Australia impide la salida de 230 presuntos yihadíes

Desde la asignación de unidades antiterroristas en ocho aeropuertos australianos, 86 mil viajeros fueron interrogados.

Canberra

Equipos anti terroristas impidieron este mes que 230 supuestos yihadíes salieran de los aeropuertos australianos con destino a Oriente Medio, incluyendo al menos tres chicos adolescentes, señalaron las autoridades el miércoles.

El gobierno australiano había anunciado antes que dos hermanos nacidos en Sydney, de 16 y 17 años, habían sido interceptados en el aeropuerto internacional de la ciudad el 8 de marzo cuando intentaban tomar un vuelo a Turquía sin el conocimiento de sus padres. Los hermanos fueron devueltos a su familia y se presentarían cargos en su contra.

En la semana siguiente, un chico de 17 años fue detenido en el mismo aeropuerto bajo sospechas de que se dirigía a luchar en Oriente Medio, indicó el miércoles el ministro de Protección de Fronteras Peter Dutton.

El muchacho también fue devuelto a su familia, pero sigue bajo investigación, dijo Dutton.

Desde que se asignaron unidades antiterroristas en ocho aeropuertos australianos en agosto, 86.000 viajeros fueron interrogados y a 230 se les impidió embarcar bajo sospecha de que se dirigían a los campos de batalla en Irak y Siria, para luchar junto a grupos como Estado Islámico, señaló en el Parlamento el primer ministro, Tony Abbott.

Los expertos discrepan sobre por qué la milicia Estado Islámico ha tenido tanto éxito reclutando en Australia, un país considerado como una historia de éxito en la convivencia multicultural, con una economía que disfruta de un envidiable 24to año de crecimiento continuado.

El Centro Internacional para el Estudio de la Radicalización y la Violencia Política, con sede en Londres, estima que entre 100 y 250 australianos se han sumado a milicias suníes en Irak y Siria. El centro calcula que otros 100 llegaron de Estados Unidos, que tiene más de 13 veces la población de Australia.

Abbott dijo que su gobierno está invirtiendo más en seguridad de fronteras y contrarrestar el extremismo.

"Es absolutamente crítico que la gente de Australia aprecie que la secta de la muerte se acerca a personas jóvenes impresionables y vulnerables", dijo, refiriéndose al grupo Estado Islámico. "La secta de la muerte se aproxima, básicamente intenta lavar el cerebro de la gente en internet".

El grupo Estado Islámico publicó el 14 de marzo en medios sociales —dos días después de que fuera interceptado el último joven de 17 años— una guía paso a paso para ayudar a los aspirantes a yihadíes a abandonar Australia y luchar con el grupo terrorista, según informó esta semana el diario de Sydney The Daily Telegraph.

La guía incluía consejos sobre cómo emplear una red de apoyo de la milicia y aprovechar los agujeros de seguridad, indicó el periódico.

Esa misma red de apoyo es la que utilizó el australiano Jake Bilardi, converso al islam de 18 años, que voló desde su ciudad natal en Melbourne en agosto del año pasado para unirse a Estado Islámico sin alertar a las agencias de seguridad.

Se cree que Bilardi murió este mes en Irak en un atentado suicidio.