Ataques violentos en Afganistán dejan al menos 49 muertos

Los atentados suicidas son, junto a los artefactos explosivos improvisados (IED, en inglés), los métodos más recurrentes de los talibanes para atacar a las fuerzas afganas e internacionales.

Kabul

Al menos 49 personas murieron, entre ellas siete civiles, por la explosión de una bomba y en enfrentamientos entre Fuerzas de Seguridad e insurgentes en Afganistán, informaron hoy a Efe fuentes oficiales.

Los siete civiles, entre ellos niños y ancianos, fallecieron al explotar un artefacto explosivo improvisado al paso del vehículo en que viajaban hacia las 17.00 horas (12.30 GMT) de ayer en la provincia de Kunar (este), dijo el portavoz del gobernador provincial, Abdul Gani Mosamem.

La explosión se produjo en la zona de Sangar Gosha del distrito de Nari cuando circulaban en un vehículo procedente de la capital de la provincia, Asadabad, afirmó el portavoz.

Los atentados suicidas son, junto a los artefactos explosivos improvisados (IED, en inglés), los métodos más recurrentes de los talibanes para atacar a las fuerzas afganas e internacionales, aunque en la práctica causan un elevado número de víctimas civiles.

El número de víctimas civiles en el conflicto afgano ha aumentado entre enero y noviembre un 19 % con respecto a 2013 y supera los 3,000 muertos y 6,000 heridos, según datos de la ONU.

En el distrito de Quash Tapa en la provincia de Jawzjan (noroeste), fallecieron siete policías y cinco supuestos insurgentes en el ataque de unos 300 talibanes a un puesto de control policial, que las Fuerzas de Seguridad consiguieron repeler tras dos horas de enfrentamientos.

Otros doce supuestos talibanes resultaron heridos tras el ataque al puesto en que se encontraban una veintena de policías, que recibieron refuerzos para repeler la ofensiva de los insurgentes, aseguró el jefe provincial de Policía, Faqir Mohamed Jawzjani.

Las operaciones que mantienen las Fuerzas de Seguridad afganas en varias partes del país acabaron con la vida de 28 supuestos insurgentes, mientras que dos uniformados murieron, en las últimas 24 horas.

Los combates prosiguen por octavo día en el distrito de Dangam de la provincia de Kunar, desde que el pasado domingo unos 1,200 insurgentes afganos y pakistaníes lanzaran ataques coordinados contra puestos de seguridad en esta zona.

Afganistán atraviesa uno de los momentos más complicados desde la invasión de Estados Unidos y el final del régimen talibán hace trece años, con un aumento en los últimos meses de los ataques insurgentes cuando está a punto de finalizar el 31 de diciembre la misión de la OTAN, la ISAF.

No obstante, Estados Unidos prevé mantener unos 10,800 soldados y la Alianza Atlántica entre 3,000 y 4,000 militares, con un nuevo rol de asesoramiento y equipamiento de tropas afganas.