster", el autobús rojo de dos pisos del que se puede subir y bajar en movimiento, y que Livingstone había retirado por razones de seguridad.

Apasionado del ciclismo estableció, al igual que en otras ciudades europeas y con el fin de reducir el tráfico, el sistema de bicicletas públicas que, previo pago, se pueden retirar y dejar en distintos puntos de Londres.

Después de que Cameron convocó en febrero el referendo sobre la permanencia o salida británica de la UE, Johnson manifestó su intención de respaldar el brexit.

Con sus discursos apasionados, Johnson visitó distintas zonas del país, habló con trabajadores de fábricas y con la gente en la calle, a quienes convenció sobre la necesidad de "recuperar" al país de la influencia de la UE y también el control de sus fronteras.

Johnson presentó durante su campaña un futuro prometedor para su país fuera del bloque europeo al insistir en las enormes posibilidades del Reino Unido para negociar acuerdos bilaterales con Estados Unidos o los miembros la Mancomunidad Británica de Naciones (antiguas colonias como Canadá y Australia).

Tampoco ha ocultado sus ambiciones políticas y, dado el éxito cosechado y la renuncia de Cameron, los analistas no descartan que pueda entrar en el número 10 de Downing Street, sede de la oficina y residencia del premier.