Bancos griegos respiran, pero persiste preocupación por compromisos

Dos días después del acuerdo con la eurozona para extender el programa de ayuda, los capitales regresan al país mediterráneo, pero persisten los problemas de financiación.
Una manifestación de un grupo de extrema izquierda en el centro de Atenas acabó con varios contenedores y un coche incendiado
Una manifestación de un grupo de extrema izquierda en el centro de Atenas acabó con varios contenedores y un coche incendiado (AFP)

Atenas

Los capitales están regresando a Grecia, pero el país sigue preocupado por sus próximos compromisos financieros, dos días después del acuerdo con la eurozona sobre la extensión del programa de ayuda.

El ministro griego de Finanzas, Yanis Varoufakis, explicó, en una entrevista emitida hoy por Bloomberg Televisión, que el sector financiero griego había registrado "una afluencia" de 700 millones de euros el martes. "Y no comprobé los números (del miércoles), pero estoy seguro de que esto siguió", añadió el ministro. "Cuando el viento sopla en otra dirección, regresa la esperanza".

El martes, Atenas y sus socios europeos alcanzaron un acuerdo para extender cuatro meses, hasta finales de junio, el programa de asistencia financiera que mantiene la economía griega a flote, a cambio de una lista de reformas.

El pacto es fuente de esperanza para el gobierno de Alexis Tsipras, que quiere aprovechar esos cuatro meses para formular un "nuevo contrato" entre Grecia y sus socios. No soluciona, sin embargo, los acuciantes problemas de financiación del país. La bolsa de Atenas caía hoy un 1.88% a las 09:38 hora GMT.

Vencimientos futuros

"No tendremos problemas respecto a la liquidez del Estado (...), pero tendremos dificultades para afrontar los vencimientos del Fondo Monetario Internacional (FMI) ahora y los del BCE (Banco Central Europeo), en julio", reconoció el miércoles Varoufakis, en una entrevista radiofónica.

Grecia tiene una deuda de 320 mil millones de euros, casi el doble de su Producto Interior Bruto, en manos en su mayoría por acreedores internacionales: los países de la eurozona, el FMI y el BCE, que empezó a comprar obligaciones griegas en 2010.

Atenas deberá devolver 19 mil millones de euros durante 2015. Primero llegará el FMI, que recibirá 1,600 millones de euros en marzo, y luego el BCE, al que Grecia pagará 3,500 millones de euros en julio y 3,200 millones en agosto por sus obligaciones griegas.

¿Renegociar la deuda?

Sin embargo, los socios europeos no tienen intención de prestar dinero a Atenas antes de abril, fecha en la que quieren evaluar cómo avanzan las reformas prometidas por el gobierno. El ejecutivo dispone además de poco margen para emitir obligaciones a corto plazo porque el programa de ayuda europeo limita ese recurso.

El regreso de capitales a las entidades griegas, que sufrieron pérdidas estimadas en 20 mil millones de euros desde diciembre, es una buena noticia, ya que los bancos locales son los mayores compradores de deuda del Estado. Varoufakis también volvió a sugerir que el BCE transfiera directamente al FMI las ganancias que consigue con las obligaciones griegas que, según el ministro, corresponden a Atenas.

"¿Por qué no se pondrían de acuerdo esas dos instituciones para transferirse fondos de una a otra?", dijo a Bloomberg Television. El BCE condiciona la entrega de esas ganancias al respeto de los compromisos adquirido por Grecia con sus acreedores.

Pero, para Atenas, el problema de fondo sigue siendo el peso de la deuda, y la eurozona niega de momento cualquier posibilidad de renegociarla. Hablar ahora de una reestructuración o quita de la deuda está "fuera de lugar y (es) incomprensible", afirmó este miércoles el portavoz del ministro alemán de Finanzas, Wolfgang Schauble.

El gobernador del Banco de Grecia, Yanis Stournaras, aportó hoy, por su parte, un poco de optimismo al panorama griego. Según él, su país afronta problemas "relativamente poco numerosos" en comparación con lo que sufrió en los últimos años.

"Durante los últimos años, recorrimos un camino muy difícil, con un coste elevado para el conjunto de la sociedad griega. Si logramos solucionar los problemas "relativamente poco numerosos" que nos quedan para completar la primera fase del esfuerzo iniciado en 2010, podremos pasar a la siguiente fase" y a un "crecimiento rápido", predijo Stournaras en un discurso ante los accionistas del banco central.

El martes, Atenas y sus socios europeos alcanzaron un acuerdo para extender cuatro meses, hasta finales de junio, el programa de asistencia financiera que mantiene la economía griega a flote, a cambio de una lista de reformas.

Incidentes en Atenas

De otra parte, un grupo de manifestantes provocó hoy graves incidentes en el centro de Atenas tras una concentración en protesta contra el acuerdo alcanzado entre el Gobierno griego y los socios europeos para prorrogar la asistencia financiera cuatro meses.

Tras la marcha, en los alrededores de la Universidad Politécnica da Atenas, un pequeño grupo quemó varios contenedores para levantar barricadas frente a la policía y al menos un coche particular.

Causaron además daños en comercios y en el mobiliario urbano y lanzaron cócteles molotov contra los agentes antidisturbios, que se situaron a gran distancia y, según fuentes policiales, no intervinieron. Los incidentes se produjeron al término de una manifestación convocada por el partido de izquierda extraparlamentaria Antarsya.

La marcha recorrió el centro de la capital griega hasta la plaza Syntagma, donde se encuentra la sede del Parlamento, y en ella participaron cerca de 300 personas, según la policía.

Se trata de la primera manifestación convocada en contra de una decisión del Gobierno de Syriza, que a principios de esta semana acordó con el Eurogrupo extender la financiación del país cuatro meses más.