EU busca colocar bases militares en la Triple Frontera

Analistan advierten que el gobierno estadunidense busca instalar bases militares en la llamada Triple Frontera, que conforman Argentina Brasil y Paraguay, para controlar los recursos naturales.
Mauricio Macri, presidente de Argentina
Las bases están en negociación entre Washington y el gobierno de Mauricio Macri (AP)

Buenos Aires

"Estados Unidos quiere instalar nuevas bases militares en la sureña provincia de Tierra del Fuego y en la zona de la Triple Frontera, que conforma el límite entre Argentina, Brasil y Paraguay", advierten en Sudamérica analistas, entre ellos el politólogo y diplomático brasileño, Alberto Moniz Bandeira, uno de los máximos expertos en las relaciones de Washington con sus vecinos del Sur.

Las bases –que el Pentágono eufemísticamente denomina "centros de apoyo para movimientos militares"–, están en proceso de negociación entre Washington y el gobierno de Mauricio Macri.

Para el autor de "La formación del Imperio Americano", "Estados Unidos mantienen la 4ª Flota navegando en el Atlántico Sur, cerca de las reservas de petróleo que están debajo del "pre-sal", el conjunto de formaciones rocosas ubicadas en la zona marítima de buena parte del litoral de Sudamérica.

Principalmente a lo largo de Brasil y con un gran potencial de generación y acumulación de petróleo", dice Moniz Bandeira, al tiempo que remarca que la victoria del empresario Mauricio Macri (centro-derecha) en Argentina aumentó el apetito de inversiones de EU en la región.

Éste es posiblemente uno de los factores que llevan a ese país a entablar negociaciones para la implantación de una base militar en la Patagonia, en la zona cercana a la Antártida, donde está emplazado el famoso faro del fin del mundo.

Desde el gobierno argentino aseguraron: "Queremos que la ciudad de Ushuaia se convierta en una base logística para apoyar las tareas científicas en la Antártida". El discurso de los funcionarios de la coalición de Macri, Cambiemos, es el mismo que ha permitido que Washington genere una red de bases que rondan el centenar. Las excusas son siempre altruistas: ayuda humanitaria, apoyo ante catástrofes, combate al narcotráfico y/o apoyo al desarrollo y la investigación científica.

La otra base estaría emplazada en la Triple Frontera, donde está parte del Acuífero Guaraní, el mayor manantial subterráneo de agua dulce del mundo, con un total de 200 mil km2. Es un manantial transfronterizo que abarca a Brasil (840 mil Km²), Paraguay (72 mil 500 Km²), Uruguay (58 mil 500 Km²) y Argentina (225 mil Km²).
En la jerga del Pentágono, las bases tienen una tipología común. Se llaman "cuasi-bases", módulos que puedan servir en caso de emergencia. En Paraguay empezaron con la construcción una gran pista de aeropuerto en Mariscal Estigarribia.

Esa "cuasi-base" fue empezada en 1980, con la construcción de módulos para alojamiento de 16 mil soldados, y después ampliada con la pista del aeropuerto, radares y hangares.

Luego frenaron en gran medida debido a presiones de Brasil y no estacionaron ningún contingente militar aunque ya tenían la garantía de inmunidad a los soldados por parte del Senado de Paraguay desde 2005.

Hay un diseño geopolítico y estratégico de Washington en la instalación de una base en Ushuaia y otra en la Triple Frontera: su objetivo es recuperar y aumentar la presencia militar en la América del Sur, que parece haberse reducido desde que perdieron la base de Manta, en el Ecuador, y desde que la Corte Suprema en Colombia consideró inconstitucional la instalación de siete bases.

Bases reconocidas como tales existen en El Salvador (Comalpa), Cuba (Guantánamo), Aruba, Curaçao y Puerto Rico. Al mismo tiempo los Estados Unidos mantienen en América Latina bases informales y legalmente ambiguas.

El Pentágono las llama cuasi-bases para evitar tanto el escrutinio del Congreso como la reacción de los países. Las cuasi-bases están en Perú, Honduras, Costa Rica, Panamá, Ecuador y Colombia, entre otros países, a lo largo del litoral del Pacífico.

Elsa Bruzzone, especialista en temas de geopolítica, estrategia y defensa nacional y miembro del Centro de Militares para la Democracia Argentina (Cemida), asegura: "Lo que buscan es cerrar el cerco sobre todos los recursos naturales que tenemos en nuestra América. Las bases militares, cubiertas y encubiertas, que ha instalado en América Central y el Caribe, sumadas a las que tienen en Colombia, Perú, Chile, Paraguay, junto a la base militar de la OTAN en Malvinas más el destacamento británico en las islas Georgia cierran el cerco sobre todos nuestros recursos naturales y reafirman su presencia en la Antártida".

Por último, la especialista señaló: "No hay que olvidar que la Antártida es la mayor reserva de agua dulce congelada en el mundo. Justamente en ese sector es donde nos disputamos soberanía Argentina, Chile y Gran Bretaña. En la Península Antártica se encuentran los mayores yacimientos de hidrocarburos de la región y hay minerales altamente estratégicos que son indispensables para la industria militar y la aeroespacial. El objetivo de Estados Unidos es obtener el control de todos nuestros recursos naturales".