Argentina niega estar al borde del default pero el tiempo se agota

Fondos especulativos advirtieron al gobierno de Cristina Kirchner que restan quince días para resolver como pagarles una multimillonaria suma tras una sentencia.
Cristina Kirchner saluda al dejar la cumbre BRICS-Sudamérica en el Palacio de Itamaraty en Brasilia
Cristina Kirchner saluda al dejar la cumbre BRICS-Sudamérica en el Palacio de Itamaraty en Brasilia (AFP)

Buenos Aires

El gobierno argentino rechazó hoy que esté al borde de un nuevo default mientras fondos especulativos le advirtieron que restan quince días para resolver cómo pagarles una millonaria suma tras una sentencia cuyo cumplimiento puede desatar una ola de nuevas demandas.

"Argentina no está en default, no va a estar en default y no puede estar en default por una razón sencilla: Argentina paga, cumple regular y responsablemente sus obligaciones y no cabe la menor duda de que existe una estrategia deliberada para impedir que los acreedores de Argentina perciban sus acreencias que ya están depositadas en la cuenta del agente fiduciario", dijo el jefe de Gabinete, Jorge Capitanich, en rueda de prensa.

La declaración fue la respuesta a un aviso pago publicado por los fondos especulativos en los principales diarios argentinos hoy en el que advierten al gobierno que "el tiempo se agota". "Argentina tiene hasta fin de este mes para lograr un acuerdo con sus acreedores como parte de un proceso de arreglo según el fallo de la justicia" de EU, sostienen los fondos en el aviso que lleva la firma de la American Task Force Argentina (ATFA), el grupo que reúne a los fondos especulativos que litigaron contra el país para cobrar deuda en mora.

La presidenta Cristina Kirchner se encuentra en Brasilia para participar de una reunión BRICS-Unasur, donde se espera que vuelva a pedir respaldo a la posición de su gobierno que ya obtuvo de otros bloques regionales. Según una sentencia de la justicia estadunidense, Argentina debe pagar 1,330 millones de dólares a fondos especulativos que compraron bonos de la deuda en default y luego litigaron en la justicia tras rechazar quitas de hasta 70% propuestas en canjes de deuda en 2005 y 2010, que obtuvieron una aceptación del 93% de los acreedores.

Kirchner llamó hoy en Brasilia a "terminar con el pillaje internacional en materia financiera", en declaraciones a militantes izquierdistas antes de participar en la cumbre de líderes sudamericanos con el bloque BRICS. "Creemos que se debe terminar con esta suerte de pillaje internacional en materia financiera como hoy pretenden hacerlo contra la Argentina y como lo van a pretender hacer seguramente contra otros países del planeta", dijo Kirchner en declaraciones divulgadas por la agencia Télam y la Presidencia argentina.

Kirchner elogió la iniciativa del BRICS de crear un banco. "Van surgiendo cada vez instituciones que cuestionan precisamente este funcionamiento de los organismos multilaterales, que en lugar de dar soluciones no hacen más que complicar la vida de los pueblos". "Estamos planteando un nuevo ordenamiento financiero global, no solamente justo y equitativo, sino que es imprescindible", dijo luego la mandataria en un discurso ante sus colegas de Sudamérica y del BRICS.

"Convocamos a todos los países (...) a aunar esfuerzos en esta verdadera cruzada de una nueva organización global en materia política, económica y financiera", insistió tras criticar al BM y al Banco Interamericano de Desarrollo, "que deberían ser bancos de fomento pero no lo son" y "se rigen por calificadoras de riesgo como si se tratara de bancos privados o de inversiones".

Argentina atravesará en quince días la disyuntiva de pagarles a riesgo de enfrentar una ola de multimillonarias querellas o incurrir en una moratoria de consecuencias difíciles de prever. El juez de Nueva York Thomas Griesa dispuso que los demandantes cobren al mismo tiempo que el resto de los acreedores y bloqueó un pago que los tenedores de bonos restructurados debían percibir el 30 de junio, correspondiente a intereses, dinero que Argentina giró al banco neoyorquino que se encarga de los pagos (Bank New York Mellon) el 26 de junio.

De no cancelarse los pagos antes de que venza el plazo de gracia el 30 de julio, Argentina puede entrar en default sobre parte de su deuda. Pero si acata el fallo de abonar el 100% en efectivo a los fondos NML, Aurelius y otros, se arriesga a que otros acreedores con bonos soberanos reclamen el mismo privilegio en función de una cláusula que figura en los contratos de reestructuración.

Bajo el título "¿Estará Argentina sentando las bases de un default", los fondos especulativos presionaron en su nota paga por un diálogo directo con el gobierno a instancias del mediador judicial Daniel Pollack, con el cual funcionarios argentinos se reunieron dos veces en Nueva York. El gobierno ha evitado esa instancia para no dar señales que puedan interpretarse como una voluntad de otorgar a este grupo de acreedores mejor trato que el dado a los titulares de bonos reestructurados según la cláusula que vence a fin de año y que lo obliga a equiparar las ofertas.

"Es hora de que Argentina reclame que sus líderes se comporten de una manera seria y responsable para salvar al país del default", dice el aviso de los fondos al recordar que "han solicitado en reiterada ocasiones reunirse con las autoridades argentinas, pero éstas se niegan". Capitanich los acusó de "caraduras" (sinvergüenzas) por "pretender establecer recomendaciones de política económica en Argentina".

El gobierno califica de "buitres" a estos fondos porque compraron los bonos ya en default y luego litigaron para obtener el pago del 100% de la deuda, con ganancias de hasta 1,600%, según datos oficiales, sobre los montos que devengaron para hacerse de los papeles argentinos.