"Argentina quiere seguir pagando pero no la dejan": Kiciloff

El ministro de Economía argentino denunció que "Los fondos buitre avanzaron en bloquear una reestructuración de deuda exitosa" aludiendo a alrededor del uno por ciento de inversores que ...
El ministro de Economía de Argentina, Axel Kicillof (d),  junto al canciller, Hector Timerman, hoy en la sede de la ONU
El ministro de Economía de Argentina, Axel Kicillof (d), junto al canciller, Hector Timerman, hoy en la sede de la ONU (EFE)

Buenos Aires/Ginebra

El ministro de Economía argentino, Axel Kicillof, dijo hoy que la Argentina "quiere seguir pagando pero no la dejan", lo que consideró "un caso inédito, insólito", en una exposición en Nueva York ante el G-77 más China sobre la situación de un porcentaje mínimo de bonistas que no aceptaron canjes desde 2001.

"Los fondos buitre avanzaron en bloquear una reestructuración de deuda exitosa", se quejó el funcionario, aludiendo a alrededor del uno por ciento de inversores que recurrió a la Justicia de los Estados Unidos para cobrar el total de la deuda, a diferencia del 92.4 por ciento que ingresó en los canjes de 2005 y 2010.

El ministro dijo que "es de sentido común que el uno por ciento no puede poner el riesgo toda la deuda". Es una situación que "pone en riesgo no sólo a esta reestructuración sino también a otros países emergentes, que suelen tener una historia parecida con el sistema financiero global", sostuvo.

Kicillof dijo "todavía no hubo respuesta" al pedido del gobierno argentino para que el juez de Nueva York Thomas Griesa aplique una "medida suspensiva" y no ejecute la sentencia que obliga al país a abonar 1,330 millones de dólares en efectivo y en un solo pago a los "fondos buitre".

Argentina aguarda que el juez defina su solicitud de reponer una cautelar que le permitiría negociar con los "fondos buitre" sin riesgo de que se generen embargos sobre los pagos que el país debe efectuar el lunes a los bonistas que aceptaron los canjes. "El accionar de los fondos buitre pone en riesgo a la Nación" e implica "un peligro para los procesos de reestructuración de deuda" que se lleven a cabo a nivel mundial, advirtió el ministro.

Kicillof afirmó que no participó de "ninguna reunión" en Nueva York con el abogado Daniel Pollack, designado por Griesa como mediador entre los fondos "buitre" y el país. El ministro de Economía dijo que se reunió con los abogados que representan a la Argentina ante el juzgado de Griesa: "Hoy mantuve una reunión con nuestros abogados, pero no nos hemos reunido ni con los representantes del tribunal ni con los de la parte demandante".

El ministro reiteró que la Argentina "está dispuesta a negociar de buena fe" para sus compromisos, pero que esto no será posible si el juez "no pone un paraguas legal", en referencia al pedido del gobierno de una "medida suspensiva". Kicillof aseguró que "nadie esperaba que la Corte Suprema de los Estados Unidos dejara firme" la sentencia de Griesa en favor de los reclamos de los holdouts.

La presidenta argentina, Cristina Fernández de Kirchner, aseguró el 16 de junio por cadena nacional que la decisión de la Corte no la "sorprendió". El ministro de Relaciones Exteriores, Héctor Timerman, que estuvo junto a Kicillof, destacó ante el G-77 más China que el problema de la deuda "es un asunto de suma gravedad que requiere de la atención de todos nosotros". El diplomático sostuvo que cumplir la sentencia judicial de Griesa puede "llevar al país a saltar un precipicio".

De otra parte, a decisión de la Corte Suprema de Estados Unidos de obligar a Argentina a pagar la deuda y los intereses detentados por fondos buitres demuestra la importancia de dotarse de leyes, reglas y directrices sobre la reestructuración de deuda soberana, abogó hoy la Conferencia de Naciones Unidas sobre el Comercio y el Desarrollo (UNCTAD).

A mediados de mes, el Tribunal Supremo estadunidense rechazó una apelación argentina y dejó en firme una sentencia del juez Thomas Griesa que ordena a Argentina pagar a los fondos litigantes tenedores de deuda no reestructurada 1,300 millones de dólares que, con intereses, suma 1,500 millones.

"En este contexto caótico, la formulación de normas y principios globales y armoniosos que guíen las reestructuraciones ha devenido de vital importancia", reza un comunicado de la UNCTAD. El texto recuerda que la UNCTAD ha abogado desde larga data porque se elabore un mecanismo de guía a las reestructuraciones, y anuncia que está actualmente trabajando en un "proyecto".

La UNCTAD considera que la crisis provocada por los "fondos buitres" contra Argentina "amenaza con tener profundas consecuencias para todos el sistema financiero internacional". "Las consecuencias de la decisión del Tribunal Supremo de Estados Unidos del 16 de junio de declinar la apelación Argentina contra la decisión que le obliga a pagar 1,330 millones de dólares, resuena más allá de las fronteras de Argentina y Estados Unidos".

La UNCTAD considera que el hecho de que se permita entregar información privilegiada a estos fondos sobre el patrimonio que Argentina ostenta en todo el mundo "podría provocar que se dieran otros casos similares de interpretaciones en base a leyes de Estados Unidos, Gran Bretaña o otras".

La agencia de Naciones Unidas considera que la decisión podría tener "profundas consecuencias para el sistema financiero internacional" y provocar que las reestructuraciones de deuda sean aún más difíciles "al forzar a las instituciones de servicios financieros a proveer información confidencial que podría erosionar la inmunidad soberana", concluye.