Avalancha de 100 demandas ante juez Griesa de EU

Argentina podría enfrentar la multimillonaria ola de querellas por los bonos de deuda impagos que buscan sumarse al fallo emitido por el juez federal de Nuev York a favor de fondos especulativos.
El juez federal de Nueva York, Thomas Griesa, al salir de una audiencia
El juez federal de Nueva York, Thomas Griesa, al salir de una audiencia (EFE)

Nueva York

Argentina enfrenta una multimillonaria avalancha de unas cien demandas por bonos de deuda impagos que buscan sumarse al fallo emitido por el juez federal de Nueva York, Thomas Griesa, a favor de fondos especulativos, adelantó al magistrado un abogado de uno de estos grupos.

En una carta del pasado 8 de octubre que trascendió hoy, el letrado Robert Cohen de NML Capital enumera 87 demandas con sentencia en tribunales estadounidenses de querellantes que pedirán a Griesa de manera unificada el mismo trato obtenido por los fondos especulativos, que deben cobrar 1.330 millones de dólares por deuda en default.

En la jerga judicial estos nuevos demandantes son conocidos como los "me too" (yo también) y forman parte del 7% de tenedores de bonos impagos desde 2001 que no entraron en los canjes de 2005 y 2010 que efectuó Argentina con importantes quitas y una aceptación del 93%.

Además de los 87 demandas que ya tienen sentencia en otros tribunales, hay 8 nuevas o sin sentencia y otros siete expedientes vinculados, según la carta. Los querellantes de estas 102 causas presentarán dos pedidos de órdenes, según su situación judicial, para que les reconozca el 'pari passu' o tratamiento equitativo otorgado a los fondos especulativos para cobrar lo adeudado al mismo tiempo que los tenedores de bonos reestructurados.

Si bien Robert Cohen no incluyó montos, uno de los abogados de Argentina, Carmine Boccuzzi, reconoció en otra carta enviada el jueves a Griesa que desde junio pasado había 25 nuevas demandas por bonos de deuda impagos reclamando 6,500 millones de dólares, e instó a que no se les otorgue el "pari passu".

"Desde el 16 de junio de 2014 se presentaron 25 nuevas demandas vinculadas con reclamos por cerca de 1,800 millones de dólares en capital y sentencias que totalizan aproximadamente 4,700 millones de dólares", escribió Boccuzzi, del estudio Cleary Gottlieb Steen & Hamilton LLP que representa al país.

Argentina se ha negado hasta el momento a aceptar el fallo de Griesa a favor de los fondos que califica de "buitres" y desde julio pasado se encuentra en default parcial de su deuda reestructurada, ya que el juez bloqueó sus pagos hasta que cobren también los acreedores judiciales.

Efecto negativo

En su carta, Boccuzzi recordó que Argentina siempre advirtió del riesgo de un efecto cascada a partir de la orden de Griesa y aseguró que el país no puede pagar por completo esos reclamos y debe dedicar sus reservas internacionales por 28 mil millones de dólares a "propósitos macroeconómicos críticos".

"Las órdenes (judiciales) han tenido solo un efecto negativo: han creado más litigio", afirmó. Según el abogado de NML Capital, la movida que impulsa su fondo ofrece un "vehículo constructivo" para resolver la cuestión.

"Desde junio, cuando la Corte Suprema (de EU), declinó oír su apelación, el gobierno de Argentina ha dicho de manera consistente que quiere resolver el litigio por su deuda con todos los acreedores. Estas mociones subrayadas en nuestra carta al juez Griesa proveen un vehículo constructivo para alcanzar esa solución", indicó Cohen hoy en un comunicado a la prensa.

En ese sentido, el juez Griesa otorgó poderes amplios al mediador judicial del caso, Daniel Pollack, para sumar "a aquellos casos como los que están pendientes" en su tribunal, según un documento emitido en Nueva York el pasado lunes.

"Reconociendo las complejidades creadas al sumar tales casos adicionales, el tribunal confirma que el mediador judicial tendrá amplia autoridad para estructurar los detalles de tales negociaciones, entre las diferentes partes, y deberá decidir a su discreción qué es lo mejor para lograr un acuerdo en el litigio con el demandado", dice la orden de Griesa.

Cristina Fernández, estable

De otra parte, la presidenta argentina, Cristina Kirchner, seguía estable y medicada hoy a raíz de una infección intestinal por la que permanece hospitalizada en Buenos Aires desde el pasado domingo, informó un parte médico.

La mandataria "se encuentra estable, con dieta especial, cumpliendo tratamiento sintomático y antibiótico", reza el informe que lleva la firma de los responsables de la Unidad Médica Presidencial.

Kirchner, de 61 años, sufre "un cuadro de sigmoiditis" (infección en el colon) con presencia de bacterias en sangre, según el diagnóstico informado. Todavía "continúa internada para completar el tratamiento, con control evolutivo y estudios de rutina", agrega el informe médico.

El escueto parte no brinda información alguna respecto al eventual alta de la paciente, aunque en días anteriores se informó que luego de abandonar el hospital deberá guardar al menos diez días de reposo antes de volver a su agenda habitual.

"Posterior al alta de internación, que se otorgará oportunamente, la presidenta deberá mantener reposo con control evolutivo en la residencia de Olivos, contraindicándose la realización de desplazamientos, inicialmente y como mínimo, por diez días", había señalado un parte anterior.

Debido a esto el gobierno canceló la participación de la mandataria en la cumbre del G-20 prevista para la semana que viene en Brisbane, Australia. En su lugar irán el ministro de Economía, Axel Kicillof, y el canciller argentino, Héctor Timerman, según se informó oficialmente.

La mandataria permanece internada en el sanatorio privado Otamendi de la capital argentina, bajo una discreto operativo de seguridad. Debido a su problema de salud, Kirchner ya tuvo que cancelar esta semana una visita oficial de la presidenta de Chile, Michelle Bachelet. Las jefas de estado esperaban conmemorar juntas los 30 años del Tratado de Paz bilateral en un acto en el que además estaba prevista una videoconferencia con el papa Francisco.

Desde que sucedió en 2007 a su esposo Néstor Kirchner (fallecido en 2010), la mandataria ha sufrido algunos problemas de salud, entre ellos una intervención quirúrgica por un falso positivo de cáncer de tiroides a principios de 2012. En octubre de 2013 se le extrajo un hematoma craneal causado por una caída y estuvo fuera de actividades públicas por seis semanas.