Argentinos podrán ahorrar en dólares tras devaluación

El gobierno de Cristina Fernández permitirá a los ciudadanos adquirir divisas estadunidenses para paliar la depreciación de 14 por ciento de la moneda local, ocurrida esta semana.
El peso argentino sufrió el mayor golpe a su estabilidad desde 2002.
El peso argentino sufrió el mayor golpe a su estabilidad desde 2002. (Enrique Marcarian/Reuters)

Buenos Aires

Tras la semana con la devaluación más alta desde hace más de una década, el gobierno argentino anunció ayer que desde este lunes volverá a autorizar a las personas la compra de dólares para ahorro, algo que no se permitía desde octubre de 2011.

La mandataria Cristina Fernández de Kirchner dispuso “autorizar la compra de dólares para tenencia y ahorro”, aseguró el jefe de Gabinete, Jorge Capitanich, en rueda de prensa en la Casa Rosada (sede presidencial) junto al ministro de Economía, Axel Kicillof.

Sin embargo, Cristina K —quien reapareció el miércoles tras un mes de ausencia— no hizo ningún comentario directo sobre esta medida que pone fin al cepo cambiario vigente desde hace más de 27 meses ni envió sus habituales tuits.

Tan solo en dos días, miércoles y jueves, el gobierno dejó que el peso se devaluara casi 14%, un nivel que no se veía desde 2002, un año después del estallido de la peor crisis financiera en Argentina.

Al cierre del mercado de ayer, la moneda se mantuvo estable a 8.01 pesos y en el mercado marginal bajó fuerte, de 13 a 12 pesos.

Durante la jornada, el Banco Central argentino tuvo que vender 160 millones de dólares, según operadores citados por portales financieros.

Otra medida de alivio de los controles cambiarios será que, a partir del lunes, se reducirá de 35% a 20% el recargo impositivo que pesa sobre las compras con tarjeta de crédito en el exterior (turismo), dijo Capitanich.

La tasa de 20% también regirá en el caso de la adquisición de dólares, euros u otras monedas.

“El lunes se van a poder comprar dólares en función de los ingresos declarados al fisco”, precisó Kicillof más tarde en entrevistas radiales, al revelar que la liberación de ventas de divisas no será absoluta.

En momentos en que la moneda oficial se devaluaba el jueves pasado, especuladores del mercado negro negociaban en las llamadas “cuevas financieras” el billete verde a 13 pesos argentinos.

Al respecto, Kicillof denunció que el jueves “hubo un ataque especulativo muy fuerte sobre la divisa para atentar contra el proyecto económico”, al señalar en particular a la empresa anglo-holandesa Shell por comprar a un banco extranjero dólares a 8.40 mientras en el mercado se cotizaban a 7.20.

Grandes grupos económicos venían reclamando una solución del gobierno de Cristina Fernández a la falta de competitividad de la economía por el atraso cambiario y equiparar el valor del peso a una inflación que las consultoras económicas calculan en casi 30% anual.

La incertidumbre había persuadido a los ricos exportadores agrícolas de soya, maíz y derivados a retener su cosecha y no liquidar sus dólares ante el Banco Central, cuyas arcas lucen débiles con un saldo de 29 mil millones de dólares, lejos de los 52 mil millones que atesoraba en 2011.

Los analistas advierten que el gobierno debe concentrarse ahora en reducir la inflación, la segunda más elevada en América Latina después de Venezuela.

En lo que va de enero, la depreciación del peso fue de 18.6%, casi la devaluación de todo 2013 (24%).

Los argentinos mantienen una fuerte dependencia sicológica con el dólar, debido a las frecuentes crisis económicas sufridas desde el regreso de la democracia (1983), por lo que suelen ahorrar en esta divisa y desconfiar por completo de la moneda nacional.

:CLAVES

CRÍTICAS DE LA OPOSICIÓN

Dirigentes opositores argentinos criticaron el nuevo giro de la política económica del gobierno y lo acusaron de generar más incertidumbre y fracasar en el control de la inflación.

La decisión gubernamental de volver a autorizar el ahorro en dólares “genera más incertidumbre futura”, criticó el equipo económico del Frente Renovador, encabezado por el diputado Sergio Massa.

El alcalde de Buenos Aires, el conservador Mauricio Macri —quien buscaría ser candidato a la Presidencia— cuestionó que el gobierno decida “anular un cepo que dijo que no existía” y le reclamó que “admita sus problemas”.