Berlín, Kiev, Moscú y París reclaman cese de combates en Ucrania

Los cancilleres de Alemania, Francia, Rusia y Ucrania expresaron su "viva inquietud" por las violaciones del alto el fuego y reclamaron el diálogo político.
Un observador de la OCDE mira una columna de humo causada por un mortero en el barrio de Jabunki, cerca del aeropuerto de Donetsk
Un observador de la OCDE mira una columna de humo causada por un mortero en el barrio de Jabunki, cerca del aeropuerto de Donetsk (AFP)

Berlín

Los ministros de Exteriores de Alemania, Francia, Rusia y Ucrania expresaron esta noche su "viva inquietud" por las violaciones del alto el fuego en Ucrania e instaron al cese de los combates y al diálogo político, en un comunicado tras reunirse en Berlín.

"Expresamos nuestra viva inquietud por los combates registrados este fin de semana, sobre todo con armas pesadas cerca de Chirokine y del aeropuerto de Donetsk. Instamos a todas las partes a cesar los combates", declararon los cuatro ministros del formato llamado "Normandía" tras su larga reunión berlinesa.

Abogaron por la "retirada de las armas pesadas" y también de los "morteros, armas pesadas de calibre inferior a 100mm y de todo tipo de carros". Este llamamiento va "más lejos" que el acuerdo de Minsk suscrito en febrero, afirmó el alemán Frank-Walter Steinmeier al comentar la cita ante la prensa.

Steinmeier insistió en la importancia de trabajar de cara a la organización de elecciones locales en el este de Ucrania. Los cuatro ministros anunciaron su voluntad de poner en marcha "cuatro grupos de trabajo lo antes posible en el seno del grupo de contacto trilateral" que reagrupa a Ucrania, Rusia y la OSCE, para examinar "la seguridad, el proceso político, las cuestiones humanitarias y los asuntos económicos" en la zona de conflicto.

Steinmeier subrayó que la discusión de este lunes fue "muy larga, muy intensa y en parte muy conflictiva". "Nada es fácil en la crisis ucraniana, esto no es nuevo", comentó, al tiempo que recalcó que "no existe alternativa" al diálogo político.

Intensificación de los combates

Los resultados de la cita berlinesa serán ampliamente discutidos en una reunión de ministros de Exteriores del G7 la noche del martes y el miércoles en Lübeck (norte de Alemania, mientras las tensiones aumentan en el terreno estos últimos días.

La noche del domingo y mañana del lunes, un periodista de la AFP en Donetsk pudo oír tiros intensos. Según el portavoz militar ucraniano, Olexandre Motuzianyk, un soldado ucraniano murió y seis resultaron heridos en 24 horas. Las autoridades separatistas por su lado señalaron cuatro civiles heridos en la zona que controlan.

La misión de vigilancia de la Organización para la Seguridad y Cooperación en Europa (OSCE), presente en la zona del conflicto, constató "el rebrote de combates intensos cerca de Donetsk y en Chirokine", a diez km del puerto estratégico de Mariupol, última gran ciudad que controla Kiev en la zona de conflicto.

La OSCE registró el domingo pasado "1,166 explosiones, provocadas principalmente por tiros de artillería y mortero" cerca de Donetsk, donde arreciaban los combates, sobre todo con blindados y artillería pesada.

Los voluntarios del grupo ultranacionalista Pravy Sektor reseñaban en las redes sociales intensos combates en Piski, localidad bajo control de las fuerzas ucranianas cerca de las ruinas del aeropuerto de Donetsk, en manos rebeldes desde enero.

En Lugansk, la situación también está "muy deteriorada", según las autoridades locales, fieles a Kiev. "En varias zonas se produjeron enfrentamientos militares y tiros de armas automáticas y con ayuda de carros", indicó el gobernador proKiev de la región, Guennadi Moskal.

Según la OSCE, las armas empleadas por "ambas partes durante los enfrentamientos" eran de calibre superior a 100 mm. Los acuerdos Minsk 2, suscritos el 12 de febrero, que prevén una nueva tregua, estipulaban una retirada de armas de este tipo a lo largo de la línea del frente para crear una zona de seguridad de 50 a 140 km.

El conflicto ucraniano ha dejado más de seis mil muertos en un año. Kiev y los occidentales acusan a Rusia de armar a los rebeldes prorrusos del este y de desplegar allí tropas regulares. Rusia lo desmiente terminantemente.