"Si Asad es reelegido, la guerra seguirá": Kerry

El secretario de Estado de EU se mostró convencido hoy en París que el conflicto bélico seguirá mientras el mandatario sirio, quien hoy afirmó que no están todavía reunidas las condiciones para ...
El presidente sirio, Bashar al Asad, durante la entrevista con el canal televisivo libanés Al Mayadeen
El presidente sirio, Bashar al Asad, durante la entrevista con el canal televisivo libanés Al Mayadeen (AFP)

París

Si el presidente sirio Bashar al Asad es reelegido en 2014, la guerra continuará, advirtió hoy el secretario de Estado de Estados Unidos, John Kerry. "Si él piensa resolver los problemas siendo candidato a su reelección, puedo decirle esto: creo que la guerra no terminará mientras él siga donde está", declaró Kerry en conferencia de prensa en París.

Mientras, Asad afirmó hoy en una entrevista de la televisión libanesa que "todavía no están reunidas las condiciones" para comenzar negociaciones de paz con sus oponentes. "No se definieron los tiempos y todavía no están reunidas las condiciones, si queremos que (la conferencia de paz Ginebra 2 por iniciativa de Estados Unidos y Rusia) sea un éxito", dijo Asad al canal Al Mayadeen.

"¿Cuáles son las fuerzas que participarán? ¿Qué relación tienen esas fuerzas con el pueblo sirio? ¿Representan esas fuerzas al pueblo sirio o a los Estados que las inventaron?, preguntó el presidente. "No hay factores que ayuden a que (la conferencia) se celebre si queremos que se celebre con éxito", argumentó Al Asad, que cuestionó que los posibles participantes representen al pueblo sirio.

"La celebración de esa reunión no es el asunto principal, sino saber si va a triunfar o no", agregó Al Asad, que insistió en que la participación de su régimen "no es un problema" y que acudirán sin precondiciones.

Para el presidente sirio, el conflicto de su país "se solucionará si la conferencia incluye el cese de la financiación y el apoyo a los terroristas", acciones que Damasco atribuye a países como Arabia Saudí, Turquía o Catar.

Respecto a la labor del mediador internacional para Siria, Lajdar Brahimi, Al Asad explicó que el diplomático argelino "intentó convencerle" la última vez que se entrevistó con él de que no se presente a las elecciones presidenciales.

"Yo le respondí que ese es un asunto sirio que no puedo debatir con una persona que no es siria", justificó Al Asad, que consideró que esa idea "fue probablemente propuesta por fuerzas extranjeras" y no es propia de quien debe ser "neutral".

En el extracto adelantado de la entrevista, Al Asad aseguró que que "no ve impedimentos" en presentarse a las próximas elecciones presidenciales, aunque consideró que estudiar ese asunto es "prematuro" mientras no se fije la fecha de los comicios.

De otra parte, diplomáticos de países occidentales y árabes aumentaron hoy la presión sobre la oposición siria, para que supere sus divisiones y asista el mes próximo en Ginebra a las conversaciones de paz previstas. John Kerry se reúne hoy con representantes de la Liga Árabe en París, antes de un encuentro el martes en Londres de la oposición siria con once países árabes y occidentales que la apoyan.

Por su parte, los ministros de Relaciones Exteriores de la Unión Europea (UE) exhortaron hoy a la oposición a participar unida y activamente en la conferencia de paz de Ginebra 2 prevista en noviembre. "La Unión Europea llama a la oposición a unirse y participar activamente en la conferencia", declararon los ministros reunidos en Luxemburgo.

La UE "alienta a la Coalición Nacional a asumir un rol de primer orden en las negociaciones", agregaron los ministros en las conclusiones de sus reuniones.

Por otro lado, la holandesa Sigrid Kaag, coordinadora de la misión conjunta de la ONU y la Organización para la prohibición de las armas químicas (OPAQ), encargada de eliminar el arsenal químico sirio, llegó el lunes a Damasco, donde supervisará esta peligrosa misión, la primera de esa organización en un país en guerra.

Mientras los diplomáticos multiplican sus exhortaciones e iniciativas, cuatro cohetes lanzados desde Siria cayeron el lunes en la ciudad de Hermel, en el este de Líbano, según una fuente de los servicios de seguridad, sin causar víctimas. Hermel está ubicada al este del valle de la Bekaa, bastión del poderoso Hezbolá chiita, que apoya al régimen de Asad.

La Coalición anunció hoy que aplazaba a principios de noviembre una reunión interna prevista esta semana para fijar una posición sobre esta conferencia de paz que debería llevarse a cabo el 23 de noviembre en Ginebra.

El emisario de la Liga Árabe y de la ONU, Lajdar Brahimi, invitó hoy a "todos los que tienen un interés y una influencia en la situación siria" a participar en la conferencia de paz, tras una reunión en Bagdad con el primer ministro Nuri al Maliki.

Brahimi advirtió el domingo de que las conversaciones llamadas Ginebra-2, destinadas a crear un gobierno de transición y a poner fin a casi tres años de combates, no podrán llevarse a cabo sin la presencia de una "oposición creíble" al presidente Bashar al Asad.

"Existe un acuerdo para tratar de llevar a cabo Ginebra-2 en noviembre, pero la fecha no ha sido fijada oficialmente", declaró Brahimi el domingo, después de reunirse con el jefe de la Liga Árabe, Nabil al Arabi, en El Cairo. "Esperamos que tenga lugar en noviembre", agregó Brahimi, luego de que Al Arabi dijo que en principio la conferencia de paz tendrá lugar el 23 de noviembre.

Brahimi hizo estas declaraciones en la primera etapa de una gira por Oriente Medio destinada a obtener apoyo para la iniciativa destinada a poner fin a este conflicto que comenzó hace unos 31 meses y ha dejado más de 115 mil muertos, obligando a desplazarse a varios millones de personas.

Tras visitar Irak hoy, el emisario viajará a Catar, Turquía, Irán, Siria y luego a Ginebra, para conversaciones con representantes rusos y estadunidenses. Estados Unidos y Rusia han tratado de organizar esta conferencia luego del histórico acuerdo que lograron con Siria para que ese país destruyera sus armas químicas antes de mediados de 2014.

Sin embargo, la oposición ha criticado enérgicamente dicho convenio, que evitó bombardeos estadunidenses contra el régimen luego de un ataque con gas sarín que en agosto mató a cientos de personas. La oposición también pidió a Asad que dimita como parte de cualquier acuerdo, mientras que el régimen ha insistido en que la cuestión de su partida no está sobre la mesa.

La Coalición Nacional señaló que sus miembros decidirán en los próximos días si asisten a las discusiones de Ginebra, mientras que el Consejo Nacional Sirio, un integrante clave del bloque, amenazó con partir si lo hacen.

Pero aunque la Coalición asista a la reunión de Ginebra, se ignora si es capaz de aplicar un acuerdo, después de que docenas de brigadas rebeldes rechazaron a esta organización colectiva en las últimas semanas.

Mientras tanto, los guerrilleros sirios aumentaron sus ataques, lanzando el fin de semana un asalto contra un puesto de control en Damasco y un ataque suicida con camión bomba en la ciudad de Hama (centro), controlada por el régimen. El opositor Observatorio Sirio de Derechos Humanos afirmó que 43 personas --32 civiles además de tropas del régimen-- murieron en esos dos ataques.

Un destacado dirigente del rebelde Ejército Libre Sirio (ELS), Yaser al Abud, murió hoy en combates contra las fuerzas del régimen en la provincia meridional de Derá, informaron fuentes opositoras y oficiales sirias.

La Coalición Nacional Siria (CNFROS), la principal alianza opositora, aseguró en su página web que Al Abud, que dirigía la brigada rebelde "Faluyat Huran" en Derá, murió en choques en la localidad de Tafas, en la frontera con Jordania. La coalición explicó que el comandante militar, de 46 años de edad, murió a causa del impacto de un proyectil contra el sitio donde se encontraba.

Al Abud desertó de las Fuerzas Armadas sirias en febrero de 2012 y había perdido previamente a dos hermanos en enfrentamientos con las fuerzas del régimen de Asad, según la CNFROS.

Violentos combates estallaron hoy entre los dos bandos cerca de un hospital en el barrio de Tariq al Sad, en la ciudad de Derá, mientras las fuerzas gubernamentales bombardearon un importante campo de refugiados cerca de esa población, apuntaron activistas.

Por su parte, la agencia oficial de noticias siria, Sana, anunció que el Ejército sirio abatió a Al Abud y a varios miembros del frente islamista radical Al Nosra, incluido su dirigente Maher Qatifan, en una operación militar al este de Tafas.

En el resto del país, las tropas gubernamentales continuaron bombardeando las localidades de Huarin y Mahin, en la provincia central de Homs, donde murieron al menos catorce personas, según el Observatorio Sirio de Derechos Humanos.

El conflicto, que estalló en marzo de 2011 como una revuelta popular que pedía la renuncia del régimen de Asad, ya ha causado más de cien mil muertos en Siria y millones de refugiados y desplazados, según cifras de la ONU.