Asalto yihadista en hotel de Malí deja 29 muertos

Extremistas ligados a Al Qaeda reivindican el secuestro de 170 personas en el Radisson de Bamako, que termina tras operativo militar de Francia y EU; el operativo duró nueve horas.
Una mujer herida es llevada a una ambulancia tras el tiroteo que duró siete horas.
Una mujer herida es llevada a una ambulancia tras el tiroteo que duró siete horas. (EFE)

Bamako

El gobierno de Malí decretó anoche el estado de emergencia durante diez días y anunció tres jornadas de luto nacional por el ataque yihadista que dejó al menos 29 muertos en un hotel de Bamako.

Un grupo yihadista afiliado a Al Qaeda irrumpió ayer en el hotel Radisson Blu de la capital y retuvo a más de 100 personas, antes de que una intervención conjunta de fuerzas del país africano y extranjeras acabara con el secuestro, con un balance de una treintena de muertos.

Entre las víctimas figura una estadunidense, un alto funcionario belga de la federación Valonia-Bruselas y tres ciudadanos chinos, indicaron los países respectivos.

Los hombres armados permanecieron atrincherados durante nueve horas, mientras fuerzas especiales reconquistaban piso por piso el establecimiento. Tres atacantes murieron, según una fuente militar maliense.

El grupo Al Murabitun, fundado en 2013 por el argelino Mojtar Belmojtar, afiliado a la red Al Qaeda, reclamó la autoría del secuestro, según la cadena televisiva Al Jazeera. “Nosotros los Murabitun, con la participación de nuestros hermanos (...) de Al Qaeda en el Magreb Islámico, reivindicamos la operación de toma de rehenes en el hotel Radisson”, afirma la voz de un hombre en un extracto difundido por la cadena.

El ataque empezó a primera hora de la mañana, cuando “dos o tres” asaltantes, según el Ministerio de Seguridad Interior, penetraron en el hotel, en el que había unos 140 huéspedes y 30 empleados.

Tras irrumpir en el lobby, los extremistas subieron a los pisos superiores. “Están en el séptimo piso, son yihadistas que están disparando en el pasillo”, declaró un elemento de seguridad.

Fuerzas especiales francesas llegadas de la vecina Burkina Faso (al sur de Malí) y estadunidenses colaboraron en las operaciones, mientras el caos reinaba en las afueras del hotel.

Poco después de las 16:00 locales, el ministro maliense de Seguridad Interior, el coronel Salif Traoré, informó que ya no quedaban rehenes.

Las fuerzas policiales descubrieron inicialmente 18 cuerpos en el interior. El saldo final, según una fuente militar, es de 27 civiles y al menos dos presuntos asaltantes fallecidos.

14 nacionalidades

En el establecimiento había ciudadanos de al menos 14 nacionalidades, según fuentes de seguridad y de la empresa gerente del hotel.

Un periodista de la agencia francesa de noticias AFP que se ubicaba frente al hotel vio a agentes de protección civil sacar cuerpos en fundas mortuorias.

Inmediatamente después del fin del ataque, el presidente maliense, Ibrahim Boubacar Keita, que acortó su viaje a Chad donde se encontraba en una cumbre de cinco países, felicitó en su cuenta de Twitter “el profesionalismo de las fuerzas de defensa y de seguridad de Malí”.

El ataque en la capital maliense se produjo una semana después de los atentados en París, reivindicados por el grupo yihadista Estado Islámico (EI), con un saldo de 130 muertos y más de 300 heridos.

El secretario general de las Naciones Unidas (ONU), Ban Ki-moon, condenó el “horrible ataque terrorista”, mientras el presidente francés, François Hollande, pidió a sus compatriotas que se hallan en “países sensibles” que “tomen sus precauciones”.

“Esta barbarie solo refuerza nuestro determinación de enfrentarnos a este desafío”, afirmó por su parte el mandatario estadunidense, Barak Obama, desde Indonesia.

Unos 40 gendarmes de élite franceses fueron enviados a Malí, y del lado estadunidense participaron fuerzas especiales, que protegieron en un lugar seguro a los rehenes a medida que eran liberados, informó el Pentágono.

Francia lidera desde 2013 una operación militar internacional para rechazar una ofensiva yihadista y expulsar a los grupos armados que ocupaban el norte de Malí. Pero quedan zonas fuera del control de las fuerzas malienses y extranjeras.

Por un tiempo los ataques yihadistas se concentraron en el norte, pero desde principios de 2015 se fueron extendiendo al centro y desde junio, al sur del país.

Debido a la dimensión del hotel y del número elevado de personas presentes, buena parte de éstas se encerraron en sus habitaciones y no se vieron amenazadas directamente por los secuestradores, según el ministerio de Seguridad.

Seis miembros del personal de la compañía aérea turca Turkish Airlines se hallaban en el hotel, indicó una fuente gubernamental turca. Había también al menos siete ciudadanos chinos, según la agencia oficial Xinhua.

En agosto, un ataque contra un hotel en Sévaré (centro de Malí), causó 13 muertos. El pasado 7 de marzo, un atentado contra un bar-restaurante en Bamako costó la vida a cinco personas, entre ellas un francés y un belga.