Asad se felicita de que Rusia haya restablecido "un mundo multipolar"

Al menos 22 muertos por el disparo de cohetes en Damasco y el norte de Siria, mientras el ejército libanés se despliega en Trípoli, en el norte de El Líbano, para controlar las luchas religiosas ...
Una mujer muestra su dolor tras un bombardeo aéreo de fuerzas gubernamentales en el barrio de Sakhur, en Alepo
Una mujer muestra su dolor tras un bombardeo aéreo de fuerzas gubernamentales en el barrio de Sakhur, en Alepo (AFP)

Damasco

El presidente sirio Bashar al Asad se felicitó hoy de que Rusia haya restablecido "un mundo multipolar" tras dos décadas de supremacía mundial de Estados Unidos, según la agencia oficial Sana. Asad recibió en Damasco a una delegación que le transmitió un mensaje del presidente Vladimir Putin. Rusia apoya política y militarmente al gobierno sirio desde que empezó la revuelta contra el régimen en marzo de 2011. Según la agencia Sana, Asad dijo que "el papel importante que juega Rusia en la escena internacional contribuye claramente a redibujar un nuevo mapa de un mundo multipolar".

Desde que empezó la revuelta, Siria acusa a los occidentales y a los países de la región, entre ellos Turquía, Arabia Saudita y Estados Unidos, de urdir un "complot terrorista" contra el país. Según Sana, el líder sirio se reunió con el ex primer ministro Serguei Stepachin que le transmitió un mensaje de Putin y condenó a su vez "los actos de grupos terroristas" en Siria.

Mientras, al menos 22 civiles murieron hoy por el impacto de cohetes lanzados por combatientes de la oposición en Damasco y en la localidad de Yisr al Shugur, en la provincia septentrional siria de Idleb, informaron activistas y medios de comunicación oficiales. Al menos trece ciudadanos fallecieron por la caída de varios proyectiles disparados por los rebeldes en el barrio de Al Shamali, en Yisr al Shugur, señaló el Observatorio Sirio de Derechos Humanos, sin dar más detalles.

En la población de Al Yaramana, en las afueras de Damasco, al menos siete personas perdieron la vida y otras 31 resultaron heridas en un ataque similar, según la agencia de noticias estatal Sana, que acusó de lo ocurrido a "terroristas". De esas víctimas, el Observatorio confirmó la muerte de al menos cuatro personas en la plaza de Siuf en Yaramana. Sana, que citó una fuente de la jefatura de la Policía, agregó que al menos otro civil pereció y dos sufrieron heridas por el impacto de un cohete en el polideportivo de Al Faiha en Damasco.

Asimismo, la caída de varios proyectiles cerca de la escuela francesa en el barrio de Sheij Saad, en el céntrico distrito de Al Meze, se cobró la vida de una persona y causó heridas a cinco. Por otro lado, al menos tres cohetes dañaron una estación eléctrica en el suburbio damasceno de Barze, lo que interrumpió el suministro en varias zonas de la capital, dijo a Sana el ministro de Electricidad, Imad Jamis. Más de 150 mil personas han muerto desde el inicio del conflicto en Siria en marzo de 2011, según el último recuento publicado ayer por el Observatorio Sirio de Derechos Humanos.

Soldados y tanques del ejército de Líbano se desplegaron en dos barrios rivales de la ciudad de Trípoli, en el norte del país, donde desde hace meses hay enfrentamientos religiosos relacionados con la guerra en la vecina Siria. Los militares, con el apoyo de bulldozers y tanques, tomaron posición en el barrio de Bab al Tebbané tras haberse desplegado el martes en el barrio vecino alauita de Jabal Mohsen.

La rivalidad entre los dos barrios se agravó desde que empezó hace tres años el conflicto en Siria. Los habitantes de Bab al Tebanné son partidarios de la rebelión, mayoritariamente sunita, mientras que los de Jabal Mohsen son favorables a Bashar Al Asad, de religión alauita. Tras ocupar el terreno, los soldados llevaron a cabo registros pero no arrestaron a nadie porque los jefes de las bandas rivales armadas habían huido, indicó una fuente de seguridad.

El gobierno pidió al ejército que "ponga en marcha un plan para controlar la situación" en Trípoli, donde en las últimas dos semanas de marzo murieron 30 personas. Por otra parte tres cohetes lanzados desde Siria cayeron sin causar víctimas en Labwé, un feudo del movimiento chiita Hezbolá en el este de Líbano, indicó a la AFP una fuente de seguridad. La participación del Hezbolá en la guerra en Siria junto al régimen de Asad ha exacerbado las tensiones religiosas en Líbano, donde los sunitas apoyan a la rebelión y los chiitas son mayoritariamente partidarios del régimen.