Bloque de Izquierda contempla gobierno con socialistas en Portugal

La formación izquierdista, similar a la griega Syriza y que logró el tercer lugar en los comicios del domingo, admite la posibilidad de gobernar con el Partido Socialista de Antonio Costa, que ...
Antonio Costa, líder socialista portugués, la noche del domingo, tras admitir su derrota en los comicios en el Hotel Altis, de Lisboa
Antonio Costa, líder socialista portugués, la noche del domingo, tras admitir su derrota en los comicios en el Hotel Altis, de Lisboa (AFP)

Lisboa

El Bloque de Izquierda, formación similar a la griega Syriza y tercera en los comicios legislativos del domingo, se declaró hoy "disponible" para discutir de un eventual gobierno con el Partido Socialista, que llegó segundo por detrás de la coalición de derecha saliente.

"El Bloque de Izquierda está disponible para hablar de una solución de gobierno, si el Partido Socialista acepta abandonar" algunos puntos de su programa, declaró su portavoz Catarina Martins, al término de un comité político de su partido.

Martins estimó que el Partido Socialista debía abandonar tres puntos de su programa: recortes en las jubilaciones, reducción de las cotizaciones sociales en los salarios y una medida que facilita los despidos.

El PS, que se mantiene como principal fuerza de la oposición, y el Bloque de Izquierda disponen respectivamente de 85 y 19 diputados, los mismos que la coalición de derecha (104). El parlamento cuenta con 230 escaños. Pero, para presentarse como alternativa para el gobierno de derecha, la izquierda portuguesa debería en primer lugar superar sus divisiones históricas.

Los portugueses reeligieron el domingo en las elecciones legislativas a la coalición de derecha, pero el primer ministro, Pedro Passos Coelho, se halla en la cuerda floja al tener que negociar con una oposición hostil a su política de austeridad. Los electores "han apostado por la seguridad, pero corren el riesgo de encontrarse con un gobierno de duración limitada", resume este lunes el Diario Economico.

La alianza gubernamental logró la proeza de ganar las elecciones tras pasar cuatro años bajo el signo del rigor presupuestario, con 38.6% de votos, contra 32.4% para el Partido socialista (PS), que sigue siendo la principal formación de oposición.

Este resultado se sitúa sin embargo muy por debajo de los 50.4% obtenidos por la derecha en 2011, y le hace perder la mayoría absoluta en un parlamento que gira hacia la izquierda. El domingo por la noche Passos Coelho se declaró dispuesto a formar nuevo gobierno, aunque reconoció que la nueva constitución del parlamento exigiría "más esfuerzos a todos".

Tendió la mano al PS y se dijo dispuesto a negociar "los acuerdos indispensables para aplicar reformas importantes". El jefe de gobierno saliente destacó asimismo que el PS ha compartido hasta ahora su "apego a la Unión Europea y a la moneda única" y que su "tarea más urgente" es adoptar un presupuesto para 2015 "que garantice el control de las cuentas públicas y la reducción de la deuda".

"Sin mayoría de bloqueo"

El jefe del PS, Antonio Costa, tras haber amenazado durante la campaña con no votar la investidura de un eventual gobierno de derecha, se mostró más conciliador tras las elecciones. "El PS no contribuirá a una mayoría de bloqueo si no está en condiciones de proponer una alternativa creíble de gobierno", indicó Costa la noche del domingo.

El Bloque de izquierda, formación similar a Syriza, que gobierna en Grecia, ha obtenido el mejor resultado de su historia con un 10.2% de sufragios y 19 escaños, comparado con 8 anteriormente. Supera así al Partido Comunista, que aliado con los Verdes obtiene un 8.3% de votos, lo que constituye no obstante su mejor resultado en 15 años.

El socialista Costa, de 54 años, prometió "pasar la página de la austeridad" pero respetando las reglas europeas y sin cuestionar los compromisos de Portugal con sus acreedores. Elegido en junio de 2011, Pedro Passos Coelho, de 51 años, centrista liberal, tomó las riendas de un país al borde del default.

Su predecesor, el socialista José Socrates, acababa de pedir una ayuda de 78 mil millones de euros a la Unión Europea (UE) y al Fondo Monetario Internacional (FMI). Portugal salió de este programa en mayo de 2014 y ha vuelto a los mercados internacionales.

"Los próximos meses se anuncian particularmente complicados para el gobierno, que tendrá más dificultades en mantener el ritmo de las reformas", advierte Jesus Castillo, economista del banco Natixis.

"Los tiempos venideros serán inestables y no se puede descartar ningún tipo de escenario", se inquieta el diario Publico, que no excluye que el socialista Costa intente ulteriormente formar gobierno con el apoyo de la izquierda radical.

Victoria amarga

El Diario de Noticias habla por su lado de "una victoria con gusto amargo" para la derecha, que se verá sin duda obligada a formar un gobierno minoritario, por encargo del presidente de la República, el conservador Anibal Cavaco Silva.

"La probabilidad de que este nuevo gobierno llegue al término de su mandato es muy escasa, incluso nula", considera la directora del Jornal de Negocios, Helena Garrido. Las nuevas elecciones no podrían celebrarse entes de junio de 2016, ya que la Constitución portuguesa impide durante seis meses la disolución de una asamblea recién elegida.