Bancos griegos reabren después de tres semanas de cierre

A pesar de la reapertura de las sucursales, siguen vigentes las limitaciones al retiro de dinero (60 euros por día) y las transferencias al exterior. 

Atenas

Los bancos griegos reabrieron esta mañana después de tres semanas de cierre decidido por el gobierno para proteger el sistema bancario, debilitado por retiros masivos de dinero.

El conjunto de las sucursales bancarias griegas en todo el país abrieron sus puertas, que estaban cerradas desde el 29 de junio. Sin embargo, el control de capitales, las limitaciones al retiro de dinero (60 euros por día) y a las transferencias al exterior (con algunas excepciones), siguen vigentes.

La presidenta de la Unión de Bancos Griegos y del Banco Nacional de Grecia, Louka Katseli, exhortó hoy a los clientes a que vuelvan a depositar sus ahorros en los bancos para que el sistema bancario siga siendo solvente.

"Si sacamos el dinero de nuestras cajas fuertes y de nuestras casas -donde de todos modos no están seguros- y lo depositamos en los bancos, reforzamos la liquidez" de la economía, dijo Katseli en declaraciones a la televisión Mega.

Desde diciembre de 2014, unos 40 mil millones de euros fueron retirados de los bancos griegos, debilitando considerablemente el sistema bancario, recordó Katseli. Pero los clientes tenían hoy otras preocupaciones, como Maria que se acercó a la sucursal de su banco para pagar la factura de electricidad que no había podido concretar durante el cierro de los bancos.

Por su parte, Grigoris, un jubilado de 76 años, se personó para retirar en una sola vez el monto máximo de 300 euros autorizado durante cinco días, hasta el viernes. Los griegos podrán también volver a efectuar compras en el exterior mediante sus tarjetas de crédito.

Además el gobierno suavizó algunas de las medidas del plan de control de capitales instaurado el 29 de junio. Los griegos que siguen tratamiento médico en el extranjero podrán viajar con dos mil euros en efectivo.

Los jóvenes que estudian en el exterior podrán recibir hasta cinco mil euros por trimestre de sus padres. El control de capitales instaurado para impedir la quiebra en cadena de los bancos le ha costado a la economía griega tres mil millones de euros, dejando de lado el sector del turismo, afirmó hoy el diario de centroderecha Kathimerini.

Mantener la respiración

Grecia mantuvo la respiración ayer antes del inicio de una semana crucial para su recuperación económica, con una tímida reapertura de los bancos, grandes reembolsos al BCE y el impacto del aumento de impuestos.

El gobierno que acaba de remodelar el primer ministro Alexis Tsipras, para excluir a los ministros opuestos a las nuevas medidas de austeridad, decretó el sábado la reapertura de los bancos el lunes, cerrados desde el 29 de junio. Las restricciones y los controles de capital seguirán en pie, incluso a pesar de que Atenas anunció algunas pequeñas flexibilizaciones.

La limitación de la retirada de dinero en efectivo se fijó en 420 euros por semana en lugar de 60 euros al día, de manera que los ciudadanos puedan sacar mayores cantidades de dinero de una vez, sin tener que hacer cola cada día frente al cajero. También se permitieron excepciones para los griegos que tengan que pagar cuidados médicos o estudios en el extranjero.

Sin embargo, Grecia no puede aflojarse mucho más el cinturón, ante el temor de que se produzca una fuga masiva de riqueza. La situación del país es muy precaria, a pesar del préstamo de urgencia de siete mil millones de euros que va a recibir.

Esos fondos desaparecerán rápidamente con el reembolso de 4,200 millones de euros al Banco Central Europeo (BCE) y pagos atrasados de dos mil millones al Fondo Monetario Internacional (FMI).

Regreso de la troika

A pesar de todo, la canciller alemana, Angela Merkel, reiteró el domingo su oposición a una reducción "clásica" de la deuda griega, al considerar que esta quita no podía tener lugar "en la unión monetaria".

Por primera vez, desde hace meses, expertos del BCE, del FMI y de la Comisión Europea, conocidos anteriormente como la "troika", tienen previsto viajar a Atenas la próxima semana.

Su tarea consistirá en evaluar el estado de una economía griega, debilitada tras años de recesión, que deberá hacer frente el lunes a un impacto fiscal. El Parlamento griego aprobó una reforma del IVA, tal y como se comprometió con sus socios hace una semana en una tensa cumbre europea, a cambio de un nuevo plan de ayuda a medio plazo.

A los productos no perecederos se les aplicará el nuevo IVA de base, el 23%, al igual que a los transportes públicos, los taxis, los restaurantes y a otros servicios. El ejecutivo espera así obtener ingresos suplementarios anuales de unos 2,400 millones de euros a partir de 2016, y de 795 millones este año.

Nueva prueba para Tsipras

Esta subida del IVA es un primer ejercicio de buena voluntad del gobierno de Alexis Tsipras, que no va a tener un respiro después de esta reforma, pues el acuerdo alcanzado en Bruselas exige que Atenas vote el miércoles a más tardar nuevas reformas (justicia civil, legislación bancaria).

Esto supondrá un nuevo desafío político para Tsipras, que ha sufrido varias bajas en su partido, Syriza, durante la votación del IVA y que, según los expertos, no logrará evitar unas elecciones legislativas anticipadas.

Y, en este contexto, el premio Nobel de Economía Paul Krugman, opuesto a las medidas de austeridad impuestas a Atenas, también criticó al gobierno de Tsipras. "Quizás sobrestimé la competencia del gobierno griego", aseguró.

Los acreedores del país deben poner en marcha un tercer plan de ayuda a Grecia de más de 80 mil millones de euros en tres años, como prometió Bruselas, y para ello deben superar sus diferencias.

Como ejemplo de las fricciones existentes, el ministro francés de Finanzas, Michel Sapin, descartó en una entrevista publicada este domingo la idea defendida por su homólogo alemán, Wolfgang Schäuble, de una salida temporal de Grecia de la zona euro.

"Es hablar de algo que no puede existir. O se sale del euro, o se permanece en él", dijo Sapin al semanario griego To Vima.

El presidente francés, François Hollande, aseguró por su parte en una tribuna publicada este domingo que Francia está dispuesta a participar en "una organización reforzada" de la zona euro y a constituir "una vanguardia con los países" que lo deseen.