Asad aparece en público por fiesta del Sacrificio

Jeques emitieron un edicto en el que permiten a los habitantes del sur de Siria comer gatos y perros para no morir de hambre.
El presidente (tercero de izq. a der.) rezó en una mezquita en Damasco.
El presidente (tercero de izq. a der.) rezó en una mezquita en Damasco. (Reuters)

Damasco

El presidente sirio, Bashar al Asad, apareció ayer en público para participar a primera hora de la mañana en el rezo del Aid al Adha, en una mezquita de Damasco, que marca el comienzo de la fiesta musulmana del Sacrificio.

La televisión pública difundió imágenes del presidente cuando entraba en la mezquita Hasiba y saludaba a los fieles, antes del comienzo de la oración en el primer día de fiesta que se celebra por tercer año en plena guerra.

En el acto, el presidente estuvo acompañado por miembros del partido gobernante Al Baaz.

La oración fue dirigida por el imán Mohamed Tufic al Buti, hijo de Mohamed Said al Buti, un importante dirigente pro régimen que murió en un atentado en marzo pasado.

En su sermón, el imán subrayó que el islam une a las naciones en vez de dividirlas y que el extremismo solo acarrea más radicalismo.

“Cualquier lógica que adopte el terrorismo, la exclusión y la anulación es un enfoque (de la religión) inaceptable para nosotros”, apuntó el jeque.

En la última festividad islámica, la del Aid al Fitr, que puso fin al mes de ayuno de Ramadán el 8 de agosto pasado, los rebeldes aseguraron que atacaron el convoy en el que se trasladaba el presidente cuando se dirigía a la mezquita damascena de Anas bin Malek, lo que fue negado por el gobierno.

En tanto, un grupo de jeques sirios emitieron una fatua o edicto islámico en el que permiten a los habitantes de los suburbios del sur de Damasco comer gatos, perros y burros para no morir de hambre debido a la guerra civil.

“Hacemos un llamado humanitario doloroso a todo el mundo sobre la situación que estamos viviendo en el sur de Damasco”, señalaron los clérigos en un video publicado en internet.

Los religiosos denunciaron que los vecinos de los distritos sureños, escenario cotidiano de bombardeos y enfrentamientos entre las fuerzas del gobierno y los rebeldes, corren el riesgo de morir de hambre.

“Nuestra fe autoriza a comer gatos, perros y burros porque la gente no tiene alimentos”, afirmaron.

También advirtieron que si la situación sigue así, los vivos se verán obligados a comer la carne de los muertos.

Según algunas interpretaciones islámicas, está prohibido por diversos motivos el consumo de carne de perros, gatos y burros en algunos dichos del profeta Mahoma y en el Corán.

Dichas apreciaciones consideran haram (prohibido) comer esos animales porque son “impuros” al alimentarse de desperdicios, mientras que otras se fundamentan en que, según un versículo del Corán, no se puede consumir bestias que tengan colmillos.

Más de 100 mil personas mutieron desde el inicio del conflicto en Siria a mediados de marzo de 2011 según las Naciones Unidas, mientras que el Observatorio Sirio de Derechos Humanos, en Londres, eleva el número a más de 115 mil fallecidos.

Claves

Desmienten a la OPAQ

- Ningún sitio con armas químicas en Siria se encuentra bajo control rebelde, afirmó ayer la Coalición Nacional Siria, que encabeza a la oposición, desmintiendo afirmaciones de la Organización para la Prohibición de las Armas Químicas (OPAQ).

- En un comunicado, la Coalición reiteró a la misión conjunta de la OPAQ-Naciones Unidas su apoyo a la misión de supervisión del desmantelamiento del arsenal químico sirio, pero rechazó informaciones de que controla un sitio.