Barack Obama y su gran devoción por Chicago

Se confirmó que la ciudad adoptiva del mandatario, y no su natal Hawái, albergará su legado en un centro cultural.
El líder demócrata.
El líder demócrata. (Kevin Lamarke/Reuters)

Washington

El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, vino al mundo en Hawái, pero la ciudad por la que siente devoción es Chicago, donde conoció a su mujer, nacieron sus dos hijas, trabajó como líder comunitario y dio el salto a la política.

Y Chicago será, tras haberse impuesto a Nueva York y Hawái, la sede de la biblioteca presidencial que preservará documentos y materiales de los ocho años de Obama en la Casa Blanca, anunció ayer la fundación encargada de la selección.

La elección de Chicago ya había trascendido a comienzos de este mes y, tal como bromeó su alcalde y ex jefe de gabinete de Obama, Rahm Emanuel, era el "secreto peor guardado" de la llamada ciudad de los vientos.

"Realmente me convertí en un hombre cuando me trasladé a Chicago", cuenta el presidente en un video divulgado ayer por la Fundación Obama, liderada por su amigo Martin Nesbitt.

Tras una infancia entre Indonesia, el país de su padrastro, y Hawái, donde vivió con sus abuelos, Obama terminó estudiando en dos de las universidades más prestigiosas de EU, Columbia y Harvard, y echó raíces en Chicago. Allí pudo aplicar, como relata en el video, sus "ideales tempranos de trabajo con las comunidades y servicio público".

También allí, una tarde del verano de 1989, Obama y la joven abogada Michelle Robinson recorrieron la ciudad en su primera cita, que será recreada en la película Southside With You.

"En nuestra primera cita la invité al mejor helado de Baskin Robbins. La besé y sabía a chocolate", confesó Obama en 2007 a The Ophra Magazine.

Para rememorar ese momento, una placa recuerda desde 2012 el primer beso de los Obama en el lugar donde estaba emplazada la heladería y que hoy ocupa un restaurante de comida rápida.

La pareja se casó tres años después y tienen dos hijas, Malia y Sasha, nacidas también en Chicago y ahora adolescentes.

Aún conservan la casa en la que vivieron durante años en la zona sur de la ciudad, la misma en la que se construirá la biblioteca presidencial, y Obama suele pasarse por allí cuando visita Chicago por motivos de trabajo.

Su último viaje oficial a Chicago fue en febrero, cuando declaró monumento nacional al histórico barrio de Pullman, cuna del primer sindicato afroamericano del país y sede de la oficina donde Obama comenzó a trabajar como líder comunitario.

En Chicago, Obama también ejerció de abogado en una consejería jurídica por los derechos civiles y como profesor de derecho constitucional en la universidad, y fue cuando comenzó a pensar en entrar en política.

Su carrera política arrancó en 1997 con su elección como senador de Illinois por el Partido Demócrata, en representación del distrito de Hyde Park de Chicago.

En 2004, tras ganar relevancia en la Convención Demócrata con un discurso en pro de la reconciliación racial, Obama desembarcó en la política nacional y entró al Senado, desde donde se lanzó a por la Casa Blanca con una campaña seguida en todo el mundo y liderada por un grupo de amigos y asesores de Chicago. Algunos de ellos siguen a su lado.

La localización exacta de la biblioteca presidencial se conocerá en unos meses, pero lo que ya se sabe es que estará "en el corazón de un vecindario" que "significa todo" para Michelle Obama, tal como dice ella en el video de la fundación. También para Obama, quien, en una reciente charla con alumnos de primaria en Washington, dijo que no descarta volver a Chicago.

"Dejaré de ser presidente en un par de años y seguiré siendo un hombre muy joven (...). Y volveré a hacer el tipo de trabajo que hacía antes. Ese es el tipo de trabajo que realmente me gusta", comentó.