Avión malasio: una desaparición que duele en los bolsillos

De acuerdo con los expertos, la búsqueda de la aeronave de Malaysia Airlines se ha convertido no solo en la más importante de la historia de la aviación, sino en la más cara con un costo de ...
La operación se concentra en el océano Índico y a una profundidad de 4,500 metros.
La operación se concentra en el océano Índico y a una profundidad de 4,500 metros. (Leut Kelly/Reuters)

Sídney

La búsqueda del vuelo de Malaysia Airlines, desaparecido sin dejar rastro el 8 de marzo pasado, será la más cara de la historia de la aviación, sobre todo porque podría durar mucho tiempo, estiman los expertos.

El vuelo MH370, que realizaba el trayecto Kuala Lumpur- Pekín con 239 personas a bordo, desvió de manera inexplicada su trayectoria después de una hora en el aire y todo presupone que se estrelló en el sur del océano Índico, a dos mil kilómetros de la costa occidental de Australia.

El gobierno australiano, que coordina las operaciones de búsqueda en esta zona remota e inhóspita, no ha hablado, al menos públicamente, del costo de las operaciones, pero su contraparte malasia estima que es "enorme".

"Cuando se trata de recuperar [los restos de un avión] a una profundidad de 4,500 metros, ningún ejército es capaz de hacerlo", declaró el jueves el ministro malasio de Transportes y de Defensa, Hishammuddin Hussein. "Tenemos que contratar a empresas privadas y los costos serán enormes", aseguró.

Ravikumar Madavaram, experto de transporte aéreo de la agencia de consultores Frost and Sullivan, calcula que el costo de las operaciones de búsqueda realizadas desde el pasado 8 de marzo se elevan a unos 100 millones de dólares.

Son gastos asumidos principalmente por Malasia, Australia y China, que tenía 153 ciudadanos a bordo del Boeing 777. "Es, sin ninguna duda, la mayor operación" de búsqueda de la historia de la aviación. En términos económicos, será la más cara", reconoció Madavaram.

Solo en el primer mes de búsqueda, que se inició en el mar de China meridional y en el estrecho de Malaca, y después se trasladó al mar de Andaman, el gobierno estadunidense gastó 7.3 millones de dólares.

Además de Malasia, también participaron en las operaciones las primeras semanas Singapur, Vietnam e India.

En el océano Índico, adonde se trasladó la búsqueda, barcos y aviones de los ejércitos de Australia, Gran Bretaña, Nueva Zelanda, China, Corea del Sur y Japón han peinado sus aguas, hasta ahora sin ningún resultado.

Las esperanzas están puestas actualmente en un submarino equipado con un sonar, prestado por la marina estadunidense, que desciende hasta 4,500 metros de profundidad para escudriñar el lecho oceánico, en una zona acotada.

Según David Gleave, especialista en seguridad aérea de la universidad británica de Loughborough, "si se encontrara ahora" la factura "sería del orden de un centenar de millones de dólares".

Por tanto, cuanto más se prolongue el operativo, más costará. Y si se llegan a encontrar el avión, se agregarán otros gastos cuya suma dependerá de la profundidad de las aguas y de la dispersión de los restos.

Estas operaciones se suelen comparar con la búsqueda del vuelo de Air France 447 que despareció en el Atlántico en junio de 2000 cuando cubría el trayecto Rio de Janeiro-París.

Las operaciones, en las que participaron Francia, Brasil y Estados Unidos, durante dos años, costaron entre 80 y 100 millones de euros, según la Oficina de Investigación y Análisis, el organismo francés encargado de las investigaciones en la aviación civil.

Australia se niega por el momento a hablar de dinero. "Es una de las búsquedas más difíciles de todos los tiempos y podría llevar tiempo", reconoció el Centro Conjunto de Coordinación de Agencias (JACC), encargado de organizar las operaciones.

"El costo es significativo" y "lo asumen nuestros socios internacionales que han aportado su ayuda, en hombres y material, civil y militar", agregó. Por el momento, cada país asume sus gastos.

"Esto debe empezar a preocupar a los responsables de los presupuestos militares", asegura Kym Bergmann, redactor jefe de la revista Asia-Pacific Defence Reporter. Pero anunciar una reducción de las operaciones no sería muy bien recibido por las familias de los pasajeros.

"Pienso que van a continuar un mes o dos, sin tener en cuenta los costos", estima el experto Ravikumar Madavaram. "Pero si no encuentran nada, se convertirá en un caza quimérica y la población va a empezar a hacer preguntas", vaticinó.