Ataque en aeropuerto de Karachi en Pakistán deja al menos 26 muertos

Talibanes paquistaníes se atribuyeron la responsabilidad, indicaron que era en respuesta a los ataques militares contra sus bastiones a lo largo de la frontera con Afganistán.

Islamabad

Milicianos irrumpieron el domingo en el mayor aeropuerto de Pakistán y al menos 26 personas murieron en una batalla nocturna en una de las incursiones de más alto perfil en el país.

El asalto contra el aeropuerto internacional Jinnah, en Karachi -la capital comercial del país, con 18 millones de habitantes-, se produce en momentos en el que el Gobierno del primer ministro Nawaz Sharif intenta llevar a los talibanes a la mesa de negociación tras años de violencia.

El ataque comenzó justo antes de la medianoche, cuando 10 hombres con uniformes militares entraron a tiros en la antigua terminal del aeropuerto, utilizada sobre todo para vuelos charter y ejecutivos.

Los talibanes paquistaníes, una alianza de grupos insurgentes que trata de derrocar al Gobierno y establecer un Estado islamista, se atribuyeron la responsabilidad, diciendo que era en respuesta a los ataques militares contra sus bastiones a lo largo de la frontera con Afganistán.

"Es un mensaje al Gobierno paquistaní de que todavía estamos vivos para reaccionar por la muerte de gente inocente en ataques con bombas sobre sus pueblos", dijo el portavoz talibán Shahidullah Shahid.

El ataque prácticamente destruye las probabilidades de unas negociaciones de paz significativas con el Gobierno de Sharif, que llegó al poder el año pasado prometiendo encontrar una solución negociada a años de violencia.

En el aeropuerto, el intercambio de disparos se extendió durante cinco horas y las imágenes de televisión mostraron fuego en el aeropuerto, mientras las ambulancias transportaban a las víctimas. Al amanecer del lunes, el Ejército aseguró que el aeropuerto había sido recuperado.

"Diez militantes de entre 20 y 25 años murieron a manos de las fuerzas de seguridad", dijo un portavoz del cuerpo paramilitar de los Rangers. "Se ha recuperado una gran cantidad de armas y municiones".

La fuerza paramilitar de Pakistán dijo que los atacantes eran de etnia uzbeka.

Funcionarios paquistaníes suelen culpar a extremistas extranjeros ocultos en las zonas a lo largo de la frontera afgana de preparar ataques junto con los talibanes paquistaníes en el resto el país.

"Tres milicianos se inmolaron y siete murieron a manos de las fuerzas de seguridad", dijo Rizwan Akhtar, jefe regional de los comandos paramilitares, en declaraciones a la televisión. "Los milicianos parecen ser uzbekos".

Las autoridades dijeron que ningún avión había sido dañado.

Anteriormente, las autoridades dijeron que todos los vuelos habían sido desviados.

Las negociaciones de paz entre el Gobierno y los talibanes de Pakistán se han hundido en los últimos meses, reduciendo las esperanzas de llegar a un acuerdo con la insurgencia, que continúa los ataques contra blancos del Gobierno y de seguridad.