Aspirantes de derecha y centro van al balotaje

En Costa Rica, ninguno de los candidatos obtuvo los sufragios necesarios para eludir una nueva elección el próximo abril.
El candidato del oficialismo Johnny Araya.
El candidato del oficialismo Johnny Araya. (Juan Carlos Ulate/Reuters)

San José

Johnny Araya, del partido de derecha en el poder en Costa Rica, y el historiador Luis Guillermo Solís, de centro, disputarán en abril la presidencia en segunda ronda, tras unos comicios en los que la izquierda, que iba como favorita, salió derrotada.

El ex alcalde Araya, candidato del Partido Liberación Nacional (PLN), de 56 años, encabeza con 30.6 el conteo de votos contra 29.4% de Solís, del Partido Acción Ciudadana (PAC), escrutadas 50.3% de las mesas, informó el Tribunal Supremo Electoral (TSE).

Otra sorpresa de los comicios fue que quedara en tercer lugar el izquierdista José María Villalta, con 17.4%, un joven diputado y ecologista de 36 años, del Frente Amplio (FA), que los sondeos colocaban con serias posibilidades de arrebatarle el poder a la derecha, por primera vez en la historia de este país conservador.

Incluso, Solís, quien en 2005 abandonó el PLN afirmando que el partido había “perdido el alma”, pasó de los últimos lugares al segundo lugar en un lapso de tres semanas.

La segunda vuelta será el 6 de abril ya que ningún candidato logró el mínimo de 40% de votos válidos.

“El pueblo ya habló es tiempo de escucharlo con respeto”, dijo el presidente del TSE, Luis Sobrado

A la jornada electoral, que transcurrió sin incidentes, fueron llamados 3.1 millones de costarricenses para elegir, entre 13 candidatos, al sustituto de Laura Chinchilla, primera mujer en la presidencia de Costa Rica, y a un Congreso de 57 diputados.

El abstencionismo supera el 32%, muy cerca de lo registrado en los comicios de 2010.

Considerado su gobierno el más impopular de los últimos 20 años, Chinchilla deja al país con un déficit fiscal de 5.4%, una deuda pública de 50% de producto interno bruto (PIB) y el primer lugar en América Latina en crecimiento de la desigualdad en 2013.

Araya, que busca un tercer periodo consecutivo para el PLN, una agrupación socialdemócrata que viró a la derecha, trató de distanciarse de las críticas contra la gestión de Chinchilla, envuelto en escándalos de corrupción, prometiendo reactivar la economía y reducir la pobreza, estancada en el 20% desde hace dos décadas.

Villalta subió como la espuma encarnando un voto “protesta” y prometiendo luchar contra la corrupción y por un desarrollo con equidad social, tras fustigar las políticas neoliberales aplicadas en las últimas tres décadas, sobre todo por el PLN.

En esa polarización, ya en la recta final, Solís experimentó un ascenso como una opción de centro, lo cual ha hecho impredecibles los resultados.

Al próximo presidente, que asumirá el 8 de mayo, le tocará un Congreso variopinto y mayoritariamente de oposición, por lo que “necesitará un talante negociador”, según los analistas.

Unos tres mil 500 policías, en un país sin ejército, resguardaron la jornada en unos comicios en los por primera vez se puede votar en el exterior.

Claves

Niños a votar

-Miles de niños acudieron a votar simbólicamente ayer por el candidato de su preferencia en las elecciones presidenciales, que los costarricenses celebran como una fiesta cívica a el fin de educarlos para “vivir en democracia”.

-Los niños llegaron acompañados de sus padres al moderno Estadio Nacional y al Museo de los Niños, donde la empresa de china Huawei instaló un sistema de votación con tabletas.

-El voto infantil −implementado hace una década como parte de la cultura cívica− se dividía entre los cuatro principales candidatos a la presidencia.