Boehner insiste en que el aumento de la deuda debe negociarse

El presidente del Congreso de Estados Unidos remarcó que el aumento del techo de endeudamiento del país debe estar condicionado a una negociación sobre la reducción del gasto público, lo que es ...
Boehner (i), durante su comparecencia en el Capitolio, tras la rueda de prensa de hoy de Obama (d) en la Casa Blanca
Boehner (i), durante su comparecencia en el Capitolio, tras la rueda de prensa de hoy de Obama (d) en la Casa Blanca (AFP)

Washington DC -Baltimore

El presidente de la Cámara de Representantes de Estados Unidos, John Boehner, dijo hoy que el aumento del techo de endeudamiento del país debe estar sujeto a una negociación sobre la reducción del gasto público, pese a que el jefe de Estado Barack Obama se ha negado a ello.

El líder republicano defendió la legitimidad de condicionar una cosa a la otra, pese a que, si no se eleva el techo antes del 17 de octubre, el país podría caer por primera vez en la suspensión de pagos, y recordó que hay decenas de precedentes de este tipo de negociaciones.

"No podemos aumentar el techo de endeudamiento sin hacer algo sobre las causas que nos están llevando a tomar más dinero prestado y vivir por encima de nuestras posibilidades", indicó Boehner en rueda de prensa en el Capitolio.

El presidente de la Cámara de Representantes aseguró que un aumento del techo de deuda se ha utilizado anteriormente como oportunidad para conseguir compromisos sobre el presupuesto, que los republicanos quieren que se traduzcan en menor gasto público y un nuevo pacto fiscal.

"Yo no he venido aquí a cerrar el gobierno y mucho menos a que suspendamos pagos, pero cuando se trata del techo de deuda, en los últimos 40 años, en 27 ocasiones se ha utilizado su aumento para decidir cambios en las políticas", indicó Boehner.

Por su lado, Obama endureció su discurso hacia los republicanos ante la parálisis de negociaciones en el Congreso sobre el límite legal de endeudamiento, cuando se acerca la fecha que podría marcar, si no hay acuerdo, el primer default en la historia del país.

Obama insistió hoy en que el aumento del límite de la deuda no es negociable y que el Congreso lo debe aumentar sin condiciones adicionales para evitar una "catastrófica" suspensión de pagos.

El presidente se mostró dispuesto a negociar con los republicanos solo cuando "se retiren las amenazas", se reabra la administración pública y se evite una suspensión de pagos. Boehner opinó que Obama busca una "rendición incondicional" de los republicanos, y afirmó: "ese no es el modo en que funciona el gobierno".

Obama trató de dar tranquilidad a los acreedores de su país y aseguró hoy en rueda de prensa en la Casa Blanca, que Estados Unidos "siempre pagó sus deudas" y lo seguirá haciendo.

Los líderes del mundo "no prestan atención solo a lo que digo, sino a lo que hace el Congreso. Y a fin de cuentas, dependerá del presidente de la Cámara (John) Boehner" si ese límite es elevado o no, dijo Obama. EU necesita emitir nueva deuda para financiarse. Pero ni la oposición republicana ni los demócratas de Obama parecen dispuestos a ceder y el bloqueo persiste.

Obama dijo que una moratoria de EU sería "mucho peor" que el actual cierre de servicios públicos que enfrenta el país por falta de una ley de presupuesto, y sostuvo que la situación "daña la credibilidad" de la nación en el mundo. "El cierre (de servicios públicos) es imprudente" pero el problema que causaría "EU haciendo default sería dramáticamente peor", añadió.

El rechazo a un acuerdo y la ausencia de negociaciones entre los dos partidos, alientan el pesimismo a nueve días de la fecha crucial del 17 de octubre. Pasada esa fecha, y sin aumento del techo de endeudamiento actualmente de 16.7 billones de dólares y ya superado en mayo, EU no podría emitir deuda ni devolver dinero a algunos acreedores en función de los límites actuales dispuestos por el Congreso.

La Casa Blanca, analistas y organismos como el FMI multiplican sus advertencias sobre el potencial impacto de este escenario: alza de las tasas de interés, una vuelta a la recesión, y un duro golpe a la economía mundial.

Obama exhortó al presidente de la Cámara de Representantes a que someta a votación el aumento del techo de la deuda rápidamente, con el argumento de que varios republicanos votarían a favor. Los demócratas controlan en el Senado por lo que se supone que esa medida sería aprobada en la cámara alta.

Pero Boehner rechaza esta alternativa y exige concesiones del Ejecutivo en materia de gasto social, particularmente sobre la reforma de la salud promulgada en 2010. Obama reiteró que no negociará sobre esas bases. "Al rehusarse a negociar, (el líder demócrata del Senado) Harry Reid y el presidente ponen a nuestro país en una senda peligrosa", sostuvo hoy Boehner.

Mientras tanto, unos 900 mil funcionarios públicos federales se encuentran de vacaciones sin goce de sueldo, porque el Congreso no aprobó un presupuesto que permita pagarles para el año fiscal 2013-2014.

Un episodio similar sobre la deuda ocurrió en 2011 cuando los republicanos recuperaron el control de la Cámara, y le costó a EU su calificación triple AAA de Standard and Poor's para su deuda soberana, la máxima del mundo. Wall Street y los mercados mundiales se muestran nerviosos cuando se acerca la fecha límite.

El crecimiento y el empleo no se han recuperado plenamente desde la recesión de 2007-2009, y desde marzo se produjeron recortes importantes del gasto público también por falta de acuerdo en el Congreso. El Fondo Monetario Internacional (FMI) alertó hoy sobre los riesgos de degradación de la economía de Estados Unidos, y recortó su previsión de crecimiento para el país para 2013 y 2014.

El FMI redujo en 0.1 puntos porcentuales su previsión de expansión del PIB estadunidense para este año, a 1.6%, y de 0.2 puntos para 2014, a 2.6%, en relación a sus pronósticos de julio. Estas estimaciones reflejan los recortes "prolongados" del gasto público en Estados Unidos.

"A pesar de una potencial de mejora, los riesgos de degradación de la economía son importantes", resumió el FMI, para destacar que la demanda interna estadunidense se debilitó por un impacto de un aumento de impuestos y recortes presupuestarios. El FMI estima que los recortes presupuestarios costarán alrededor de 1.75 puntos porcentuales de crecimiento en 2013 a la mayor potencia mundial.