Boko Haram toma Chibok, donde secuestró a 276 estudiantes

Los islamistas lograron hacerse con la ciudad del noreste de Nigeria, a pesar de las promesas del gobierno de mandar refuerzos, mientras seis personas morían en ataque suicida del grupo en Kano.
Varias activistas del movimiento "Bring back our Girls" ("Devolvednos a nuestras niñas"), durante una marcha en Abuya, el pasado 12 de junio
Varias activistas del movimiento "Bring back our Girls" ("Devolvednos a nuestras niñas"), durante una marcha en Abuya, el pasado 12 de junio (EFE)

Kano

El grupo islamista nigeriano Boko Haram tomó la ciudad de Chibok, en el noreste de Nigeria, donde hace más de seis meses fueron secuestradas 276 estudiantes, a pesar de las repetidas promesas del gobierno de mandar refuerzos a la zona.

Poco después del anuncio de la toma de esta ciudad, un atentado suicida atribuido a Boko Haram mató a seis personas, incluidos tres policías, en una gasolinera de Kano, la mayor ciudad del norte de Nigeria, según el comisario de policía del estado de Kano, Adenlere Shinaba.

"Chibok fue tomada por Boko Haram. Ahora son ellos quienes tienen el control", aseguró Enoch Mark, un pastor cristiano cuyas hija y sobrina se encuentran entre las 219 jóvenes que aún siguen retenidas. Mark y el senador de Borno del Sur, Ali Ndume, dijeron que los radicales habían atacado hacia las 16:00 horas (15:00 hora GMT) del jueves.

El senador Ndume afirmó que había recibido llamadas de los habitantes que huyeron y que comentaron que la localidad "está ahora bajo su control". "Algunos de nosotros consiguieron huir, todas las torres de comunicación fueron destruidas durante el ataque con cohetes", añadió.

El secuestro de las estudiantes en Chibok, el 14 de abril, en el sur del Estado de Borno, provocó una ola de indignación en el mundo entero. Varios jefes de Estado, estrellas internacionales e incluso el papa Francisco participaron entonces en la campaña #bringbackourgirls lanzada en las redes sociales en apoyo de las jóvenes.

Más de seis meses después, 219 de ellas siguen retenidas, pese a los llamamientos para su liberación. Boko Haram, que pretende imponer la sharía (ley islámica), ha llevado a cabo varios ataques contra escuelas que siguen programas occidentales desde 2009.

Deterioro de la seguridad

El presidente nigeriano, Goodluck Jonathan, muy criticado por su falta de reacción tras el secuestro, aseguró en varias ocasiones que liberaría a las estudiantes. El mandatario y los responsables del ejército habían prometido mandar refuerzos a Chibok para asegurar la zona, durante un encuentro con los familiares de las víctimas en julio, pero no cumplieron con su palabra.

Habitantes de Chibok contactados por la AFP llevaban meses alertando sobre el deterioro de las condiciones de seguridad en la ciudad y en sus alrededores. Un responsable de los servicios de seguridad en la región había avisado, el mes pasado, que la caída de la ciudad era inminente.

Según Pogo Bitrus, el jefe de los ancianos de Chibok, los islamistas tenían confidentes en la ciudad, ya que aprovecharon un momento de debilidad para atacar. "Los miembros de la milicia local, que utilizan fusiles, ya no tenían municiones, así que su jefe viajó ayer a Maiduguri (capital de Borno), para abastecerse en caso de ataque", y los insurgentes aprovecharon ese momento para lanzar su ofensiva, explicó por teléfono.

Boko Haram, que figura en la lista negra de las organizaciones terroristas establecida por Washington, conquistó, en las últimas semanas, más de 20 localidades en los estados de Adamawa, Yobe y Borno, en el noreste de Nigeria, donde dice haber creado "un califato islámico".

Combatientes de este grupo, cuya insurrección causó la muerte de diez mil personas en Nigeria, ya se habían apoderado el jueves de dos localidades en Adamawa. El pasado lunes, 47 adolescentes murieron en un atentado perpetrado contra su instituto en el norte de Nigeria, por un kamikaze vestido de colegial, una matanza atribuida a Boko Haram, que afirma luchar contra la educación occidental.

Cazadores liberan ciudad

De otra parte, un grupo de cazadores y vigilantes locales han liberado la importante ciudad de Mubi, en el noreste de Nigeria, que fue tomada por el grupo terrorista Boko Haram hace dos semanas, informaron hoy los medios locales. Hace dos días otro grupo de cazadores locales también lograron recuperar la ciudad de Maiha, a unos 25 kilómetros de Mubi, que también estaba bajo control de los terroristas.

"Este es un buen momento para que todos nos alegremos del éxito logrado en la lucha contra los insurgentes de Boko Haram", aseguró el gobernador del estado de Adawama, Bala Ngilari, citado por el diario The Punch. Además, Ngilari mostró el agradecimiento de su gobierno a todos aquellos "que arriesgaron sus vidas que para enfrentarse a los insurgentes".

El pasado 29 de octubre, milicianos de la secta islámica asaltaron Mubi, la segunda ciudad más poblada del estado de Adamawa, y se enfrentaron a soldados nigerianos. Según relató un residente de Mubi, Abdulrazak Aide, al diario Premium Times, un grupo de vigilantes locales entraron a la localidad la noche del miércoles y mataron a muchos insurgentes.

Aunque la liberación de Mubi no ha sido confirmada todavía por el Ejército, el capitán del Ejército, Kenneth Minimah, compareció ayer ante un comité del Senado y dijo que "todos los territorios que han sido tomados por los insurgentes serán liberados".

El estado de Adamawa, junto a los de Borno y Yobe, se encuentran en estado de emergencia desde el pasado mayo, debido al gran número de ataques que Boko Haram perpetra en estas zonas norteñas.

Decenas de localidades del norte del país están bajo el control de los terroristas tras haber asesinado a centenares de personas -en su mayoría cristianos-, lo que supone su primer paso en firme para lograr el objetivo de implantar el estado islámico en el país.