Aspirantes republicanos se lanzan contra Rubio

En el octavo debate, el senador por Florida fue cuestionado por los otros precandidatos por su nula “experiencia” para asumir la presidencia de EU.
Por primera vez, Trump (der.) no fue el centro de los ataques, sino Marco Rubio (centro).
Por primera vez, Trump (der.) no fue el centro de los ataques, sino Marco Rubio (centro). (David Goldman/AP)

Manchester

El senador Marco Rubio, hijo de inmigrantes cubanos, palideció anoche bajo el ataque de sus rivales del Partido Republicano en un octavo debate particularmente tirante, tres días antes de las primarias de New Hampshire.

“Simplemente no tiene la experiencia para ser presidente de Estados Unidos”, lanzó el gobernador de Nueva Jersey, Chris Christie, durante un intercambio especialmente duro en el que acusó al senador de Florida de no haber estado involucrado en una decisión importante en la que “hubiese tenido que ser responsabilizado”.

El ex gobernador de Florida Jeb Bush también cuestionó la experiencia de Rubio y señaló que EU necesita un presidente que logre consensos.

“Marco Rubio es un político dotado (...) pero ya lo intentamos con Barack Obama”, apuntó.

Visiblemente agitado, Rubio, de 44 años —el más joven de la campaña—, intentó desviar la ofensiva, repitiendo cinco veces el mismo ataque contra Obama.

“Cuando sea presidente vamos a retomar todas las cosas que nos hicieron la nación más grandiosa del mundo”, declaró.

Rubio intenta mantener su buena estrella después de un sorpresivo tercer lugar en Iowa, el estado que dio el pitazo inicial a las primarias el pasado lunes.

Fue el debate más íntimo en la campaña republicana, con solo siete aspirantes, la última oportunidad para muchos de ellos de convencer a los votantes indecisos de New Hampshire.

También es la segunda escala en el largo maratón para designar a los candidatos republicano y demócrata que se enfrentarán en la elección presidencial del 8 de noviembre. Este estado del noreste puede consolidar a los ganadores a la siguiente etapa y sentenciar a muerte las ambiciones de los perdedores.

El magnate Donald Trump, de regreso en el escenario de los debates tras boicotear el anterior, se presentó como portador del “mejor temperamento” para ser presidente de EU, redoblando en sus posturas contra la inmigración y los musulmanes.

Diferencias en inmigración

Trump bate el récord de rechazo en su partido: 30% de los republicanos alega que jamás lo elegiría candidato presidencial, según un sondeo del instituto Quinnipiac publicado. En el otro extremo, solo 7% de votantes afirma que “jamás apoyaría” a Rubio.

Si el senador de Florida logra una buena posición el martes confirmaría su estado como candidato de la dirigencia del partido, temerosa de Trump, el candidato “políticamente incorrecto” sin compromiso partidario, y del senador ultraconservador Ted Cruz, preferido de los votantes de Iowa pero detestado en el Congreso por sus posiciones.

En New Hampshire, Trump lidera los sondeos con 35% de apoyo sobre 14% de Rubio, según la última encuesta de la Universidad de Massachusetts Lowell y 7News.

Durante el debate, organizado en el Saint Anselm College, los candidatos expresaron sus posiciones sobre inmigración, terrorismo, salud, fuerzas armadas, policía, veteranos y matrimonio homosexual.

Trump se mostró favorable a usar el ahogamiento simulado contra sospechosos de terrorismo, la técnica de interrogatorio prohibida por Obama, que también fue apoyada por Cruz en casos de urgencia. Bush se opuso.

“Si alguien está aquí ilegalmente debe ser deportado”, zanjó Cruz sobre la cuestión de los 11 millones de indocumentados en Estados Unidos, la mayoría de ellos de origen mexicano.

El gobernador de Ohio, John Kasich, dijo que “no se podría” imaginar separar a familias. Rubio se negó discutir cualquier regularización antes de reforzar la frontera con México.

Abucheos a Trump

Donald Trump fue abucheado anoche durante el debate presidencial republicano, luego de que buscó silenciar a Jeb Bush y acusó a los asistentes de haber obtenido sus asientos por donaciones políticas.

Bush acusó a Trump de utilizar el concepto jurídico de “dominio eminente” —que permite al gobierno expropiar propiedad privada para fines públicos— para despojar a una mujer de su propiedad y usarla como estacionamiento para las limusinas de sus casinos.

El magnate negó la versión, pero cuando Bush replicó que Trump intentó hacerlo, el empresario lo calló: “Quieto”, le dijo.

La actitud de Trump detonó un sonoro abucheo de los asistentes al foro. “Esos (abucheos) son de sus donantes e intereses especiales”, dijo Trump, quien recibió una nueva serie de abucheos.

El multimillonario insistió en que su equipo de campaña no pudo conseguir boletos para ingresar al foro porque fueron repartidos entre donantes. Nuevamente el público lo abucheó.

(AP/Nueva York)