Benjamín Netanyahu en EU: el mismo discurso

Los encendidos aplausos que recibió el líder israelí en el Congreso en Washington no ocultaron las diferencias.
Benjamin Netanyahu, primer ministro de Israel, dijo que llamará a elecciones anticipadas.
(Reuters)

Washington

Antes de que lo hiciera Benjamín Netanyahu, primer ministro israelí, solo un dirigente político había tenía la oportunidad de dirigirse en tres ocasiones a los diputados y senadores del Congreso de EU: Winston Churchill, dos de ellas durante la Segunda Guerra Mundial. Investido de una “misión”, la de impedir un acuerdo entre las grandes potencias e Irán sobre su programa nuclear, Netanyahu  pronunció el martes un virulento discurso contra la República Islámica y dijo que el acuerdo acercará a Teherán al arma atómica.

Vivamente criticado por haber organizado su visita con el speaker republicano de la Cámara baja, John Boehner, a espaldas de la Casa Blanca, Netanyahu mantuvo su notoriedad pública en medio de glaciales relaciones con el presidente Barack Obama. En vísperas de los comicios legislativos en Israel [17 de marzo], Netanyahu lamentó al inicio de su intervención que su “discurso haya podido ser percibido como político” y dijo que “apreciamos lo que el presidente Obama ha hecho por Israel (...). Cada vez que he llamado al presidente, él ha estado presente. Siempre lo reconoceré por eso”, insistió.

Pero de inmediato sus palabras conciliadoras dieron pie a una andanada contra el intento de EU de llegar a un acuerdo con Irán. Netanyahu comenzó por dibujar un retrato alarmista de un régimen amenazante, “no solo para Israel, sino para la paz del mundo”. “El régimen más radical de todos (que ya) “devoró” cuatro países (Irak, Siria, Líbano y Yemen) y que “siempre será un enemigo de Estados Unidos”, clamó Netanyahu, para enseguida concentrarse en demostrar que el proyectado acuerdo (en discusión) “garantiza”, según él, que Irán consiga un coctel destructor que une “el islamismo militante con el arma nuclear” y eso no se debe “tolerar”.

También consideró que un acuerdo no permitirá desmantelar las infraestructuras iraníes, y que Irán podrá rápidamente ensamblar un arma en caso de ruptura con las potencias. Dudó, asimismo, de la eficacia de los controles previstos y aseguró que si bien “los inspectores pueden dar cuenta de las violaciones” al acuerdo, esto “no les impedirá cometerlas”.

“No creo que el régimen cambie” en caso de un acuerdo, añadió Bibi. “Su apetito no hará más que aumentar” una vez que las sanciones sean levantadas. “¿Cuántos más países va a devorar?” se preguntó, tras describir un horizonte apocalíptico en caso de acuerdo. “No será un adiós a las armas, sino un adiós al control de armas”, dijo. “Un Oriente Medio nuclear (es) una vez que se lleva al final del camino, la cuenta regresiva hacia una pesadilla nuclear”.

Resumiendo su diatriba, Netanyahu calificó el proyecto de acuerdo de “muy mal negocio” y, en respuesta al presidente Obama, quien había dicho que sus críticas no aportaban una solución, afirmó que “la alternativa a un mal acuerdo es un acuerdo mejor”.

Al rendir homenaje al premio Nobel Elie Wiesel, sobreviviente de la Shoah [el exterminio de millones de judíos en la Europa de Hitler], y presente en la tribuna junto a su esposa Sara, Netanyahu invitó a su audiencia “a no repetir los errores del pasado”, asegurando que “los días en que los judíos permanecieron pasivos frente al genocidio han pasado”. “Nosotros, los judíos, podemos defendernos a nosotros mismos, pero sé que Estados Unidos se mantendrá junto a Israel”, concluyó.

No obstante, las numerosas ovaciones de pie, algunas casi mecánicas, que acompañaron su intervención no ocultaron las fracturas creadas por su iniciativa, visibles en el seno del Congreso.  Luego de leer la transcripción del discurso, Obama dijo que Netanyahu no había aportado “nada nuevo” y tampoco proponía ninguna “alternativa viable” al proyecto de un acuerdo nuclear.

Mientras, el presidente iraní, Hasan Rohani, acusó a Israel de ser la “fuente del principal peligro en la región”, después de que Netanyahu, calificara de “muy malo” el acuerdo sobre su programa nuclear que Irán negocia con las grandes potencias del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas más Alemania (el Grupo 5+1).

“Ese régimen que es el más criminal y (...) terrorista pretende hablar de paz y de peligros futuros, cuando la fuente del principal peligro en la región es él”, declaró Rohani.

El “mundo ve con satisfacción los progresos en las negociaciones entre Irán y el Grupo 5+1 (...) y solo un régimen de agresión y ocupación está descontento e irritado”, agregó.

En un discurso el martes ante el Congreso estadunidense, Netanyahu aseguró que el acuerdo negociado con Irán era “muy malo”.

“Mis amigos: por más de un año nos han dicho que la falta de un acuerdo era mejor que un mal acuerdo. Este es un mal acuerdo. Es un muy mal acuerdo. Estaremos mejor sin él”, afirmó el líder israelí.

Aún quedan “retos difíciles” que superar para cerrar un acuerdo que asegure el uso nuclear con fines pacíficos, dijo ayer un alto responsable de EU, luego de tres días de reuniones entre los cancilleres de ambos países en Suiza.