De Blasio cumple su promesa: Nueva York tendrá jardín de infantes gratuito

Gracias a un acuerdo estatal de financiamiento los niños a partir de cuatro años de la ciudad y el estado tendrán acceso gratuito a las guarderías.
Bill de Blasio, hoy en una conferencia de prensa en el barrio de Flushing, en el distrito de Queens, en Nueva York
Bill de Blasio, hoy en una conferencia de prensa en el barrio de Flushing, en el distrito de Queens, en Nueva York (AFP)

Nueva York

La ciudad de Nueva York tendrá su jardín de infantes universal y gratuito para los niños a partir de cuatro años, una promesa central de campaña del alcalde demócrata Bill de Blasio concretada gracias a un acuerdo estatal de financiamiento. Según el compromiso sellado entre el gobernador también demócrata Andrew Cuomo, la asamblea y el senado, el Estado de Nueva York incluyó este fin de semana 1,500 millones de dólares (de los cuales 300 millones para la Gran Manzana) durante cinco años en su presupuesto para apoyar la implementación del programa en todo su territorio.

La iniciativa fue uno de los caballos de batalla de De Blasio el año pasado durante la campaña electoral para la alcaldía de Nueva York, que asumió el 1 de enero con la promesa de resolver las crecientes desigualdades entre ricos y pobres tras los doce años de administración del multimillonario Michael Bloomberg. De Blasio había propuesto aumentar los impuestos a los neoyorquinos que ganan más de 500 mil dólares anuales para financiar la guardería, lo que le había valido la ira de Wall Street y el sector empresarial, que ya consideran demasiada alta la presión fiscal en Nueva York.

Desde enero, el alcalde multiplicaba su campaña mediática para lograr apoyo a la iniciativa que beneficiará a unos 53 mil niños a partir de septiembre próximo con el inicio del próximo ciclo lectivo en la ciudad. En medio de la lucha contra los empresarios, complicada por rivalidades entre demócratas, el gobernador Cuomo recogió el guante e incluyó el proyecto en el presupuesto 2014-2015 del estado garantizándole a la ciudad la casi totalidad del dinero requerido (De Blasio había hablado de un costo de 340 millones de dólares).

"El estado ha tomado una decisión histórica y poderosa que cambiará la vida de decenas de miles de niños", afirmó De Blasio al exhibir su primer gran logro de gobierno. La noticia fue saludada por la sociedad civil. "Estoy orgullosa de ver a la Ciudad de Nueva York tomar finalmente este monumental paso en apoyo al éxito de nuestros chicos. Gracias al alcalde De Blasio por hacer esto posible", dijo hoy Maritza Silva-Farrell, responsable de la ONG "Alianza para una Nueva York más grande".

Para Josh Gold, a cargo de la Campaña Jardín de Infantes Universal en la Ciudad de Nueva York (UPKNYC, según sus siglas en inglés), la decisión del alcalde y los responsables en la capital estatal Albany "ha cambiado el curso de la historia para las familias" de la Gran Manzana. UPKNYC, un colectivo que reúne a decenas de ONGs de los cinco distritos de Nueva York (Manhattan, Brooklyn, Queens, Bronx y Staten Island) y que trabaja en concertación con la administración De Blasio, lideró un fuerte lobby para aprobar el financiamiento.

Desde enero los neoyorquinos "enviaron 21,335 correos electrónicos a legisladores, firmaron 25 mil peticiones, realizaron más de diez mil llamados telefónicos y participaron en cientos de reuniones con miembros de la Asamblea y senadores", indicó UPKNYC. Pero si es cierto que De Blasio logró su cometido, también debe señalarse que la victoria tuvo su precio debido a la muñeca política del experimentado gobernador Cuomo.

De Blasio perdió el argumento para aumentar los impuestos a los neoyorquinos más ricos y así Cuomo, que en noviembre próximo buscará casi con seguridad su reelección, evitó dejar abierto un flanco por el que podían atacarle los republicanos. Por otro lado, el gobernador aumentó la financiación estatal por alumno para las denominadas "escuelas charter", cuya expansión en la ciudad el alcalde busca frenar.

Los colegios charter son "escuelas públicas independientes creadas y dirigidas por padres, educadores, líderes comunitarios, empresarios de educación y otros", como explica el sitio del Departamento de Educación estadunidense. Operan con un contrato o "carta constitutiva" (charter) concedida por una agencia pública local o estatal, deben cumplir con ciertos criterios establecidos y son consideradas una "alternativa" al sistema convencional. Actualmente existen unas 2,700 escuelas de este tipo en Estados Unidos con un total de 700 mil alumnos.

Con la decisión de Cuomo de aumentar las partidas para esos establecimientos, De Blasio descubrió los límites de su campo de acción.