Argentina dice basta a la violencia machista

Una mujer es asesinada cada 30 horas en el país, cuyo machismo soterrado está saliendo ahora a la luz en forma cada vez más violenta y dramática a cualquier edad.
El miércoles, 200 mil se reunieron frente al Congreso.
El miércoles, 200 mil se reunieron frente al Congreso. (Oscar Barraza/AFP)

Buenos Aires

Decenas de miles de personas marcharon en Argentina para decir basta a la violencia contra la mujer, pero no fue suficiente para frenar la preocupante estadística de una mujer asesinada cada 30 horas en el país sudamericano.

A la misma hora en que el clamor por #NiUnaMenos recorría este miércoles Argentina, una joven de 16 años fue brutalmente asesinada por su padrastro en Curuzú Cuatiá, provincia de Corrientes. La madre de la joven recibió heridas de gravedad.

La sociedad salió a gritar “¡Basta!” mientras no cesan las noticias de nuevos casos de mujeres agredidas, entre ellas una joven de 14 años, madre de un bebé, por parte de su joven pareja, y asesinadas.

“Detrás de cada puño hubo siempre una sociedad permisiva, indiferente, oportunista. Por lo tanto, cada uno sabe qué ha hecho sobre esta cuestión y de qué fue responsable y de qué se compromete a ser responsable de aquí en más. El machismo no es una enfermedad de los hombres, quienes son sus principales y más peligrosos portadores. Es la enfermedad de una sociedad y una cultura”, advirtió el escritor Sergio Sinay.

Poner fin a la violencia machista implica un trabajo mancomunado de la sociedad con el Estado.

Por eso, las multitudinarias manifestaciones que se repitieron en las principales plazas de las ciudades argentinas —frente al Congreso en Buenos Aires se reunieron unas 200 mil personas— representaron una reacción social sin antecedentes en el país ante este drama.

La violencia contra la mujer atraviesa transversalmente todas las clases sociales y todos los ámbitos: familiar, laboral y social. Se produce a través de la discriminación y la violencia psicológica, sexual, laboral y física. El femicidio es su expresión más extrema.

Argentina tiene un largo recorrido en la defensa de los derechos humanos tras las sangrientas dictaduras que padeció en el pasado. Ahora escribe un nuevo capítulo de su “Nunca Más”, el informe que capituló las más aberrantes violaciones a los derechos humanos perpetradas por el régimen militar que gobernó entre 1976 y 1983.

El “Nunca Más” para que el reclamo de “Ni una menos” sea efectivo, incluye una demanda al gobierno nacional para que se instrumente de forma completa y con presupuestos suficientes la ley de protección integral para prevenir, sancionar y erradicar la violencia contra las mujeres. Reclama también estadísticas completas y fiables, acceso a la justicia y garantías para la protección de las víctimas.

El petitorio presentado durante la marcha hizo especial hincapié en la educación en todos los niveles y la capacitación de trabajadores del Estado, la Justicia y de fuerzas de seguridad sobre la perspectiva de género y la violencia machista.

“Nada se consigue de forma espontánea, siempre es a través de la lucha y hoy es un día bisagra para la sociedad argentina”, destacó Beatriz, madre de Wanda, quien murió en 2010 por las quemaduras que le provocó su pareja, un conocido músico.

“Leyes tenemos, pero hay un problema cultural de educación machista que ha marcado a muchos”, alertó.

Por lo pronto, cada vez más mujeres se atreven a romper el silencio y la vergüenza. Solo en la provincia de Buenos Aires se recibieron desde inicios de año unas 511 denuncias diarias por violencia de género.