Ataque aéreo sirio en suburbio de Damasco, 29 muertos

Un grupo armado desconocido secuestró en la provincia de Alepo a doce operarios que trabajaban para reparar una línea de alta tensión dañada por los ataques.
Una niña siria herida, en una cama en la ciudad de Salmiya, en la provincia de Hama
Una niña siria herida, en una cama en la ciudad de Salmiya, en la provincia de Hama (AFP)

Damasco, Beirut

Los ataques de la fuerza aérea siria contra un suburbio de Damasco, Kafr Batna, causaron la muerte de al menos 29 personas, entre ellas cuatro mujeres y tres niños, informó hoy el Observatorio Sirio de Derechos Humanos en Londres. La Fuerza Aérea concretó además otros doce ataques aéreos contra una localidad vecina. Por ahora no hay informaciones sobre víctimas.

En ataques de rebeldes sirios con morteros y cohetes caseros contra el centro de la capital murieron además tres personas y varias resultaron heridas. Los proyectiles cayeron entre otros lugares cerca del palacio presidencial y no muy lejos del barrio cristiano de Bab Tuma, informaron los habitantes.

El domingo, en los barrios vecinos bajo control del gobierno murieron en ataques con morteros de los rebeldes doce personas y 23 resultaron heridas, entre ellas varios niños, de acuerdo con la agencia de noticias oficial Sana. Los opositores al régimen habían anunciado los ataques como venganza por los ataques aéreos del gobierno contra las zonas rebeldes.

Por otra parte, en los enfrentamientos entre el Ejército de Líbano e insurgentes yihadistas en la frontera con Siria han muerto hasta la fecha 14 soldados, 86 resultaron heridos y 22 han sido declarados como desaparecidos, informó hoy el mando militar libanés.

Desde el sábado se están registrando fuertes combates cerca de la localidad de Arsal entre las tropas y los seguidores del Frente Al Nusra, próximos a la red terrorista Al Qaeda. En la jornada de hoy también murieron tres niños, según había informado la agencia de noticias libanesa NNA. El Ejército libanés acusa a los rebeldes insurgentes de convertir en "centros terroristas" los campamentos de refugiados sirios en Líbano.

Según datos del Observatorio Sirio de Derechos Humanos, próximo a la oposición, la fuerza aérea siria también atacó a los insurgentes en esa zona fronteriza. Trabajadores de la Cruz Roja señalaron que los combates aíslan a miles de personas. La guerra civil en Siria ha cruzado la frontera con Líbano en varias ocasiones en los más de tres años que ya dura el conflicto fraticida.

De otra parte, un grupo armado desconocido secuestró hoy en la provincia septentrional siria de Alepo a doce operarios que trabajaban para reparar una línea de alta tensión dañada por los ataques, informó el Observatorio Sirio de Derechos Humanos. Los operarios estaban intentando arreglar un tramo del cableado de alta tensión entre las zonas de Al Zorba y Al Zaitun, que conecta con varias plantas en Alepo y la provincia vecina de Idleb.

Por el momento, ninguna organización ha reivindicado este secuestro. La infraestructura de la red eléctrica se ha convertido en objetivo frecuente de ataques en Siria. En la ciudad de Alepo, los rebeldes han cortado el suministro en varias ocasiones como medida de presión contra el régimen del presidente sirio, Bachar al Asad.

La electricidad no es el único servicio que se ha visto afectado en esta población, la mayor del norte de Siria, ya que el agua lleva cortada en algunos barrios desde mayo, en medios de las acusaciones entre las autoridades y los rebeldes. Como consecuencia de esta situación, los vecinos de Alepo están recurriendo a pozos, en ocasiones contaminados y con agua no apta para el consumo humano.

Asimismo, al menos siete miembros de una misma familia murieron anoche, entre ellos dos menores, ejecutados por combatientes del grupo radical Estado Islámico (EI) en el centro de Siria, informó hoy el Observatorio Sirio de Derechos Humanos. Los extremistas irrumpieron en la vivienda de la familia en el pueblo de Al Mazira, situado en el este de la provincia central de Hama, y ejecutaron a algunas de las víctimas con disparos, mientras que otras fallecieron por heridas de arma blanca.

La familia pertenece a la secta ismaelita, una de las corrientes del chiísmo. Mientras, en la provincia nororiental de Deir al Zur, al menos trece personas fallecieron hoy, entre ellas civiles y milicianos tribales, por los bombardeos y combates en la localidad de Suidan al Yazira. Al final, la población fue tomada por los yihadistas del EI, que se habían replegado el viernes tras choques contra milicianos tribales del clan Al Shaitat, que los expulsaron del lugar en primera instancia.