Bloomberg: exitoso balance al frente de Nueva York

Al cabo de 12 años de trabajo, el alcalde saliente, un conservador moderado ex demócrata y ex republicano, deja una obra de la cual puede jactarse en materia de seguridad, de salud y cultural. ...
Bloomberg (der.) y Bill de Blasio juntos ayer tras los comicios.
Bloomberg (der.) y Bill de Blasio juntos ayer tras los comicios. (Andrew Kelly/Reuters)

Nueva York

En marzo pasado, la revista Forbes clasificó su fortuna como la séptima más grande de EU con 27 mil millones de dólares. Antes de ser elegido alcalde de Nueva York en 2001, Michael Bloomberg (71 años), era un reputado hombre de negocios. Animal político, dejó su propia formación, el Partido Demócrata, para eludir las primarias internas y lograr así la alcaldía. Convertido en republicano, su fortuna fue el dedo en la llaga durante la campaña electoral, pero igual se impuso ampliamente.

En 2005 fue reelecto para otros cuatro años. Conservador moderado, se presentó como independiente en 2007. "La política partidaria y la inacción que resulta de ella han paralizado la toma de decisiones, principalmente al nivel federal, dejando los grandes temas no abordados y nuestro futuro en peligro", dijo entonces. En 2008, hizo votar una ley que lo autorizaba para un tercer periodo y volvió a ganar con justicia por sus innegables logros sociales, políticos y culturales.

Previo a los comicios del domingo, el nivel de criminalidad llevó a su nivel histórico más bajo. Para ello, Bloomberg se apoyó en una nueva reglamentación del comercio de las armas en el estado de Nueva York. aunque la acción policial fue objeto de vivos reproches.

El método del stop and frisk (literalmente "detener y registrar"), que permite a la policía efectuar registros corporales a quienes considere susceptibles de disimular un arma, fue declarado anticonstitucional el 12 de agosto por la justicia federal.

También en agosto, según una encuesta del New York Times, 83% de los neoyorquinos consideraron los tres mandatos de Bloomberg "correctos" frente a casi 46% que lo calificó de "bueno" o "excelente". Esta popularidad se explica sobre todo por el éxito de diversas medidas a favor de la salud pública.

Bloomberg también desterró el cigarrillo de bares y restaurantes en 2003, y de los parques en 2011.

Hizo construir cerca de 700 kilómetros de ciclopistas en la ciudad y amplió el espacio para los peatones. También obligó a la mayoría de los sitios de comida rápida a incluir las calorías contenidas en sus menús.

El alcalde respaldó abiertamente el derecho al aborto y defendió el matrimonio entre personas del mismo sexo en el estado de Nueva York, donde se hizo ley en 2011.

Artesano de la reconstrucción de la ciudad tras los atentados del 11 de septiembre de 2001, causó una polémica por su apoyo, en nombre de la libertad religiosa, a la construcción de una mezquita a algunas cuadras de la Zona Cero, antiguo emplazamiento del destruido WTC.

Otro punto fuerte de sus 12 años de gestión fue su política urbanista, que permitió redinamizar los barrios de la ciudad.

Cerca de 40 mil nuevos edificios fueron construidos desde 2001,al tiempo que se dio apoyo a las actividades culturales y artísticas a través de donaciones (públicas y personales) de fundaciones.

Hoy, mientras se apresta a pasar el mando, Bloomberg puede jactarse de haber dejado una huella fuerte en la ciudad, aun si los precios de las viviendas y el alza en el costo de la vida para las clases medidas son las dos principales fuentes de descontento de la población neoyorquina: en 12 años, la proporción de los hogares con ingresos anuales superiores a los 200 mil dólares se duplicó en Nueva York, mientras se mantiene en 20% la tasa de los neoyorquinos que viven bajo el límite de la pobreza.