Desconocidos atacan a manifestantes prodemocracia en Hong Kong

"¡Detengan a las triadas!", gritaron los manifestantes, utilizando el término aplicado a la mafia china, a la que acusan de haber provocado incidentes violentos.

Hong Kong

Unos desconocidos ataviados de mascarillas se enfrentaron este lunes en Hong Kong a los manifestantes prodemocracia al tratar de levantar sus barricadas en el principal lugar de las protestas para reclamar a Pekín un sufragio universal pleno.

Los enfrentamientos se produjeron en medio de una amplia avenida ocupada en Admiralty, el barrio de los ministerios, cuando unos hombres que llevaban mascarillas de cirujano intentaron desmantelar las barricadas.

Los policías redujeron a dos de esos atacantes, y formaron un cordón para contener a los demás.

"¡Detengan a las triadas!", gritaban los manifestantes, utilizando el término aplicado a la mafia china, a la que acusan de haber provocado ya incidentes violentos en zonas ocupadas por los activistas.

En la televisión pudo verse también la imagen de un hombre obligado por la policía a soltar una navaja que llevaba encima.

Durante el incidente, varios taxistas, hartos por los bloqueos impuestos por los manifestantes, hicieron sonar sus kláxones e insultaron a los prodemocracia. "No podemos más", podía leerse en algunos de sus vehículos.

Horas antes, cientos de policías retiraron las barricadas de varias avenidas de Admiralty y del barrio comercial de Mongkok, aprovechando que pocos manifestantes pasaron la noche en estos lugares.

La policía leyó por megáfono un comunicado en el que pedía a los manifestantes no oponerse y "levantar sin más tardar los obstáculos que bloquean las calles, para marcharse de forma ordenada y tranquila".

"Estoy enfadado porque este 'movimiento de los paraguas' es de los estudiantes de Hong Kong. La policía no debería ser nuestro enemigo, sino nuestro amigo", dijo a la AFP Kim Kwan, un estudiante de 21 años.

"La policía se niega a comunicarse con nosotros y hace lo que le da la gana", añadió Wong King-wa, de 25.

Los agentes no iban con el equipamiento antidisturbios. El jefe del gobierno hongkonés, Leung Chun-ying, había prometido que la policía sólo haría "un uso limitado de la fuerza".