Biden insta a Pekín a calmar la situación en el Mar de China Oriental

El vicepresidente estadunidense reiteró la inquietud de su país por la creación por China de una nueva zona de defensa aérea.
Biden (i) y su nieta, Finnegan Biden (c) hablan mientras toman un té chino en una casa en una calle de Pekín
Biden (i) y su nieta, Finnegan Biden (c) hablan mientras toman un té chino en una casa en una calle de Pekín (AFP )

Pekín

El vicepresidente de Estados Unidos, Joe Biden, reiteró hoy en su segunda jornada de visita a Pekín la "inquietud real" suscitada por la nueva zona de defensa aérea instaurada por China e instó a sus dirigentes a actuar para apaciguar las tensiones creadas en la región. Biden, que se ha visto obligado a mediar para apaciguar las tensiones durante su gira de tres días en Asia, se entrevistó el miércoles con el presidente chino, Xi Jinping, y hoy con su primer ministro, Li Keqiang.

"El anuncio reciente y repentino por parte de China de la instauración de una nueva zona aérea de identificación ha provocado, sin lugar a dudas, una inquietud real en la región", declaró el número dos estadunidense durante una conferencia con hombres de negocios. "Yo fui muy sincero cuando expresé nuestra firme posición y nuestras expectativas en mis conversaciones con el presidente Xi", añadió Biden. El encuentro del miércoles entre Biden y Xi duró cuatro horas, más de lo previsto.

Según un alto responsable de la Casa Blanca, la delegación estadunidense instó a Pekín a tomar medidas concretas para rebajar la tensión en el mar de China Oriental. Washington reafirmó también su posición de no reconocer la nueva zona creada por las autoridades chinas, añadió este alto responsable que pidió el anonimato. "Les hemos dicho claramente que Estados Unidos, así como otros países, esperan de ellos la toma de medidas para apaciguar las tensiones, entre ellas, no recurrir a actos que puedan desembocar en una crisis", detalló.

China instauró unilateralmente el 23 de noviembre una "zona aérea de identificación" (ZAI), que abarca gran parte del mar de China Oriental, zona en la que se encuentran las islas Senkaku, un archipiélago que administra Japón pero que China reivindica con el nombre de Diaoyu. El anunció provocó la cólera de varios países vecinos de China. Japón, Corea del Sur y Estados Unidos enviaron aviones militares a dicha zona, desafiando las órdenes chinas. Sin embargo, en un comunicado, el ministerio chino de Relaciones exteriores quiso hoy "insistir en el hecho de que la decisión de China es conforme a las leyes y a las convenciones internacionales".

Tras haber insistido el martes en Tokio sobre la solidez de la alianza Estados Unidos-Japón, Joe Biden abandonó Pekín con destino a Seúl, otro gran aliado de Washington. El vicepresidente de Estados Unidos denunció también las recientes medidas de censura o de control tomadas por las autoridades chinas sobre los medios de comunicación extranjeros, en especial, estadunidenses.

Estados Unidos y China tienen "profundos desacuerdos" sobre "la manera de tratar a los periodistas estadunidenses", declaró. "La innovación prospera donde la gente es libre de respirar, de hablar, de cuestionar la ortodoxia, donde los periódicos pueden aportar la verdad sin dudar de las consecuencias", afirmó Biden.

A principios de semana, un periodista de la agencia estadunidense Bloomberg no pudo acceder a una conferencia de prensa en Pekín del primer ministro británico, David Cameron, con su homólogo chino. Downing Street expresó su "gran preocupación" por este hecho. Esta agencia de prensa con sede en Nueva York, cuyo canal de noticias está censurado en China, se encuentra en el punto de mira de las autoridades comunistas por interesarse por la fortuna de algunos dirigentes chinos. Bloomberg cifró la fortuna de la familia del número uno chino, Xi Jinping, en unos 376 millones de dólares.