Atentado en el sureste de Turquía deja dos muertos

El coche bomba explotó cuando los soldados viajaban en una carretera en el distrito de Lice, de la provincia de Diyarbakir.

Ankara

Al menos dos soldados turcos murieron y otros cuatro resultaron heridos tras un atentado con coche bomba contra su convoy en la provincia suroriental de Diyarbakir, de mayoría kurda, señaló este domingo la oficina del gobernador.

El coche bomba explotó cuando los soldados viajaban en una carretera, en el distrito de Lice de la provincia de Diyarbakir la noche de este sábado, luego que el grupo rebelde Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK) amenazó con no respetar la tregua.

Los funcionarios locales y los medios de comunicación estatales culparon del ataque a "terroristas", pero no nombraron un grupo específico. Nadie ha reivindicado la autoría del incidente, reportó el diario Today´s Zaman.

"Dos agentes fueron asesinados en el atroz ataque, cuatro resultaron heridos", señaló una declaración de la oficina del gobernador de Diyarbakir, y agregó que una operación a gran escala se han puesto en marcha para encontrar a los responsables.

Un coche bomba estalló el sábado por la noche en el distrito de Lice, cerca de la gran ciudad de mayoría kurda de Diyarbakir, tras la llegada a un cruce de un convoy de gendarmes que habían sido llamados al lugar por el incendio de un vehículo.

El ataque se produjo en medio de las campañas militares en curso, que comenzaron el viernes, uno contra el Estado Islámico (EI) en la frontera con Siria, y la otra contra el PKK en el norte de Irak.

Los ataques aéreos siguieron a un atentado suicida en la ciudad turca meridional de Suruc a principios de semana que mató a decenas de activistas kurdos. Autoridades turcas culparon a los yihadistas de ese mortal incidente.

El primer ministro turco, Ahmet Davutoglu, ha dicho que las operaciones militares no tendrían un periodo de tiempo, lo que indica una ofensiva prolongada.

El PKK, por su parte, advirtió que las operaciones aéreas contra sus bases significa que el gobierno de Ankara había terminado el frágil alto el fuego de 2013 entre las dos partes.

Aunque el ataque de este sábado no fue reivindicado hasta el momento, lleva las marcas características del PKK, que se alzó en armas desde 1984 contra las fuerzas de seguridad turcas.